
París, Francia.- El sistema educativo francés se encamina hacia una nueva jornada de tensión este martes 3 de noviembre, ante el llamado de organizaciones estudiantiles y sindicatos de alumnos a paralizar actividades en universidades y liceos, en rechazo a lo que consideran respuestas insuficientes del Gobierno frente a los problemas que afectan las condiciones de enseñanza.
La convocatoria se produce después del regreso a clases tras las vacaciones de Todos los Santos y forma parte de un movimiento de protesta que se prolonga desde mediados de septiembre. La Unión Nacional de Estudiantes de Francia (UNEF) ha pedido organizar asambleas y acciones en los centros universitarios para convertir este martes en una jornada de amplia movilización.
A esta iniciativa se sumaron la Unión Sindical de Estudiantes de Secundaria (USL) y la organización Unión Estudiantil, que promueven bloqueos tanto en liceos como en universidades. Sus representantes también anunciaron nuevas acciones para el jueves 5 de noviembre, coincidiendo con una convocatoria de huelga y manifestaciones de trabajadores de distintos sectores.
Entre las principales inconformidades figuran las condiciones materiales de los establecimientos, la disponibilidad de recursos para la enseñanza, la cantidad de docentes y el funcionamiento del sistema de admisión a la educación superior, conocido como Parcoursup.
El Gobierno francés anunció el pasado 26 de octubre varias medidas para responder a la crisis. Entre ellas figuran la sustitución progresiva de Parcoursup antes de 2028, la cancelación de los recortes de puestos previstos en Educación Nacional, la creación de 500 plazas adicionales y un límite de 28 alumnos por aula en segundo curso de secundaria. También se anunciaron 15,000 plazas adicionales en la enseñanza superior.
Aunque las organizaciones juveniles reconocieron estos compromisos como un primer avance, consideran que no resuelven de manera suficiente las dificultades acumuladas en los centros educativos. Por esa razón, decidieron mantener la presión mediante nuevas movilizaciones.
La protesta también ha estado marcada por desacuerdos con las autoridades sobre las manifestaciones callejeras. Durante la movilización celebrada en París el sábado 31 de octubre, representantes estudiantiles cuestionaron las restricciones impuestas al recorrido que habían solicitado para su concentración.
Mientras tanto, el Ejecutivo busca recuperar la normalidad académica y evitar que los bloqueos se extiendan. El ministro de Educación Nacional, Édouard Geffray, defendió el regreso de los alumnos a las aulas y sostuvo que la prioridad es garantizar el acceso a las clases.
La jornada de este martes será una nueva prueba para el Gobierno y las organizaciones convocantes. Su alcance dependerá de la participación efectiva de estudiantes, del número de establecimientos afectados y de la capacidad de las autoridades para contener las tensiones sin interrumpir el funcionamiento del sistema educativo.
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