Titulares

jueves, 15 de marzo de 2018

Tras asesinato de Albert Ramírez, previsto a graduarse con honores, el asiento 1,089 quedó vacío en la graduación

Durante el acto de graduación de este miércoles
 de más de mil profesionales de la Universidad del 
Caribe, la silla de Albert Ramírez, que se recibiría Cum 
Laude en Educación, quedó vacía porque la noche antes
 fue asesinado para robarle un teléfono celular.
Santo Domingo.- La silla quedó vacía. Albert Ramírez Alcántara no llegó a sentarse, escuchar su nombre y caminar hacia el podio para recoger el título que lo acreditaba como licenciado en Educación mención matemáticas y física, con honores Cum Laude, de la Universidad del Caribe. 




Albert Ramírez, estudiante sobresaliente que 
se graduaría este miércoles, fue asesinado en Villa
 Mella para despojarlo de un teléfono celular.

Murió en manos de delincuentes que tras despojarlo de su teléfono celular, le arrebataron poder dar cierre a sus años de estudios y llegar a la anhelada graduación.


Su ausencia despertó el interés en los compañeros de carrera al ver el asiento numero 1,089 vacío, y al indagar se les comunicó que había muerto en un asalto.

La información fue ofrecida por el departamento de Comunicaciones de la Universidad del Caribe, que ayer celebraba su segunda graduación extraordinaria, donde más de mil estudiantes recibieron sus títulos como profesionales en distintas áreas del saber.

Ramón Antonio Castillo, uno de sus compañeros de clase y quien estaba pautado para sentarse justo a dos sillas al lado de Albert, explicó que el joven era el mejor estudiante de la clase y que aún no salía del asombro por la noticia.

Castillo dijo que en principio se sorprendió de que Albert Ramírez no llegara temprano en la mañana a su acto de investidura, ya que dos días antes estuvieron hablando sobre la celebración de la graduación.

 “Yo me extrañé que él no había venido a la graduación, antes de anoche estábamos hablando, relajando, era como un hermano para mí”, dijo.

Se enteró de lo sucedido en el acto, por lo que al igual que en sus demás compañeros no había una sonrisa en su rostro. “Al ver que él no llegaba, algo me estaba diciendo que algo malo le había sucedido, porque él no es así; estábamos relajando con que si el sabía llegar aquí (a San Soucí)”, indicó.

Futuro destruido.- Albert, oriundo de Las Charcas de María Nova, San Juan de la Maguana, también estudiaba ingeniería civil en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, y de acuerdo con sus compañeros era un joven con un futuro prometedor.

En las redes sociales, conocidos, familiares y amigos lo describieron como un joven con muchos sueños que no pudo ver cumplir.

Los detalles sobre su muerte no han sido dados por la Policía Nacional.

La versión de la familia es que Albert llevó a su madre a la tienda a comprarle ropa para su graduación y en la noche la llevó a cenar, luego fue a llevarla donde su hermano y su madre le suplicó que se quedara por ser las 11:30 de la noche. 

Lo encontraron este miércoles en La Victoria con un tiro en la cabeza, sin el celular, pero con sus demás pertenencias. Su cuerpo será llevado a su pueblo natal para ser sepultado.








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