Escrito por
La Redacción.
agosto 07, 2017
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El asalto fallido a una base militar termina con un muerto y varios
detenidos.
Caracas.- Un excapitán al mando de 20 hombres
intentó durante la madrugada de este domingo asaltar un cuartel en Valencia, la
tercera mayor ciudad de Venezuela, con 2,1 millones de habitantes, en el centro
del país. La Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) logró abortar la
rebelión y retomó el control de las instalaciones. El confuso suceso se saldó
con dos muertos y ocho detenidos, según ha informado Nicolás Maduro.
El asalto fue comandado por el excapitán de la Guardia Nacional Juan aguaripano, en
busca y captura por rebelión y traición desde hace tres años. Caguaripano
escapó del enfrentamiento llevándose parte de las armas y municiones.
Las Fuerzas Armadas venezolanas
calificaron la incursión como “un ataque paramilitar de tipo a base de
Paramacay, la más importante de blindados de todo el país. terrorista” y
aseguraron que se mantienen leales al presidente Maduro. El asalto abre la duda
sobre el nivel de malestar entre los oficiales venezolanos por la deriva de la
crisis del país, profundizada desde el fin de semana con la puesta en marcha de
la Asamblea Constituyente promovida por el chavismo, aunque no hay constancia
de que el asaltante tuviera algún apoyo desde el interior del cuartel.
Varios uniformados han
sido detenidos en los últimos meses por la contrainteligencia militar
venezolana por formar parte de supuestos planes de insurrección, entre ellos
algunos generales. Caguaripano fue expulsado durante el primer semestre de 2014
por su supuesta vinculación con una conspiración que los medios locales
llamaron Golpe azul, por el color del uniforme del oficial de mayor jerarquía
involucrado, el general de brigada de la Aviación Oswaldo Hernández Sánchez. La
justicia castrense condenó en enero a cuatro primeros tenientes y a otros
tantos civiles por ese caso, pero Caguaripano permanecía en la clandestinidad.
El general retirado de la Guardia Nacional Marcos Ferreira afirma que desde
entonces Caguaripano se había relacionado con otros oficiales para formar un
amplio movimiento de insurrección con ramificaciones en todos los sectores de
las fuerzas armadas. La FANB asegura que Caguaripano había estado escondido en
Miami en algún momento.
Según fuentes militares, Caguaripano
logró convencer a una parte de la tropa para vaciar el depósito de armas y tomar algunas zonas de la instalación militar. En los
alrededores se escuchaban ráfagas de disparos, mientras las fuerzas leales a
Maduro instaban a los rebeldes, por megáfono, a que depusieran las armas.
Horas después del ataque, en
su cuenta de Twitter, Caguaripano aseguró: “Los objetivos fueron logrados
satisfactoriamente en coalición con diferentes compañeros de las fuerzas
armadas”. En otro tuit aseguró que habían sustraído “todas las armas del fuerte
Paramacay”. Esa instalación militar es la sede de la 41 brigada blindada del
Ejército, que tiene el mayor poder de fuego militar. El control de esa fortaleza es vital para el Gobierno. Un opositor que se
manifestaba cerca del cuartel en favor de los atacantes murió por impacto de
bala de las fuerzas de seguridad, según el opositor Henrique Capriles.
Fue Diosdado Cabello, hombre
fuerte del régimen, el primero en denunciar la intentona golpista a través de
Twitter. Horas después, la FANB, defensora de la revolución bolivariana
instaurada en el país en 1999, aseguró en un comunicado que la incursión en el
fuerte Paramacay había sido ejecutada “por un grupo de delincuentes civiles”
que usaban prendas militares y un primer teniente en situación de deserción.
Parte del grupo logró sustraer algunas armas y están “bajo intensa búsqueda”.
“La FANB permanece incólume, unida monolíticamente aferrada a sus convicciones
democráticas, con la moral en alto, apoyando de manera incondicional al
presidente Nicolás Maduro Moros”, se afirma en la declaración.
El régimen hizo a
continuación una
demostración de fuerza y apego a Maduro. El comandante general del Ejército, Jesús
Suárez Chourio, apareció fuertemente armado en un vídeo y rodeado por otro
grupo de oficiales. Siguiendo la versión oficial, Suárez Chourio aseguró que
habían sido objeto “de un ataque mercenario contra la paz”. “Recuerden que la
patria quiere estar en paz; recuerden que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana
es la patria también y le ha mantenido en paz a esta Venezuela heroica que se
manifestó este 30 de julio con el voto soberano eligiendo su Asamblea Nacional
Constituyente”.


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