La libertad de un indocumentado
retenido en este espacio puede costar a sus parientes precios que van de entre
12,000 y 13,000 mil pesos, a veces más. Los ilegales retenidos en el Vacacional
de Haina, cuya entrada se observa en la foto, son medio de beneficios para grupos.
Haina.- El Centro Vacacional de Haina, que funciona como espacio de acopio para los indocumentados, se ha convertido en un lugar de trueque entre gente encargada de funciones allí y aquellos que necesitan de información de sus familiares.
Los precios que se divulgan entre quienes
se dedican a pasar su día con la misión de entender el proceso, la
liberación de un indocumentado es ofrecida a un precio de entre 12,000 a
13,000 pesos, a veces más.
En el caso de quienes solo necesitan
pasarle comida, objetos de higiene o dinero a sus consanguíneos, estos deben
pagar precios en el rango de RD$ 500 a RD$ 1,000.00.
Una de las quejas más constantes es por el
hecho de que a las personas que caen en manos de aquellos con el
control de la famosa “camiona”, una unidad de la Dirección General de
Migración (DGM), no se les brinda los accesos básicos a alimentación y
limpieza.
“Mi hermano tiene dos días aquí, y me está
gritando hambre, eso me tiene desesperado, él tiene sus papeles solo que no
andaba con ellos arriba”, habló Charles Hilarie, quien se encontraba a la
espera de saber de su ser querido.
Fuera de los protocolos.- Otra denuncia
recurrente es que al momento cuando se produce la captura de los extranjeros,
no se da cumplimiento a los protocolos de lugar para valorar si estos deben ser
o no retenidos por las autoridades de Migración.
“Jaques tiene sus papeles, tiene su permiso que le emite el Ministerio de Trabajo (MT) y, aún con todo en regla, se lo llevaron, ¿De qué sirve ponerle las cosas en China?, más a una gente que anda trabajando, dijo Fernando Leger.

Dos camionetas llenas.- Moradores de la
zona reportaron que entre los días martes y miércoles habían llegado alrededor
de dos camionetas llenas de migrantes y varios deportados locales.
“Esa gente está guisando ahí, eso es
un entra y sale, los que llegan también detrás para poder ver si su pariente
anda ahí”, dijo Adonis Martínez.
Para algunos, esta situación los
pone entre la espada y la pared, ya que la única salida que parece salomónica y
rápida es el pago desde la ilegitimidad del asunto, quienes no tienen la forma
de conseguir el efectivo, optan por dejar que estos regresen para su país de
origen, el cual en su mayoría suele ser Haití y luego volver a intentar cruzar
la frontera dominicana.
“Yo lo voy a traer de nuevo, la frontera
dominicana está abierta y los militares, uno lo que tiene es que buscarle
su “cuarto”, es más fácil dejar que lleguen y volver a traerlos por
Dajabón”, expresó Jason Dursei.
La discriminación.- Un tema que resalta con frecuencia al interactuar con quienes buscan respuestas, es que cuando se trata en específico de los extranjeros de nacionalidad haitiana, hay “maltrato” hacia ellos de forma automática.
“Aunque uno la pase mal, se entiende el
trabajo de la gente de Migración, pero la forma en que nos tratan por ser
haitianos es algo que no le encuentro lógica, aquí hay venezolanos, peruanos,
mexicanos, de todo, pero solo con nosotros existe esa tosquedad, ese rechazo y
al final todos somos humanos”, compartió Rose Díaz Fortune.
¿Indocumentados?.- La persona que se
encuentra en esta situación se denomina inmigrante irregular, ilegal,
indocumentado o sin papeles. No debe llamarse ilegal ni irregular al
extranjero que no tiene legalizada la estancia en un país.
¿Migración ilegal?.- No existe una
definición aceptada universalmente para la migración irregular. La Organización
Internacional para las Migraciones (OIM) la define como un movimiento de
“personas que se desplazan al margen de las normas de los países de origen, de
tránsito o de acogida”.
Fuentes: Texto de Lourdes Aponte. Tomado de Listín Diario. Fotos de archivo.


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