Escrito por
La Redacción.
octubre 07, 2017
-
0
Comentarios
![]() |
Un
estabecimiento de McDonalds en el centro
de Ho Chi
Minh (antigua Saigón), la ciudad
más poblada
y cosmopolita del país.
|
Ho Chi Minh (Vietnam).- Pese a la gran
expectación que crearon, las grandes cadenas de comida rápida estadounidenses
no están cumpliendo con sus expectativas en Vietnam, frenadas por la
competencia de la comida autóctona y la falta de adaptación a los gustos
locales.
En febrero de 2014, cuando la cadena
McDonald's inauguró su primer establecimiento en Ho Chi Minh (antigua Saigón),
cientos de vietnamitas soportaron colas de más de una hora para probar las
famosas hamburguesas que solo conocían a través de las películas de Hollywood.
El futuro de la franquicia, que llegaba
a Vietnam de la mano del inversor Henry Nguyen, yerno del entonces primer
ministro, Nguyen Tan Dung, se auguraba espléndido y se abrieron varios locales
en los meses siguientes en distintas zonas de Ho Chi Minh, la urbe más poblada
y cosmopolita.
En sus previsiones más optimistas, la
compañía planeaba inaugurar un centenar de establecimientos en una década, pero
tres años y medio después, con solo 15 restaurantes en el país y diluido el
efecto de la novedad, se replantea su estrategia.
"Les ha fallado sobre todo la
adaptación de sus menús al gusto local. La hamburguesa es una comida muy
occidental, pero los vietnamitas están acostumbrados a comer sopas, muchas
salsas, verduras, mucho carbohidrato que viene del arroz y los fideos. En otros
países adaptaron el menú, como en Tailandia, pero no lo hicieron en
Vietnam", explica Ashish Kanchan, director en Vietnam de la firma de
investigación de mercado Kantar.
Burger King, que
entró al mercado vietnamita tres años antes, se ha encontrado con un problema
parecido y, tras una fuerte expansión iniciada en 2012 con una inversión de 40
millones de dólares, se ha visto obligado a plegar velas y ha tenido que cerrar
seis locales en los últimos tres años, según el portal Vietnamnet.
Además de la divergencia con el gusto
local, Ashish apunta a una característica del consumidor vietnamita que lo
diferencia de los consumidores en otros países asiáticos: la importancia que le
dan a los alimentos sanos.
"A mí no me
gusta ese tipo de comida porque los alimentos no son frescos, es comida frita
que no es buena para la salud", dice Ngoc Chau, una vietnamita de 35 años
a quien sus años viviendo en el extranjero no han borrado su preferencia por la
comida autóctona.
"Los
vietnamitas dan mucha importancia a su salud y a cómo afecta a su aspecto
físico lo que comen. Siempre intentan que su comida tenga verduras o productos
que den una sensación de frescor al cuerpo según los principios de la medicina
tradicional, y la comida rápida estadounidense no tiene esa imagen",
señala Ashish.
A ello se une la
gran oferta de comida callejera, igual de fácil de comer que una hamburguesa,
pero mucho más barata y adaptada al gusto local, como el banh mi, un bocadillo
de pan con carne, especias y vegetales que se vende en puestos ambulantes de
todo el país por el equivalente de 50 céntimos de euro.
Sin embargo, no
todas las cadenas han conocido estas dificultades, Ashish pone el ejemplo de
Kentucky Fried Chicken, que llegó al mercado vietnamita hace veinte años, mucho
antes que sus competidores, y hoy está asentada en todo el país.
El analista
niega que sean especialmente reacios a probar cosas nuevas, como demuestra el
éxito de la comida japonesa o el hecho de que los espaguetis a la boloñesa ya
formen parte del menú de cualquier restaurante local, aunque en una versión
adaptada a los gustos locales.
"Vietnam es
un país abierto, pero el proceso para las cadenas de comida rápida será lento.
Las marcas deben venderse de manera diferente, no pueden hacerlo igual que en
su país de origen", concluye la experta.


No hay comentarios.
Publicar un comentario
Deje su comentario