Escrito por
La Redacción.
agosto 24, 2017
-
0
Comentarios
![]() |
La
modernización de Pyongyang reta las
sanciones
contra Corea del Norte.
|
Pyongyang.- Las sanciones y la peor sequía de las
dos últimas décadas amenazan con causar graves adversidades a millones de
norcoreanos. Mientras, los líderes del país continúan invirtiendo los escasos
recursos en sus programas nucleares y de misiles, según informan varias
agencias de la ONU, así como organismos y personas con contactos en el
empobrecido país.
Una sequía que ha arrasado
las cosechas a principios de verano dejará al norte incapaz de alimentar
adecuadamente a buena parte de su pueblo, incluidos soldados de su Ejército de
millones de efectivos, advierten estos grupos.
Aunque para algunos norcoreanos ha
mejorado la calidad de vida bajo el liderazgo de Kim Jong-un, muchos residentes
del país de 25 millones de habitantes tienen que luchar por asegurarse una
cantidad de comida suficiente. Otros se arriesgan a perder sus trabajos a causa
de las sanciones, indica Jiro Ishimaru, un productor japonés de documentales
que dirige una red de periodismo ciudadano en Corea del Norte.
“En primer lugar, hay demasiados
soldados que alimentar”, asegura Ishimaru, cuyos contactos en el país tienen
teléfonos móviles de contrabando. “La corrupción es endémica y al tiempo que
los altos cargos militares reciben sus provisiones de comida y las venden en el
mercado privado para sacar beneficio, los soldados regulares se quedan
prácticamente sin nada”, añade.
Ishimaru, que ha hablado este
mes con varios de sus contactos sobre la calidad de vida en Corea del Norte
desde la frontera china, afirma: “Uno de ellos me dijo que se hablaba de la
guerra contra Estados Unidos, pero que muchos soldados norcoreanos están en un
estado físico malo y no están en forma para combatir”.
Ishimaru teme que el foco en
el lanzamiento de misiles y el aumento de las tensiones entre Pyongyang y Washington
signifique que se pasen por alto las necesidades de los ciudadanos.
“Esto es exactamente lo que
quiere Kim Jong-un, proyectar una imagen de fuerza en la que él y su pueblo
sean una misma cosa. En un país normal estallarían disturbios por la falta de alimentos,
pero no en Corea del Norte”, explica.
La incapacidad del Estado de
satisfacer las necesidades de los ciudadanos ha provocado la creación de un
mercado privado de comida y de ropa fabricada en China que desde el Gobierno es
tolerado e incluso fomentado. “Las autoridades permiten que continúe porque
saben que, de lo contrario, el Estado colapsaría”, añade el japonés.
La ONU, preocupada ante la
posibilidad de desnutrición generalizada y otras enfermedades tras la peor
sequía sufrida desde 2001, ha aprobado un paquete de ayuda de 5,3 millones de
euros para hacer frente al déficit de maíz, arroz, patatas y otras cosechas
fundamentales.
El periódico oficial del
Partido de los Trabajadores de Corea del Norte, Rodong
Sinmun, ha informado de la puesta en marcha de “batallas de prevención”
para hacer frente a una “terrible sequía” que empezó en mayo.
Advertencia de la ONU.- En una alerta
especial del mes pasado de la Organización de las Naciones Unidas para la
Alimentación y la Agricultura se estimaba que la producción en Corea del Norte
de las primeras cosechas de la temporada se ha reducido casi un tercio
respecto al mismo periodo del año anterior.
“Se necesitan urgentemente
más lluvias para evitar una reducción importante en la producción de cereal
durante la temporada de 2017”, señala el informe. “Si continúa la situación de
sequía, es probable que la seguridad alimenticia siga deteriorándose”.
“La mayor parte de la
población civil depende de manera crítica de la agricultura para su
subsistencia. Por ello es fundamental que los agricultores reciban asistencia
adecuada y oportuna en materia agrícola”, añade el documento. Los miembros de
la ONU están resueltos a prevenir otra hambruna como la de mediados de los 90
que, de acuerdo con algunos cálculos, mató alrededor de un millón de
norcoreanos.
Ishimaru, que la semana
pasada vio a soldados “claramente desnutridos” lavando sus uniformes en el río
Yalu cerca de la frontera con China, afirma: “La sequía, combinada con las
sanciones, llevarán a la economía norcoreana en una dirección peligrosa de cara
a la próxima primavera. Son tiempos difíciles para la gente de a pie”.
Mientras Kim y Donald Trump
intercambian golpes verbales por las pruebas de misiles de Pyongyang, se han
publicado informaciones sobre el descontento de los norcoreanos con el énfasis
del régimen en el desarrollo armamentístico.
Poco después del exitoso
lanzamiento del misil intercontinental Hwasong-14 a finales del mes pasado,
algunos residentes de la provincia de Pyongan, al norte del país, cuestionaron
este movimiento porque invita a los actores internacionales a imponer mayores
represalias.
La página web The Daily New citó
a una fuente en Corea del Norte afirmando que algunos ciudadanos se
sienten “desilusionados con el régimen de Kim Jong-un, que se gasta más dinero
en desarrollar misiles que en mejorar la calidad de vida”.
La misma fuente, añade: “Todo
el mundo sabe que cuando el régimen lanza un misil, vendrán sanciones
económicas. Los ciudadanos de a pie no tienen nada que celebrar. Al principio,
los ciudadanos estaban orgullosos de un régimen que se opone abiertamente a
EEUU con desarrollos nucleares y de misiles, pero estos días, el sentimiento
antiestadounidense se ha debilitado y el respeto al régimen ha caído en picado”.
Las nuevas sanciones de
Naciones Unidas, cuyo objetivo es reducir en un tercio los ingresos anuales por
exportaciones, equivalentes a 2.500 millones de euros, pueden crear una nueva
capa de miseria para los norcoreanosLas medidas pondrán en
peligro los puestos de trabajo dependientes de las exportaciones, incluidos
aquellos en la mina Musan, la mayor productora de hierro del país. La
prohibición en la exportación de mariscos afectará a los pescadores cuyas vidas
dependen de la venta a China de parte de su captura.


No hay comentarios.
Publicar un comentario
Deje su comentario