
Santo Domingo.- Si en vez del año
2023 que transcurre, estuviéramos en el año 1970 del siglo pasado, a mi edad,
si me ocurriera algo en la calle y fuera un desconocido, la noticia diría: el
anciano tuvo su percance…., la presente generación no entiende lo que digo,
pero a los 45 años, en el pasado, ya usted era un viejo.
A los 18 años, pisé por primera vez una cabina de radio en donde el micrófono estaba abierto para mí, fue en la desaparecida Radio Eco de la calle El Conde, a través de los años he participado en programas de radio y televisión, he publicado en la prensa escrita y revistas especializadas, tengo cuentas en varias redes sociales y nunca he publicado nada por encargo de nadie.
Hago tal aclaración, porque cuando un
pobre cae preso, es como el coronel que no tiene quien le escriba, cuando un
poderoso cae preso, tiene una empresa de imagen que se encarga de su defensa en
los medios de comunicación y no quiero que ni por asomo alguien crea que esto
lo hago por compromiso y que tampoco nadie facture por mi, simplemente es mi
convicción.
A este pueblo se le vendió la idea de que
todos en el PLD irían presos y para eso se creó “el Ministerio Público
Independiente”, resulta, que pocos fueron los acusados porque no es verdad lo
que decían, que no serían transparentes como prometieron y la justicia no sería
tan independiente.
Dando continuidad a la vieja práctica de
pan y circo, inmediatamente comenzaron los sometimientos selectivos, como si la
corrupción es un invento de las gestiones 2012 - 2020, y a todo aquel que allí
llegaba, cantaba o le cantaban 18 meses de prisión preventiva.
Cuando los impolutos comenzaron hacer de
las de ellos, se pudo notar la diferencia en el trato y en las decisiones de
una justicia que deja mucho que decir, actos dolosos transmitidos por
televisión, los representantes de la diosa Temis no lograron ver lo suficiente
como para cantar sus 18 acostumbrados.
Vencidos los 18 meses, que más que
coerción son el inicio de una condena, se vieron obligados a despacharlos a sus
casas, pero con prisión domiciliaria, lo que hace que los sometidos a la
justicia comenzando el gobierno de Luis Abinader, durarán cuatro años presos
sin haber sido juzgados mucho menos condenados, lo que los convierte en presos
políticos.
No se si quede alguien además de Donald
Guerrero y José Ramón Peralta, pero pueden dormir tranquilos los que sabiendo
que ninguno de los dos representan peligro de fuga ni peligro para la sociedad,
los mantengan encerrados en una sociedad en la que impera la presunción de
inocencia?.
Tan malo es la actitud del gobierno,
Ministerio Público y jueces, como el silencio cómplice de la sociedad y la
apatía de los políticos por estos casos, hoy son José Ramón y Donald, mañana
puede ser cualquier otro.
La libertad de los que están presos en sus casas y la libertad para los que están en las cárceles y juicios justos para todos, lo otro es una condena previa y son presos políticos de Luis.
El autor, Charlie Núñez, es
comunicador, productor de radio y televisión, publicista, mercadólogo, experto
en marketing político, armador de campañas electorales, miembro del Comité
Central del PLD. Estratega de varios proyectos presidenciales.


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