
Europa.- Una serie de incidentes informáticos registrados en supermercados europeos ha puesto en evidencia los riesgos de seguridad que enfrentan los sistemas de refrigeración conectados a redes digitales. Las alteraciones detectadas durante la madrugada del lunes 2 de noviembre provocaron aumentos de temperatura en frigoríficos y congeladores, con pérdidas de alimentos en establecimientos de varias cadenas comerciales.
En Suecia, la cadena ICA informó que un número limitado de sus tiendas resultó afectado después de que sus equipos de refrigeración fueran manipulados a distancia. En uno de sus establecimientos, situado en Sjöbo, los congeladores llegaron a registrar temperaturas de hasta 50 grados Celsius, según los reportes difundidos sobre el incidente.
La cadena Coop también comunicó problemas en varios locales suecos. Los daños obligaron a revisar los equipos y a evaluar qué productos podían conservarse de manera segura.
En Bélgica, la cadena Delhaize confirmó que varias decenas de establecimientos experimentaron alteraciones en sus sistemas de frío, mientras que Carrefour reportó problemas en 15 de sus más de 700 tiendas del país. También se registraron incidentes en cinco establecimientos Spar, operados bajo el grupo Colruyt. En algunos comercios fue necesario retirar alimentos y recurrir a medidas de emergencia para proteger las mercancías.
Luxemburgo también registró afectaciones en establecimientos de Delhaize. En Estonia, el proveedor tecnológico Kitman Coldtech informó que intrusos accedieron a un ordenador que controlaba equipos de refrigeración y elevaron la temperatura hasta los 50 grados Celsius. El problema fue atendido en pocos minutos y no se reportaron daños significativos en ese caso.
Los incidentes se suman a otros registrados en Irlanda y Países Bajos, donde también se reportaron problemas en equipos de refrigeración de supermercados. En Irlanda, la cadena SuperValu informó que un incidente informático afectó un modelo específico de sus sistemas en 13 de sus 223 tiendas, por lo que retiró de la venta productos refrigerados y congelados. En Países Bajos, se reportaron afectaciones en 17 establecimientos.
Un problema que trasciende las pérdidas comerciales
La preocupación de las autoridades y las empresas va más allá del valor de los alimentos dañados. Los sistemas modernos permiten supervisar y modificar a distancia la temperatura de los equipos, una función útil para el mantenimiento, pero que puede convertirse en una vulnerabilidad cuando terceros consiguen acceso no autorizado.
El episodio recuerda los ataques registrados en Francia durante octubre, cuando cientos de supermercados sufrieron alteraciones en sus equipos de refrigeración y se reportaron pérdidas de productos e incendios. Las investigaciones sobre aquellos hechos y los nuevos incidentes buscan esclarecer cómo se produjeron las intrusiones.
Por el momento, no se ha identificado públicamente a los responsables de esta nueva serie de ataques ni se ha confirmado que todos los casos estén vinculados entre sí. La sucesión de incidentes, sin embargo, refuerza la necesidad de proteger los sistemas informáticos que controlan infraestructuras esenciales para la conservación y distribución de alimentos.
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