Escrito por
La Redacción.
mayo 17, 2017
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| Danilo Medina |
SANTO
DOMINGO.- A un año de
haber sido reelecto para su segundo mandato, el gobierno del presidente Danilo
Medina luce agobiado y acorralado por los escándalos de corrupción que sacuden
su administración y sobre todo por la presión que ejerce la sociedad contra la
impunidad.
Los mayores cuestionamientos a su gestión se producen
a raíz del pago de sobornos a funcionarios por parte de la constructora
Odebrecht, a fin de ser favorecida con obras estatales. El caso, que se ha
convertido en la principal piedra en el zapato gubernamental, no sólo ha
originado el rechazo social a través del Movimiento Verde, sino que también ha
puesto en la mira el brazo ejecutor del Ministerio Público.
En medio de ese proceso, salió a la luz pública la
denuncia periodística de Alicia Ortega, que pone en tela de juicio los bienes
del exdirector de la Oficina para el Reordenamiento del Transporte (OPRET),
Diandino Peña Crique. Afloró que el antiguo colaborador del ex presidente
Leonel Fernández posee empresas y otros patrimonios que al parecer no ha
declarado.
En una especie de contraataque, a cuatro días de esa
denuncia, el presidente Medina dispuso la destitución de Peña Crique, sin que
hasta el momento se haya abierto una investigación por parte del Ministerio
Público.
La gestión de Medina también se ha visto afectada por
la venta irregular y la transferencia de tres parcelas en el barrio Los Tres
Brazos, en Santo Domingo Este, por parte de la Corporación Dominicana de
Empresas Estatales (CORDE), a un costo de RD$80 millones.
Esa situación generó una controversia que dio paso a
la cancelación del entonces director de la entidad estatal, Leoncio Almánzar, y
a la disolución de CORDE, así como a una investigación por parte del Poder
Ejecutivo. Se apoderó el expediente a la Procuraduría, donde se anunció el
inicio de las investigaciones, sin que a la fecha tampoco se conozcan detalles.
Otro escándalo fue desatado por el asesinato de dos
comunicadores en San Pedro de Macorís, el cual destapó una mafia con la venta
de terrenos en el Consejo Estatal de Azúcar. El director José Domínguez fue
destituido y ese expediente aún espera por ser judicializado. A esos casos se
suma el espinoso expediente de la compra de ocho aviones Súper Tucano, por un
monto de US$93.6 millones a la Empresa Brasileña de Aeronáutica (Embraer),
expediente que involucra a un exsecretario de las Fuerzas Armadas en la
supuesta aceptación de sobornos.
La Procuraduría General de la República ha anunciado
que posee nuevas pruebas en torno al caso, las cuales tampoco han salido a luz
pública.
Ante ese panorama que envuelve a la administración
pública, la oposición política se mantiene al ataque, haciendo causa común con
los miembros del Movimiento Verde, no sólo para presionar sino también en busca
de puntos a su favor.
En el ínterin, este gobierno de Medina, que todavía no
arriba a su primer año de gestión, se torna hostigado por el indecoro de
algunos de sus funcionarios, quienes en muchos de los casos sólo han sido
castigados con el cuestionamiento público y su destitución.
La promesa de Danilo Medina.- Se mantiene la interrogante en torno
a si hará cumplir sus palabras, casi promesa, elevadas ante el Congreso
Nacional, el pasado 27 de febrero cuando rindió cuentas al país. “No existen
vacas sagradas en este gobierno”, “asumí un compromiso ante Dios, ante mi
familia y ante mi país”, “caiga quien caiga”, fueron algunas de las frases de
Medina en su discurso.


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