Washington.- Las elecciones de Estados Unidos, calificadas como las más importantes de la historia reciente, están a la vuelta de la esquina.
Más de 78 millones de personas ya han votado anticipadamente en persona o por correo, más de la mitad de los votantes de la pasada elección presidencial de 2016, y se esperan cifras récord de participación en los comicios del martes de la semana entrante.
Los dos principales candidatos, el presidente Donald Trump y el
exvicepresidente Joe Biden, apuran los últimos eventos de campaña para
atraer a los indecisos.
¿Valdrá la ventaja con la que suele contar
el presidente a cargo para que Trump consiga la reelección? ¿Será la pandemia
de coronavirus el elemento que incline la balanza a favor de Biden?
Una base fiel.- La base de simpatizantes con la que cuenta Donald Trump se ha mantenido firme desde la campaña de 2016, cuando los mítines del entonces candidato contaban con miles y miles de asistentes entregados a las promesas del magnate republicano.
Pese a todo lo
que ha ocurrido desde entonces, Trump
no ha tenido grandes caídas de popularidad (tampoco tuvo grandes
subidas), como observa el periodista de BBC Mundo Gerardo Lissardy.
"Es una
base fiel, quizás incluso más a él que al Partido Republicano", apunta.
¿Quién forma
esta base?... Es una cuestión más compleja de lo que parece a primera vista,
pero a grandes rasgos se habla de hombres
blancos sin educación universitaria y residentes en áreas rurales.
Su papel fue decisivo en las elecciones de 2016, especialmente en Michigan, Pensilvania y Wisconsin, estados tradicionalmente demócratas que en aquella ocasión se voltearon a favor de Trump.
A lo largo de
esta campaña, y a pesar de la actual crisis sanitaria, Trump ha logrado seguir
atrayendo a sus eventos una buena cantidad de personas que se manifiestan con
un entusiasmo similar al de hace cuatro años.
La gestión de la economía.- Esta semana salieron a la luz datos que apuntan a una recuperación económica tras los estragos causados por la pandemia.
Según una
información revelada este fin de semana, la economía de Estados Unidos creció a
un nivel sin precedentes en el tercer trimestre, con un aumento del 7,4% del PIB, que
equivale a un ritmo anualizado del 33,1%.
Antes de que
estallara la crisis sanitaria, la economía era una de las grandes bazas de
Trump para conseguir la reelección.
El propio
mandatario lo ha reconocido en algunos de sus discursos, en los que le gusta
decir que el trabajo estaba "prácticamente hecho" antes de febrero y
que tuvo que "ponerse a trabajar en la campaña" por el rápido
empeoramiento de la economía a partir de entonces.
En cualquier
caso, los sondeos muestran que la
ciudadanía suele confiar más en los candidatos republicanos que en los
demócratas en lo que atañe a la gestión de la economía y Trump lo
ha utilizado en su campaña para generar preocupación o nerviosismo ante la
posible llegada de Biden a la Casa Blanca.
Defensa
de valores conservadores.- Uno de los grandes pilares de la campaña de Trump ha sido denostar a su
oponente calificándolo de socialista o marioneta de la izquierda radical del
Partido Demócrata.
Frente a eso,
el presidente se presenta como el único capaz de mantener la ley y el orden y
los valores más tradicionales.
"¡Quiere
cancelar la Navidad!", exclamó Trump aludiendo a Biden en un reciente
mitin.
El republicano
ha tomado las protestas contra la violencia policial que se han producido en
distintas ciudades del país en los últimos meses para advertir del "caos y desorden" que,
según él, extienden los demócratas allá donde gobiernan.
La confirmación de Amy Coney
Barrett como magistrada de la Corte Suprema le puede valer varios votos a
Trump.
El hecho de haber
logrado introducir a tres jueces
conservadores en la Corte Suprema en un solo mandato le sirve
además como carta de presentación ante aquellos votantes que, sin estar de
acuerdo con las formas de Trump, aplauden estos nombramientos por su duradero y
crucial impacto en el futuro del país.
Joe Biden: ¿a la tercera va la vencida?... El voto antiTrump.- No es por quitarle protagonismo al candidato demócrata, pero prácticamente todos los analistas consultados por BBC Mundo coinciden en que el principal factor que le puede dar la victoria a Biden es el profundo rechazo a Donald Trump, no solo de los demócratas sino también de un sector de republicanos desencantados.
Las elecciones en las que el presidente
aspira a un segundo mandato, que históricamente se suele conseguir, son un
referéndum a su gestión.
En el caso de Trump, los bajos índices de
popularidad indican que puede perder ese referéndum, especialmente por su manejo del coronavirus,
al que insiste en restar importancia a pesar de que la cifra de muertos en el
país supera los 225.000.
No es por quitarle protagonismo al
candidato demócrata, pero prácticamente todos los analistas consultados por BBC
Mundo coinciden en que el principal factor que le puede dar la victoria a Biden
es el profundo rechazo a
Donald Trump, no solo de los demócratas sino también de un sector de
republicanos desencantados.
Las elecciones en las que el presidente
aspira a un segundo mandato, que históricamente se suele conseguir, son un
referéndum a su gestión.
En el caso de Trump, los bajos índices de
popularidad indican que puede perder ese referéndum, especialmente por su manejo del coronavirus,
al que insiste en restar importancia a pesar de que la cifra de muertos en el
país supera los 225.000.
Capacidad de movilizar a una amplia coalición.- Según datos del US Elections Project, más
de 78 millones de estadounidenses habían votado anticipadamente, por correo o
en persona, para finales de esta semana.
Es una cifra superior al total de votos
anticipados de las elecciones de 2016 pese a que todavía quedan unos días para
los comicios.
Estados como California,
Texas, Georgia y Florida arrojan unos números que apuntan a que la
participación de este año batirá récords históricos.
"Se tiene la
creencia de que una alta participación beneficia a los demócratas, y
viceversa", expone Matthew Record, profesor de Ciencias Sociales en la
Universidad Estatal de San José en California.
Esto no es una ciencia exacta: no sabemos
si esos votos anticipados son para el candidato demócrata o si simplemente
indican que los votantes están siendo más precavidos por la amenaza del
coronavirus y prefieren votar antes que esperar al día de la elección.
En cualquier caso, la ciudadanía parece
más motivada, y Joe Biden, con su mensaje conciliador y de unión, ha sido capaz
de ganarse el apoyo de un variado
abanico de sectores que no se sintieron tan apelados para votar por
la demócrata Hillary Clinton en
2016.
Su carácter moderado, además, le permite
atraer a demócratas de centro e incluso republicanos para quienes Bernie
Sanders o Elizabeth Warren representan el ala más izquierdista del Partido
Demócrata.
La
pandemia.- Durante la campaña
electoral ha quedado claro que la forma que tiene Biden de abordar la pandemia de covid-19 es totalmente
opuesta a la del presidente Trump.
No solo en las formas -aparece
constantemente con mascarilla, organiza mítines en los que los asistentes
participan desde sus autos y recuerda a las víctimas de la enfermedad en sus
discursos- sino también en sus propuestas para gestionar la crisis.
Biden marca claramente en sus
actos de campaña las medidas de protección ante el coronavirus.
Tanto él como la
candidata a la vicepresidencia, Kamala
Harris, o el expresidente Barack
Obama han subrayado una y otra vez en los actos de campaña los
errores cometidos por el gobierno de Trump y su incapacidad para frenar la
expansión del virus.
Un mensaje que posiblemente tendrá eco en
importantes grupos del electorado que se han visto más afectados por esta
crisis, especialmente los mayores, que parecen decantarse por el candidato
demócrata.
Más aún cuando el presidente ha utilizado
sus últimos mítines de campaña para burlarse de la atención que se le presta a
la pandemia.
"¡Covid,
covid, covid! ¡Los medios solo hablan de eso!", critica Trump,
al tiempo que las cifras de contagios diarios en múltiples estados del país
marcan récords superiores a los datos de marzo.
Un panorama que presenta un horizonte desalentador para los
próximos meses, por más que el mandatario insista en que "ya se está
doblando la curva" y pronto se superará la pandemia.
Fuente: BBC News/Mundo. El texto de este trabajo es de la periodista Beatriz Diez (BBC News/Mundo)... Fotos de las agencias: Reuters, EPAy RVAT.








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