
Santo Domingo.- “Esto está de brinco y espanto” se suele decir en las narraciones deportivas cuando un juego está “apretado”. Pero, “de brinco y espanto y nerviosismo” se ha puesto el ambiente político electoral de República Dominicana, al conocerse la decisión de los partidos políticos que se reservaron, tal cual lo establecen las leyes, el veinte por ciento de las candidaturas por niveles.
Y es que, especialmente en el Congreso
Nacional, y más aún, en el Senado de la República, las reservas de las
candidaturas por parte de los partidos políticos, ha tenido repercusión durante
los días posteriores a tal decisión en el ambiente, pues se ha originado un avispero
en algunas de las oficinas de los congresistas.
Varios de los senadores fueron objeto de
un intenso bombardeo de reclamos y críticas por parte de dirigentes.
Los teléfonos móviles no pararon de sonar en las
oficinas y los asistentes políticos trabajaban al tope.
En el ambiente el tema principal basaba en
“el enredo político” creado por las reservas para quienes ocuparán los espacios
en la conformación de las boletas de las organizaciones.
Ningún congresista quiso hablar del tema
de manera oficial, “para evitar más líos”, pero de manera indirecta era
visible la preocupación que le dejaban con cada manifestación de descontento
sus compañeros de partido.
La atmosfera partidista estaba
tan inestable que también provocó muchos rumores en los corrillos senatoriales.
“Ni yo sé en cual pie estoy parado mi
querido. El partido sabrá. Yo no voy a joder con eso”, fue lo más lejos que a
modo de comentario llegó a decir un senador en modo confidencial.
Y es que ocurrió de todo. Por ejemplo:
hubo localidades donde a los aspirantes sus partidos les dijeron que sus
candidaturas estaban aseguradas y luego se enteraron, que a última
hora decidieron dejarlas para ser negociadas.
Aunque es un problema compartido de todos
los partidos, sin embargo, afecta más al oficialismo por ser mayoría en el
Senado y por ende, son los senadores quienes más “fuego debe apagar en sus provincias”.
Según reveló un senador “hay zonas donde
los militantes han advertido que no van a aceptar que a gente de otros partidos
los pongan por encima de los que han trabajado”, esto refiriéndose a las
probabilidades de que les impongan candidatos extrapartidos.
“Yo no sé qué van a hacer, porque hay gente
que han dicho de todo en las redes, ahora dizque que hay que apoyarlos”,
comentó nuestro interlocutor casi entre los dientes.
Se trata de un senador en cuya provincia
esa candidatura está reservada.
Las reservas para alianzas.- Se recuerda que
el Partido Revolucionario Moderno (PRM) se reservó 9 senadurías y 45
diputaciones, el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) se guardó 11 senadurías
y 57 diputaciones y el Partido Fuerza del Pueblo dejó 10 plazas senatoriales y
89 diputaciones.
¿Cuánto pueden gastar los
candidatos presidenciales?.- La Junta Central Electoral (JCE) anunció
el inicio formal de la precampaña electoral a partir del próximo domingo dos de
julio, el tope de gastos de los precandidatos para los diferentes niveles de
elección, así como los límites de las contribuciones económicas que puede
recibir de particulares. Igualmente precisó las actividades permitidas, prohibidas y límites de
precandidaturas.
En cuanto al tope de gastos, los
aspirantes presidenciales pueden gastar hasta RD$70.00 por cada inscrito en el
padrón de electores, a nivel nacional con el corte del 20 de junio del 2023 con
8,075,318 votantes. Así pues, un precandidato tiene un máximo permitido de RD$565,272,120.
En el caso de las senadurías el tope de
gastos es de RD$60.00 por cada inscrito en el padrón de electores de su
provincia. Eso significa que los que aspiran por el Distrito Nacional su límite
es de RD$55,005,360.
Mientras que, si es por la provincia Santo
Domingo, la mayor electores del país, el límite es de RD$109,385,280.
Para los aspirantes a diputaciones el tope
es de RD$60.00 por cada inscrito en el padrón de electores, a nivel de la
provincia o circunscripción, según se trate.
En cuanto a los precandidatos a alcaldías
su techo es RD$50.00 por cada inscrito en el padrón municipal.
Eso implica un monto RD$45,837,800 si
es en la capital del país.
Asimismo, para los aspirantes
regidurías no pueden gastar más de RD$25.00 por cada inscrito en el
padrón de su municipio. Mientras los que buscan ser directores de distritos
RD$100.00 por cada elector registrado en su demarcación. Por último los
aspirantes a vocalías su tope es RD$25.00 por cada votante.
Fiscalización.- Todos los
precandidatos deberán realizar los registros de todos los ingresos y
desembolsos de sus operaciones durante la precampaña en una plataforma
informática habilitada en la página web de la JCE, indica el organismo,
advirtiendo que esto es de carácter obligatorio.
Igualmente, queda prohibido que los
precandidatos o sus colaboradores, “gestionen o reciban aportes provenientes
de empresas nacionales o extranjeras, así como de personas físicas
vinculadas a actos que contravienen con la ley, quedando entendido que será
ilícito su aceptación”.
Agrega que en el caso de que algún
aspirante incurra en la aceptación de aportes ilícitos, será sancionado al pago
de una multa del doble de la contribución ilícitamente recibida, en
cumplimiento al numeral 4 del artículo 78, de Ley No. 33-18 de Partidos
Políticos.
Se establece además que los precandidatos
que, con las aportaciones de particulares no hayan alcanzado el tope límite de
gastos permitidos, podrán invertir de sus propios recursos, hasta alcanzar el
monto límite.
Cantidad de aspirantes
Otra de las disposiciones de la JCE es
la limitación de aspirantes por partido, al indicar que en la precampaña
“en el caso de las candidaturas uninominales, es decir, presidencia de la
República, senadurías, alcaldías y direcciones de distritos municipales, el
máximo de aspirantes o precandidatos sea diez (1O).
En el caso de las candidaturas
plurinominales, es decir, diputaciones, regidurías y vocalías, el número máximo
de aspirantes sea de tres (3) por cada una de las posiciones electivas a la que
tiene derecho escoger la demarcación”.
La JCE aclaró que esta disposición fue
acordada con los partidos el 02 de marzo del 2023.
Actividades permitidas
La JCE recordó que entre las actividades
permitidas en este período están: la participación de los candidatos y sus
voceros en medios de comunicación; las reuniones en recintos cerrados,
visitas casa por casa, encuentros y otros tipos de actividades similares,
siempre que involucren a militantes y simpatizantes del partido, agrupación o
movimiento político que sustentan las candidaturas; la producción y uso
individual de materiales de propaganda de tipo personal, tales como camisetas,
gorras, banderas, distintivos, adhesivos y cintas y la divulgación de mensajes
por diferentes vías.
Mientras que entre las prohibidas están: la pintura de las calles, aceras, contenes, postes del tendido eléctrico, árboles, así como de cualquier propiedad pública, con los colores, emblemas o símbolos del candidato o el partido que lo sustenta; los afiches, vallas, cruza calles, calcomanías, adhesivos, altoparlantes; propaganda política negativa, irrespetuosa o contraria a los principios, costumbres y valores culturales y otras.


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