Washington.- “La Construcción del canal, no se
va a detener. La Construcción del canal no va a parar”, dijo en varias
ocasiones el embajador de Haití ante el Consejo Permanente de la Organización
de Estados americanos (OEA) mientras la República Dominicana reitera como
condición indispensable el cese de los trabajos en el río Masacre o Dajabón,
para sostener un diálogo propicio en busca de una solución al conflicto entre
ambos estados.
República Dominicana y Haití se enfrascaron en un intercambio de palabras, que requirió que el presidente del Consejo les dijera que no tiene intención de fomentar una “discusión interminable” porque los presentes en la sesión extraordinaria se han edificado con las exposiciones de ambos estados.
Entre tanto esto ocurría, el primer
ministro de Haití, Ariel Henry, recibió en su país a una delegación de las
Naciones Unidas con la que trató, entre otros puntos, la crisis surgida con
República Dominicana por la construcción en el lado haitiano de un canal para
la toma de agua de un río fronterizo.
La delegación de la ONU es encabezada por
el secretario general adjunto para Europa, Asia Central y las Américas,
Miroslav Jenca.
Discusión en el Consejo de la OEA.- El ministro de
Relaciones Exteriores de República Dominicana, Roberto Álvarez, calificó de
“irracionales e inaceptables”, los pronunciamientos del embajador Leon Charles,
al tiempo que señaló las amenazas que implica el dique que Haití tendría que
construir en el canal para su funcionamiento.
“Yo no logro entender cómo es posible que
un Estado responsable no quiera sentarse a dilucidar algo semejante. Es una
acción absolutamente irresponsable que podría causar un acto ilícito
internacional con las responsabilidades de lugar”, afirmó el canciller de
República Dominicana.
Roberto Álvarez presentó al Consejo
Permanente los riesgos que corren las zonas fronterizas de ambos lados de la
isla con la construcción del canal. Afirmó que esto amenaza con inundar la
planta binacional de capital dominicano Codevi, ubicada a 200 metros de la obra
y que emplea a 19,000 haitianos; a 880 hectáreas de terreno cultivable en
territorio dominicano y 628 hectáreas en territorio haitiano que benefician a
266 agricultores dominicanos y a 125 agricultores haitianos.
En tanto que Charles dijo que Haití
condena firmemente la forma de intimidación y toda la desinformación que ha
sustituido el respeto del derecho internacional y expresa su gran preocupación
frente a esta situación y la toma de medidas por parte de las autoridades
dominicanas.
“Lo que nosotros queremos como haitianos y como gobierno es el diálogo. pero no
se le puede exigir al gobierno haitiano que pare la construcción del primer
canal, mientras ya se han construido otros doce canales.
Sí, queremos el diálogo pero, mientras la
frontera permanezca cerrada, hay trabajos que se hacen en el canal La Vigía,
donde prosiguen las obras y el gobierno haitiano, que tiene responsabilidad
para con su población, promueve el diálogo pero no acepta soluciones
impuestas”, dijo el embajador al señalar las obras de tomas que hay del lado
dominicano.
“Nosotros no estamos intimidando a nadie”,
refutó el canciller Álvarez respecto a la presencia militar en la frontera,
aclarando que República Dominicana nunca ha tomado las armas contra Haití.
Recordó que esa nación invadió el lado este de la isla durante 22 años.
“Queremos en este momento dejar
constancia, no solo del interés del Gobierno dominicano de encontrar una
solución justa y equitativa, sino también registrar y dejar constancia de la
responsabilidad de las autoridades haitianas si esto efectivamente causa una
tragedia que nadie quiere”, advirtió el diplomático dominicano.
Llaman a diálogo franco.- El secretario general de la OEA, Luis Almagro,
así como las delegaciones de Estados Unidos, Francia, Costa Rica, Panamá y
Brasil reiteraron el llamado a buscar soluciones para el uso equitativo de las
aguas binacionales, mediante el diálogo.
“Insistimos en lo que se ha dicho acá. La situación no beneficia a ninguna de
las partes. A ambos países los une y los unirá siempre un espacio común.
Ninguno de los dos países puede ser insensible a lo que ocurre en el otro. En
definitiva, la relación estrecha entre las poblaciones de ambos no puede
tolerar desavenencias que las pongan en riesgo”, manifestó Almagro.
En tal sentido, propuso la celebración de
una reunión entre ambas delegaciones, en un lugar de mutuo acuerdo. De igual
modo, informó estar dispuesto a enviar, inmediatamente, una misión técnica,
tanto en lo que se refiere a recursos hídricos como en temas legales para
visitar el lugar y hacer un informe al respecto.
Refirió, además, que ha solicitado a la
presidencia de la Comunidad del Caribe (Caricom) que se sume y le apoye en este
proceso de diálogo.
Estados Unidos dijo que los sucesos
recientes han escalado las tensiones, por lo que insta a ambas naciones a que
resuelvan este asunto por medios pacíficos porque los medios de subsistencia de
las comunidades de ambos lados de la frontera dependen de los recursos
hídricos.
“La situación actual no beneficia a
ninguna de las dos partes”, expresó.
Brasil apeló a que las partes eviten tomar
medidas que pueden agravar la situación e instó a priorizar el diálogo y la
cooperación por medio de consultas, sobre todo, el intercambio transparente de
información técnica de impacto ambiental como una forma de permitir una buena
evaluación y el aprovechamiento del río de manera justa y equitativa.
Costa Rica expresó que la conversación,
franca, debe estar basada en el respeto por el derecho internacional y los
acuerdos históricos de paz y amistad vigentes entre las dos repúblicas.
Preocupación por el medioambiente y
cuenca.- Francia
dijo estar preocupada por las consecuencias humanitarias y económicas del
cierre de la frontera entre ambos países por lo que saluda el anuncio de República
Dominicana de reapertura parcial para permitir el paso de un convoy humanitario
y medicamentos esenciales.
Afirmó que la gestión compartida de la
cuenca transfronteriza es en general un trabajo esencial en el contexto del
cambio climático que aumenta la presión sobre los recursos en numerosas
regiones del mundo.
“Esta delegación hace votos para que las
decisiones que se tomen sobre el río Dajabón o Masacre, tomen en cuenta la
protección del medioambiente”, manifestó Panamá al destacar que es sumamente
importante ponderar el riesgo de inundaciones y el impacto ambiental que puedan
crear la toma de medidas no coordinadas entre ambas naciones.
Fuentes: Reunión del Consejo Permanente de la Organización de Estados americanos (OEA) y agencias internacionales de prensa.


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