Escrito por
La Redacción.
noviembre 07, 2018
-
0
Comentarios
Ocho candidatos electos, la mayoría de ellos mujeres demócratas, hacen historia en las legislativas de Estados Unidos.
![]() |
La candidata demócrata Deb Haaland celebra
la victoria en Albuquerque (Nuevo México)
|
Washington.- La diversidad ha sido una de
las ganadoras indiscutibles de la jornada electoral de este martes en Estados
Unidos. Nunca tantas mujeres se habían presentado como candidatas al Congreso y
ese empuje en el número de candidatas se ha trasladado a los resultados.
Pero no solo ellas han hecho historia. Las
minorías han logrado hitos como la elección de las dos primeras congresistas
indígenas y del primer candidato abiertamente gay. Como resultado, el nuevo
Congreso será el más representativo hasta la fecha. De las candidaturas que más
prometían romper con el statu quo, estas son las que lograron su cometido:
Alexandria Ocasio-Cortez, la mujer más
joven. Con 29 años, ha logrado convertirse en la mujer más joven en llegar
al Congreso. La estrella demócrata de las legislativas ganó por una amplia
ventaja en el distrito 14º de Nueva York. Hace un año exactamente era camarera
en un restaurante mexicano y hoy es una de las figuras emergentes más
relevantes del Partido Demócrata.
La latina del Bronx logró vencer al
republicano Anthony Pappas sin dificultad, a pesar de no tener pasado político
ni el apoyo de grandes poderes financieros.
Jared Polis, el primer gobernador
homosexual.
El político, empresario y filántropo, a
diferencia de Ocasio, sí tenía un presupuesto contundente y de su propio
bolsillo. El demócrata de Colorado consiguió ser el primer gobernador
abiertamente homosexual de Estados Unidos.
Se estima que Polis, de 44 años, tiene un
patrimonio neto de casi 400 millones de dólares.
El gobernador demócrata de Nueva Jersey,
Jim McGreevy, elegido en 2001, se declaró homosexual mientras ocupaba el cargo.
Deborah Haaland y Sharice Davids, las
primeras indígenas. Las nativo-americanas lograron algo inédito. El
Congreso nunca había tenido una indígena entre sus representantes en sus más de
230 años de historia y en esta elección lograron entrar dos.
Una de ellas es Deborah Haaland, la nueva
legisladora de Nuevo México. Haaland, de 57 años, pertenece a la tribu de
Pueblo de Laguna, una de las 566 reconocidas legalmente en el país
norteamericano.
Con una victoria que rondó el 60% de los
votos, la demócrata da un paso al frente de la política tras casi dos décadas
entre las bambalinas. La otra es Sharice Davids, demócrata por Kansas, quien es
la primera mujer nativa y abiertamente lesbiana en llegar a una de las Cámaras.
El 53% de los votos le permitieron a la abogada entrar por la puerta grande en
Washington.
Rashida Tlaib e Ilhan Omar, las primeras
musulmanas. Las musulmanas también hicieron doblete después de no haber
sido representadas nunca antes. La demócrata Rashida Tlaib, hija de padres inmigrantes
palestinos, triunfó en Michigan.
Aunque no tenía oponente porque los
republicanos no llevaron candidato, el mérito de la abogada de 42 años es
histórico, entre otras cosas, por romper con el establishment instalado
en su propio partido.
Ilhan Omar, musulmana, también se
convirtió en la primera legisladora estadounidense de origen somalí. La
demócrata de 33 años huyó junto a su familia de la guerra de Somalia, vivió
cuatro años en un campo de refugiados en Kenia y llegó a Estados Unidos a los 12.
Ayanna Pressley, la primera congresista
negra de Massachusetts. Otra candidata que tenía el triunfo en el bolsillo
por no tener competencia. Pressley, oriunda de Chicago, es la primera
legisladora negra de Massachusetts.
Pertenece al ala progresista del Partido
Demócrata y dio la gran campanada en las primarias cuando desbancó a
Michael Capuano, un político con 20 años de experiencia en el Congreso.
Fue víctima de acoso sexual cuando era
niña y cuando tenía 19 años. "Ninguno de nosotros compitió para hacer
historia. Competimos para hacer un cambio", dijo este martes Pressley en
su discurso de agradecimiento.
Marsha Blackburn, primera senadora en
Tennessee. La republicana es la primera senadora electa en Tennessee.
Blackburn, de 66 años, estuvo en el ojo
del huracán durante la nominación del juez del Tribunal Supremo Brett
Kavanaugh, a quien apoyó a pesar de la polarización social en su Estado sobre
este asunto.
Apoya la construcción del muro, las leyes
antiinmigración de Trump y el castigo a los jugadores de la liga de fútbol
americano que se arrodillen ante el himno.
El llamamiento de Taylor Swift a no votar
por ella no dio resultado, ya que le sacó más de 10 puntos a su contrincante.


No hay comentarios.
Publicar un comentario
Deje su comentario