Escrito por
La Redacción.
octubre 08, 2017
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| Pedro Alejandro Castillo Paniagua, alias “Quirinito” |
Santo Domingo.- El caso
de Pedro Alejandro Castillo Paniagua, alias “Quirinito”, pone en
evidencia la vulnerabilidad no solo del sistema judicial, sino también del
penitenciario y del sector médico.
Con
certificaciones médicas falsas, como se ha establecido, el condenado a 20 años
de prisión por homicidio, logró su traslado del centro de corrección y
rehabilitación de Najayo, en San Cristóbal, al de Vista del Valle, de San
Francisco de Macorís; el cambio de lugar de cumplimiento de la pena de un
recinto penitenciario a una casa, y finalmente, que un médico legista
certificara su muerte, logrando un acta de defunción.
Como se observa,
han sido detectadas una serie de irregularidades, en la que han estado
envueltos jueces, fiscales, médicos, y personal de vigilancia
penitenciaria. Pero, además, han sido dictadas múltiples resoluciones
judiciales en tribunales de diferentes grados, tanto condenatorias como
favorables al imputado.
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| Pedro Alejandro Castillo Paniagua, alias “Quirinito” |
Castillo
Paniagua fue condenado a 30 años de prisión el 13 de abril del 2010 por
el tribunal colegiado de San Cristóbal, al ser hallado culpable de asesinar
al presunto narcotraficante Adolfo Cervantes Arellano (Waikiki), quien
era investigado por el asesinato, en marzo de ese mismo año, del oficial de
la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), Guillermo Tejada Krawinkel.
Dos meses
después, el 20 de junio, la Corte de Apelación anuló esa condena y dispuso que
sea celebrado un nuevo juicio, porque no fueron valoradas las pruebas
correctamente. Celebrado un nuevo juicio, el Tribunal Colegiado de la
Cámara Penal del Juzgado de Primera Instancia de Peravia lo condenó a 20 años
de prisión.
Esa sentencia adquirió el carácter de
autoridad de la cosa irrevocablemente juzgada, es decir, se hizo definitiva,
luego que el 5 de mayo del 2015, la Segunda Sala Penal de la Suprema
Corte de Justicia (SCJ) declaró inadmisible un recurso de casación interpuesto
por el condenado.
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| Pedro Alejandro Castillo Paniagua, alias “Quirinito” |
Castillo
Paniagua, apodado Quirinito, por ser sobrino del ex convicto por
narcotráfico, Quirino Ernesto Paulino Castillo, guardaba prisión en el
centro de corrección de Najayo, hasta hace un año, pues el 29 de septiembre
del 2016, el juez de ejecución de la pena de San Cristóbal, Willy De
Jesús, dispuso su traslado al recinto Vista al Valle, de San Francisco de
Macorís.
En
ese recinto duró menos de un año, debido a que, acogiendo un recurso de la
defensa legal del imputado, la jueza de ejecución de la pena
de San Francisco de Macorís, Aleida Jiménez Acosta, dispuso la variación
del régimen de cumplimiento de la pena, de privación de libertad en un recinto
penitenciario a prisión domiciliaria, a ser cumplida en una vivienda del residencial
Bety Marie, del sector Paseo de los Ríos, de San Francisco de Macorís.
El
cinco de julio del 2017, el médico legista Orlando Herrera Robles,
emitió un certificado médico ficticio, con el cual se expidió al
día siguiente, el acta de defunción No. 00239, folio 0039, que declara el
fallecimiento por la causa de “fallo cardíaco debido a infarto agudo al
miocardio por carcinoma epidermoide en la base de la lengua”.
Las irregularidades.- El martes, 3 de
octubre del 2017, la Procuraduría informó que Castillo Paniagua, alias
Quirinito, no ha fallecido. Solicitó a la Policía Nacional y a la
Interpol, la captura del prófugo.
Anunció
la suspensión del médico legista Orlando Herrera Robles, quien certificó la
muerte del condenado.
El
miércoles en la tarde acudió a la Procuraduría el cardiólogo
Núñez González, cuyo nombre figura en la sentencia del juez de ejecución
de la pena de San Cristóbal, que ordenó el traslado de cárcel de Quirinito,
para indagar por qué su nombre figuraba en ese caso.
Ahí
se determinó que el certificado emitido por ese médico fue a la
madre del condenado, Mónica Paniagua Ramón, paciente de Núñez
González, pero que fueron falseados los datos para ponerlos a nombre de
Castillo Paniagua.
El
miércoles, el Consejo del Poder Judicial dispuso la suspensión de los
jueces de ejecución de la pena de San Francisco de Macorís y de San
Cristóbal. Trascendió el viernes, que también la Procuraduría suspendió
los fiscales que actuaron en ese proceso.
El
jueves, la Procuraduría interrogó al oncólogo Ángel Garabot Polanco,
quien certificó que “Quirinito” padecía de “carcinoma epidermoide bien
diferenciado infiltrante y ulcerado de base de lengua, etapa clínica IIIB”.
El
jueves, cinco de octubre, la jueza de ejecución de la pena de San
Francisco defendió su decisión y afirmó que actuó atendiendo a
recomendaciones del Ministerio Publico, que indicaban que el reo padecía
de un cáncer terminal en la lengua.
El
viernes en la mañana, la Inspectoría General del Ministerio Público
entrevistó a los productores de un programa de un programa local, Kirsy
Mena, periodista, y Washington Espino, quienes denunciaron que recibieron
amenazas de muertes, vía telefónica, por parte de un desconocido, que le atribuyó
ser los responsables de que el caso haya sido publicado en los medios de
comunicación.
Este
sábado, la Procuraduría envió un comunicado, en el que señaló que esos
comunicadores expresaron, cuando acudieron a la institución, que no
tenían interés de que la denuncia fuera investigada por el Ministerio Público.




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