
Nueva York.- La crisis e inestabilidad de Haití ha sido el tema recurrente y principal de las últimas tres intervenciones de la República Dominicana ante la Asamblea General de la Organización de la Naciones Unidas (ONU), -sin dejar a un lado los anteriores- con un llamado de atención a la comunidad internacional para que intervenga en la situación de la vecina nación para su estabilización y pacificación.
La razón: la construcción de un canal de
riego con el que empresarios y particulares haitianos buscan desviar las aguas
del transfronterizo río Masacre hacia ese territorio de manera unilateral y con
la oposición de la República Dominicana porque con la obra se violaría el
Tratado de Paz, Amistad y Arbitraje firmado entre ambos países en 1929.
Con un Luis Abinader decidido en mantener
la frontera cerrada por completo pese a las repercusiones que esto pudiese
generar a nivel económico, social y diplomático en ambos países, mañana llevará
la grave situación a la plenaria de la ONU, donde todos tendrán los ojos
puestos en la isla.
Esto, además, de que se trabaja en una
fuerza multinacional en Haití liderada por Kenia en la que República Dominicana
no participaría, pero sí estaría al tanto porque se espera que este sea uno de
los temas a tratar en la asamblea.
Pronunciamientos de República Dominicana.-
A pocos meses de haberse instalado este gobierno, al presidente Luis Abinader
le tocó pronunciar un discurso en 2020 de manera virtual ante la asamblea de la
ONU y, aunque de forma directa no se tocó el tema haitiano, se pidió la
intervención de las potencias para las naciones más vulnerables de la región,
dentro de las que se encuentra Haití.
Ya para la plenaria de septiembre de 2021
todo fue más claro. El que fuera presidente de Haití, Jovenel Moïse, había sido
asesinado meses antes y la violencia, la inseguridad, así como la crisis
política y social en el vecino país eran la realidad que desbordaba ante los
ojos del mundo.
Ante ese escenario, el presidente Abinader
apeló -en la 76 Asamblea General de la ONU-, a la colaboración de los grandes
países para que asumieran con urgencia la situación de la vecina nación y dejó
claro que no habría ni habrá “una solución dominicana a la crisis de Haití”.
En 2021, el mandatario dominicano dijo en el cónclave que la comunidad
internacional “no debe, ni puede, abandonar al pueblo haitiano”, considerando
que los niveles de inseguridad estaban llevando a ese pueblo a la “autodestrucción”.
Para 2021, Abinader alertó que ante la
división que existía entre el liderazgo haitiano y la presencia de bandas
criminales que a la fecha controlan parte del territorio, los haitianos por sí
solos no iban a pacificar su país y mucho menos garantizar las condiciones para
establecer un mínimo de orden.
Planteaba, en primer término, que se
buscara la seguridad de Haití para que luego se realizaran unas elecciones
libres, justas y confiables, lo cual no ha podido lograrse hasta ahora.
2022: “Situación desesperante”.- En 2022 nada
había cambiado y el presidente Luis Abinader tenía previsto llevar nuevamente
el tema a la ONU de manera personal, pero por los estragos que causó en el país
el huracán Fiona no pudo acudir a la 77va Asamblea General de la ONU y envió al
canciller dominicano, Roberto Álvarez, en su representación.
El año pasado, el canciller, en nombre de
República Dominicana, llevó la siguiente pregunta a la plenaria: “¿Cuál ha sido
una catástrofe mayor para el pueblo haitiano, el terremoto de 2010 que devastó
a Puerto Príncipe y que causó la muerte de 220,000 personas, incluidos a 102
funcionarios de las Naciones Unidas, o la situación actual, que puede definirse
como un conflicto de baja intensidad?”.
Con esa interrogante, Roberto Álvarez inició
la descripción de lo que en ese momento consideró la situación “más
desesperante para el pueblo haitiano” a pesar del horrible sufrimiento causado
por el terremoto y por la que dijo, se hacía necesaria una rápida intervención.
“Ante la inhabilidad de las autoridades de establecer el orden y garantizar la
seguridad ciudadana, la resiliente población haitiana se siente abandonada a su
propia suerte, por el miedo que paraliza a una gran parte de la población. La
violencia ha creado una profunda fragmentación social, que no permite la más
elemental cohesión. Por su parte, los haitianos esperan con desesperanza la
tardada ayuda de la comunidad internacional. Como dijo el presidente Abinader
el pasado año frente a este auditorio ‘Haití no puede esperar más’”, manifestó
el ministro de Relaciones Exteriores dominicano en 2022.
La crisis en Haití se ha agudizado desde
el magnicidio al presidente Jovenel Moïse el 7 de julio de 2021, cuando la
violencia, el caos y las bandas armadas se apoderaron de las calles.
“Problema de Haití ya no está en
Haití”.- El
presidente Luis Abinader pronunciará mañana su discurso ante la Asamblea
General de la ONU en horas de la tarde.
La noche del pasado domingo, el mandatario
afirmó que ante la actual crisis diplomática entre República Dominicana y Haití
por la construcción del canal de riego por los haitianos en el río Masacre es
importante su viaje a Nueva York para participar en la plenaria. “Porque la
solución definitiva está allá y no aquí.
El problema de Haití ya no está en Haití,
está en manos de la comunidad internacional. Lo estoy diciendo desde mi primera
comparecencia ante la Asamblea General de la ONU en septiembre del 2021 y lo
repetiré ahora en mi próxima intervención: no hay solución dominicana al
problema haitiano”, manifestó el gobernante dominicano.

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