Escrito por
La Redacción.
junio 04, 2017
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SAO PAULO.-
Miles de personas participaron este domingo en un acto organizado en Sao Paulo
por grupos de carnaval para exigir la renuncia del presidente brasileño, Michel
Temer, acorralado por un creciente escándalo de corrupción.
“Fuera Temer” fue
el grito que se escuchó en cada intervalo de la presentación de las bandas de
carnaval y populares artistas que se concentraron en la plaza Largo da Batata,
en la capital del estado de Sao Paulo.
El público también
se pronunció en favor de la convocatoria a una elección presidencial directa,
pese a que ello sólo está previsto para octubre de 2018, para que “el pueblo
pueda decidir quién va a gobernar”, como dijo en medio de ovaciones el cantante
Chico Cesar.
El acto fue
similar a uno organizado la semana pasada en la playa de Copacabana por
activistas de izquierdas, pero a diferencia de ese, que congregó a unas 50.000
personas, la protesta en Sao Paulo sólo atrajo a unos 3.000 manifestantes.
Temer está
investigado por la Corte Suprema, bajo la presunción de que pueda haber
incurrido en los delitos de corrupción pasiva, obstrucción a la justicia y
asociación ilícita.
Esas sospechas se
desprenden de confesiones hechas a la justicia por directivos del grupo cárnico
JBS, que han afirmado que sobornan al mandatario a cambio de “maniobras
políticas” para favorecer a esa empresa desde 2010.
Joesley Batista,
dueño de JBS, incluso entregó el audio de una reunión que tuvo con Temer en su
residencia oficial, en el que se le escucha relatar una serie de hechos rayanos
con la ilegalidad frente al silencio y hasta la complacencia del gobernante.
Desde la divulgación
de esos audios, hace quince días, Temer ha sufrido una enorme presión por su
renuncia, ante la cual ha dicho una y otra vez que no cederá.
La dimisión la
exige la oposición en pleno, pero también algunos sectores del oficialismo, lo
cual ha debilitado políticamente tanto a Temer como al propio Gobierno.
A partir del
próximo martes, el presidente enfrentará otro frente judicial, pero en el
Tribunal Superior Electoral, que retomará un proceso en el que se busca
establecer si la campaña de la destituida Dilma Rousseff, en la que Temer fue
candidato a la vicepresidencia, recibió dinero de la trama corrupta de
Petrobras.
Si así fuera, la
victoria de la fórmula Rousseff-Temer sería anulada y el presidente sería
despojado de su mandato.
Sin embargo, ello
no sería inmediato, pues el proceso prevé diversas apelaciones que podrían
prolongar los plazos para llegar a una sentencia firme y la eventual
destitución de Temer.



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