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miércoles, 8 de febrero de 2023

A más de 16 mil aumentan las muertes por terremoto en Turquía y Siria

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, ha reconocido que las autoridades han confrontado algunas dificultades en las tareas de rescate.

Estambul.- Suben a más de 16,000 los muertos por los terremotos en Turquía y Siria

Asimismo, en los dos países golpeados por el desastre se contabilizan también más de 90,000 heridos, muchos con fracturas y cortes de gravedad.

El número de muertos por los potentes terremotos del lunes superan hasta la noche de este jueves los 16,000, de los cuales unos 12, 500 se produjeron en Turquía y más de tres mil en Siria, mientras continúan las tareas de rescate para encontrar supervivientes entre los escombros.

Asimismo, en los dos países golpeados por el desastre se contabilizan también más de 75,000 heridos, muchos con fracturas y cortes de gravedad.

En Turquía, un total de 6,444 edificios en diez provincias del sureste han colapsado por los fuertes terremotos, según el presidente turco Recep Tayyip Erdogan, quien, durante la mañana de este miércoles, reconoció que inicialmente las autoridades tuvieron algunos problemas en las tareas de rescate.

En la foto, el presidente turco Recep Tayyip Erdogan.

"El primer día hubo algunos problemas, pero el segundo y hoy las cosas están bajo control. Empezaremos a retirar los escombros y nuestro objetivo es reconstruir las viviendas de Kahramanmaras y las otras ciudades afectadas en el plazo de un año", prometió el presidente Recep Tayyip Erdogan.

Además, Erdogan anunció ayudas económicas para las víctimas por valor de 10.000 liras turcas (495 euros/530 dólares) por persona damnificada.

Por su parte, en Siria, inmersa en una guerra civil desde hace más de una década, la información sobre víctimas y afectados proviene, por un lado, del Gobierno de Bachar al Asad y, por otro, del último enclave del país controlado por la oposición, rodeado por fuerzas gubernamentales apoyadas por Rusia.

Hasta el momento, 1,262 personas han perdido la vida y otras 2,285 han resultado heridas por los seísmos en zonas controladas por Damasco, mientras que otras 1,730 han fallecido y 2,850 han sufrido lesiones en áreas opositoras.

"Se espera que la cifra aumente considerablemente debido a la presencia de cientos de familias bajo los escombros de las casas destruidas. Nuestros equipos continúan con las operaciones de rescate en medio de las difíciles circunstancias", dijo el grupo de rescatistas Cascos Blancos, que operan en áreas opositoras.

En las zonas controladas por Damasco, casi 300.000 personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares como consecuencia de los seísmos, mientras que el Gobierno de Al Asad ha abierto un total de 180 refugios para acoger a los afectados y ha desplegado 157 unidades móviles a las provincias más afectadas.

Muertes apagan esperanza en Turquía y Siria.- Rescatistas llegados desde más de dos docenas de países se unieron a las decenas de miles de efectivos locales mientras el país comenzaba a recibir la ayuda comprometida. Los rescatistas trabajaron durante toda la noche con la esperanza de encontrar sobrevivientes, pero la magnitud de la destrucción causada por el devastador sismo de magnitud 7.8 y sus potentes réplicas era tan inmensa y extendida, llegando incluso a zonas aisladas por la guerra en Siria, que muchos seguían esperando a recibir ayuda.

En la ciudad turca de Malatya, los cadáveres yacían unos junto a otros sobre el piso, cubiertos con mantas, mientras los rescatistas esperaban a que los vehículos funerarios los recogiesen, según el exreportero Ozel Pikal, que dijo que vio cómo sacaban ocho cuerpos de las ruinas de un edificio.

Pikal, que participaba en las tareas de rescate, creía que al menos algunas de las víctimas podrían haber muerto congeladas ya que los termómetros llegaron a alcanzar una temperatura negativa de 6 grados centrígrados (21 grados Fahrenheit).

Según Pikal, un hotel de la ciudad se vino abajo y podría haber más de un centenar de atrapados.

En la zona en la que se encontraba no había rescatistas suficientes y el frío dificultaba la labor de los voluntarios y los equipos del gobierno, agregó. El cierre de carreteras y los daños registrados en la región impedían los desplazamientos.

La escala del sufrimiento era sobrecogedora en una región asolada ya por más de una década de guerra civil en Siria, que ha desplazado a millones dentro del propio país y provocó una ola migratoria a la vecina Turquía. Con miles de edificios derrumbados, no estaba claro cuántas personas podrían seguir atrapadas bajo los escombros.

Por su parte, el presidente del país, Recep Tayyip Erdogan, recorrió la “ciudad de tiendas de campaña” de Kahramanmaras donde viven quienes se vieron obligados a dejar sus casas. Tras reconocer deficiencias en la respuesta inmediata a la tragedia, prometió que nadie “se quedará en la calle".

A medida que aumenta la preocupación por los que siguen atrapados, rescatistas polacos desplazados a Turquía dijeron que habían sacado a nueve personas con vida de entre los escombros, incluyendo padres con hijos y una niña de 13 años en la ciudad de Besni.

Aunque señalaron que las bajas temperaturas jugaban en su contra, dos bomberos dijeron a la televisora polaca TVN24 que el hecho de que, como el seísmo ocurrió al amanecer, la gente estuviera atrapada en la cama bajo las mantas podría ayudar.

Fuentes: Agencias internacionales de prensa.

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