
Edimburgo, Escocia.- Este 5 de julio se cumplen 27 años del nacimiento de la oveja Dolly, primer mamífero clonado a partir de una célula adulta. Su nacimiento, en 1996, no fue anunciado hasta siete meses después.
Sus creadores fueron los científicos del
Instituto Roslin de Edimburgo (Escocia), Ian Wilmut y Keith Campbell. Dolly fue en realidad una oveja, resultado de una
combinación nuclear desde una célula donante diferenciada a un óvulo no
fecundado y anucleado (sin núcleo).
La célula de la que venía Dolly era una ya
diferenciada o especializada, procedente de un tejido concreto, la glándula
mamaria, de un animal adulto (una oveja Finn Dorset de seis años), lo cual
suponía una novedad.
Hasta ese momento se creía que sólo se
podían obtener clones de una célula embrionaria, es decir, no especializada.
Cinco meses después nacía Dolly, que fue el único cordero resultante de 277
fusiones de óvulos anucleados con núcleos de células mamarias.
Dolly vivió siempre en el Instituto
Roslin. Allí
fue cruzada con un macho Welsh Mountain para producir seis crías en total. En
el otoño de 2001, a los cinco años, Dolly desarrolla artritis comenzando a
caminar dolorosamente, siendo tratada exitosamente con pastillas
antiinflamatorias.
El 14 de febrero de 2003, Dolly fue
sacrificada debido a una enfermedad progresiva pulmonar. Su especie tiene una
expectativa de vida de cerca de 11 a 12 años. Sin embargo, Dolly vivió solo
seis años y medio. La necropsia mostró que tenía una forma de cáncer de pulmón
llamada Jaagsiekte, que es una enfermedad de ovejas causada por el retrovirus
JSRV.
Los técnicos de Roslin no pudieron
certificar que haya conexión entre esa muerte prematura y el ser clon, pues
otras ovejas del mismo rebaño sufrieron y murieron de la misma enfermedad.
Tales enfermedades pulmonares son un particular peligro en las estabulaciones
internas, como fue la de Dolly por razones de seguridad.
Sin embargo, algunos han especulado que era parapléjica, debido a
sus pezuñas torcidas. Había un factor agravante al deceso
de Dolly y era que tenía una edad genética de seis años, la misma edad de la
oveja de la cual fue clonada. Una base para esta idea fue el hallazgo de sus
telómeros cortos, que son generalmente el resultado del proceso de
envejecimiento. Sin embargo, el Roslin Institute ha establecido que los
controles intensivos de su salud no revelaron anormalidad alguna en Dolly, que
pudieran hacer pensar en envejecimiento prematuro.
Los restos disecados de la oveja
Dolly están expuestos en el Real Museo de Escocia.
Fuente: Europa Press. Foto de Shutterstock.

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