Escrito por
La Redacción.
junio 01, 2017
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Agentes de la Guardia Nacional Bolivariana, durante las protestas contra el régimen de Nicolás Maduro.
Exministros y militares retirados del Ejecutivo de Hugo Chávez rechazan que el resultado de la Asamblea Nacional Constituyente no sea votado por los venezolanos.
Caracas.- Ya hay una razón de peso para que
el chavismo descontento con la deriva del gobierno de Nicolás Maduro se exprese sin el
temor de que su crítica sea interpretada como una traición a sus orígenes.
Que el
resultado de la Asamblea Nacional Constituyente no sea votado por los
venezolanos, como ha asegurado Elías Jaua, presidente de la comisión que
impulsa la propuesta del régimen, ha concitado el rechazo de exministros y
militares retirados del Ejecutivo de Hugo Chávez. El presidente también se
niega a celebrar elecciones antes de la Constituyente.
A grandes rasgos,
el chavismo disidente reconoce que la Constituyente es una manera de superar
las diferencias que mantienen a Venezuela al borde de una guerra civil,
pero el desconocimiento de las formas no ha sido bien recibido. Chávez, el faro
de todos ellos, sometió a consulta popular su propuesta de escribir una nueva
Constitución en 1999 y las siguientes reformas a la Carta Magna de 2007 y 2009.
El Consejo
Nacional Electoral (CNE) avanza a toda carrera con el proceso para satisfacer
los deseos de Maduro, que desconoce cualquier precedente en consultas
similares. En el decreto de la convocatoria se establece que los candidatos a
diputados constituyentes no podrán ser propuestos por partidos políticos, sino
que se representarán a sí mismos o a grupos de electores. De las 540 personas
elegidas, 168 provendrán de listas gremiales que el régimen elaborará a su
conveniencia. El Gobierno espera elegir a los delegados a finales de julio
próximo.
Antes de Ramírez
habían marcado distancia seis exministros de Chávez —Gustavo Márquez
(Comercio), Oly Millán (Economía Popular), Héctor Navarro (Energía Eléctrica y
Educación), Ana Elisa Osorio (Ambiente), Jorge Giordani (Planificación) y
Maripili Hernández (Juventud)— e, incluso, un exministro de Maduro —Miguel
Rodríguez Torres (Interior y Justicia)—. También Clíver Alcalá Cordones,
excomandante de la Red de Defensa Integral de Guayana, muy cercano al
exmandatario.
Ha sido un
distanciamiento progresivo que se ha terminado de revelar en toda su expresión
con la
reiterada negativa de Maduro de organizar elecciones antes de
la Constituyente. "Cuando las cosas se ponían difíciles, Chávez siempre
era partidario de consultar al pueblo", aseguró Rodríguez Torres en una
entrevista reciente con este diario. Jorge Giordani, el mentor económico de
Chávez, calificó la propuesta de cambio de la Constitución "como un pote
de humo".
Las encuestas
pronostican que Maduro o sus candidatos perderían por un amplio margen
cualquier consulta. En ese escenario podría resultar tentadora la participación
en elecciones, incluso controladas por el régimen. El oficialismo ha intentado
utilizar ese argumento para invitar a sus adversarios a que se inscriban como
delegados y ha recordado que en el pasado el partido del preso político
Leopoldo López, Voluntad Popular, era partidario de convocar a una
Constituyente.
Pero la Mesa de la
Unidad Democrática (MUD), la coalición de partidos de la oposición, se ha
negado a formar parte del proceso porque desconoce el padrón electoral y ha
denunciado que el sistema está diseñado para sobrerrepresentar los territorios
rurales y las ciudades de provincia donde el chavismo, a pesar de su caída en
barrena, aún tiene fortaleza.
“Impedir el fraude”.- Para ratificar su decisión, todas las formaciones de
la plataforma de oposición suscribieron ayer un documento que llama a los
venezolanos "a rechazar e impedir el fraude a la Constitución" que
representa para ellos la iniciativa del régimen.
"Solo el
pueblo puede decidir, mediante referendo, si quiere convocar o no a la
Constituyente. Ningún poder del Estado puede usurpar las funciones que le
corresponden al pueblo", agregó la oposición, que ha mandado un mensaje
muy claro: quien forme parte de los 544 delegados es parte "de un acto de
complicidad con el fraude a la Constitución".
La oposición y el
chavismo crítico comparten la misma opinión. Es un hito. Maduro ha desconocido
la Constitución y hay que hacer el esfuerzo por demostrarlo. Los principales
líderes de la Marea Socialista, una escisión del chavismo, distribuían ayer —a
través de la mensajería instantánea— una curiosa nota publicada en el portal
disidente Aporrea.
El libro de quinto
grado de Primaria de la colección Bicentenario, que avala el Ministerio de
Educación, plantea que la Asamblea Nacional Constituyente debe ser convocada
mediante referéndum.

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