
Puerto Príncipe, Haití.- La expansión territorial de las pandillas armadas continúa agravando la crisis de seguridad en Haití, donde el grupo criminal Chen Mechan figura entre las organizaciones que disputan el control de comunidades y corredores estratégicos para el transporte de mercancías. La banda quedó bajo atención internacional tras el ataque contra un vehículo blindado en el que viajaban cuatro militares salvadoreños, cuyo paradero se desconocía al 20 de octubre de 2026.
Al frente de esta organización se encuentra Claudy Célestin, conocido también como Stevenson Pierre y asociado al nombre Chen Mechan. Informes sobre la violencia de las pandillas haitianas lo identifican como responsable de una estructura criminal que opera principalmente en el área de Croix-des-Bouquets, al este de la capital.
Entre las zonas vinculadas a la presencia del grupo figuran Santo, Marin, Shadda y Butte Boyer. Su ubicación tiene importancia estratégica por la proximidad de vías utilizadas para movilizar mercancías y conectar Puerto Príncipe con otras regiones del país.
Las investigaciones y los informes sobre la situación haitiana atribuyen a las pandillas de esta zona actividades como secuestros, asesinatos, extorsiones y tráfico ilícito de armas. La disputa por territorios, rutas de abastecimiento y fuentes de ingresos ha alimentado enfrentamientos entre organizaciones armadas y ha incrementado los riesgos para la población civil.
Un ataque que agravó la preocupación internacional
El caso cobró mayor relevancia después de que hombres fuertemente armados atacaran, el domingo 18 de octubre, un vehículo blindado vinculado a la Fuerza de Supresión de Pandillas, integrada por personal internacional que apoya a las autoridades haitianas. El incidente ocurrió en el sector de Santo, en Croix-des-Bouquets.
Los cuatro militares salvadoreños que viajaban en el vehículo desaparecieron después del enfrentamiento y de que el blindado se incendiara. Los reportes disponibles al martes 20 de octubre no permitían confirmar de manera independiente si habían sido secuestrados ni establecer su ubicación.
La posible participación de integrantes de Chen Mechan fue señalada en informaciones sobre el ataque, pero esa atribución no debe confundirse con una confirmación definitiva de la responsabilidad de la banda o de la situación de los militares.
Una crisis que supera el control policial
La presencia de Chen Mechan forma parte de un escenario de violencia más amplio, en el que distintas agrupaciones armadas mantienen influencia sobre sectores de la capital haitiana y sus alrededores. La debilidad de las instituciones de seguridad y las rivalidades entre grupos dificultan la recuperación del control territorial.
La actuación de estas organizaciones también amenaza la circulación de bienes, el funcionamiento de los servicios y la vida cotidiana de las comunidades afectadas. Los ataques contra fuerzas de seguridad internacionales añaden otra dificultad a los esfuerzos por estabilizar el país.
El seguimiento de la situación de los cuatro militares salvadoreños y la verificación de las responsabilidades por el ataque constituyen asuntos prioritarios, mientras las autoridades y las fuerzas internacionales enfrentan el desafío de contener a las pandillas y garantizar condiciones mínimas de seguridad en Haití.
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