Titulares

jueves, 26 de mayo de 2016

Fueron cuatro los choferes asesinados por la banda de San Pedro de Macorís


El pozo donde fueron lanzados los tres cuerpos, en el patio de
una vivienda abandonada en la Autovía del Este en Juan Dolio.

Una de las víctimas y sospechoso tenían un vínculo familiar en común. Sargento de la Policía niega ser parte de la banda que asesinaba choferes, dice que a pesar de ser la esposa de uno de los cabecillas de la red no tiene “nada que ver”. 

SANTO DOMINGO. El equipo de la Dirección Central de Investigaciones Criminales (DICRIM) que desmanteló la banda criminal cuyo accionar era desaparecer choferes determinó que fueron cuatro y no tres los asesinados por el grupo.


El primero en ser encontrado fue Vidal Dionicio Berroa, cuyo cadáver fue lanzado a la orilla de la autovía del Este en una funda plástica negra, hace unos 20 días, y cuyo hallazgo, en principio, pasó desapercibido.

A la banda en cuestión se le endilga “ocuparse” de haber despojado a por lo menos 15 conductores de sus vehículos de trabajo, y de matar a cuatro que al parecer se resistieron durante los atracos.

Camino que conduced hacia la una vivienda abandonada en la
Autovía del Este en Juan Dolio donde fueron encontrados los
cadáveres de los choferes asesinados.
Los agentes adscritos a la DICRIM apresaron a Radhamés Antonio Ramírez, de 44 años; Hugo Antonio Zorrilla Alfonseca, de 35; su esposa, la exsargento mayor de la Policía, Luz Divina Martínez (activa cuando se cometió el hecho), de 32; y Hansel Peralta Mercedes. A estos cuatro últimos se les conocerán medidas de coerción este viernes y el próximo martes.

Este grupo está acusado de asesinar a los choferes Germán Arredondo Quezada, David Polanco, Jary Wilson Rodríguez y a Vidal Dionicio Berroa.

“Sabemos que se trata de una red que tiene ramificaciones peligrosas en muchas partes del país”, indicó el fiscal titular de San Pedro de Macorís Pedro Núñez, quien reveló que se investiga a otras siete personas que tuvieron contacto con vendedores de los vehículos, pero que hasta el momento no se ha establecido su vinculación directa con los hechos, por lo que no han sido señalados como implicados, aunque evalúan la posibilidad de que sirvan como testigos.

Aún se desconoce el paradero de los vehículos que se presume podrían haber sido llevados a Haití para ser comercializados.

Víctima y sospechoso se conocían.- “Se trataba de primo con mi hermano. Yo no lo conocía a él, porque es hijo del coronel Zorilla, y el coronel Zorilla si se crió como primo de nosotros, porque lo crió mi tía”, explicó Manuel Arredondo, sobre el vínculo que existía entre Arredondo Quezada, su hermano, y Zorrilla Alfonseca, señalado como uno de los integrantes de la banda.

Cruce de llamadas.- El fiscal titular de la provincia San Pedro de Macorís, Pedro Núñez, explicó que fue clave el rastreo de llamadas telefónicas de personas que tuvieron contacto con otros que ofertaban los vehículos sustraídos a los conductores para dar con el paradero de Radhamés Antonio Ramírez Rodríguez, quien condujo a los investigadores hacia los demás implicados, y hacia el pozo donde fueron lanzados los tres cuerpos, en el patio de una vivienda abandonada en la Autovía del Este en Juan Dolio.

La ex sargento de la Policía Luz Divina Martínez.
Sargento niega ser parte de la banda.- La ex sargento de la Policía Luz Divina Martínez, de 32 años, esposa de uno de los supuestos cabecillas de la banda que se dedicaba a secuestrar choferes y lanzarlos en una fosa vivos para despojarlos de sus vehículos, rechazó que esté involucrada en los crímenes.

“No tengo nada que ver con ese caso, solo soy la esposa de uno de los implicados”, asegura Martínez.

Sin embargo, la suboficial admitió que otro de los implicados vivía en su casa y era de confianza de Hugo Antonio Zorrilla Alfonseca, su esposo.

Familiares de las víctimas señalan que Martínez prestaba su arma para ser utilizada en los atracos a los transportistas encontrados muertos.

El pasado lunes fueron localizados los cadáveres de los choferes Germán Arredondo Quezada, de 45 años, David Polanco y Gary Wilson Rodríguez Castro, en una fosa en Juan Dolio, San Pedro de Macorís, cuyas muertes la Policía se la atribuye a la banda que supuestamente dirigía Radhamés Antonio Ramírez y Zorrilla Alfonseca.

Se recuerda que el 17 de septiembre se encontró amordazado y con signos de violencia en las aguas del río Higuamo el cadáver de otro chofer, Vidal Dionisio Berroa Manzuela, y por este caso se apresó a Hugo Antonio Zorrilla Alfonseca (Papulo) hijo de un oficial policial activo cuyo nombre no se ha revelado.

Zorrilla Alfonseca solo duró detenido seis meses porque, según el fiscal titular de la provincia San Pedro de Macorís, Pedro Núñez Jiménez, no se le pudo comprobar el hecho.
« PREV
Proximo »

No hay comentarios.

Publicar un comentario

Deje su comentario