Los
miembros del Consejo de Seguridad de la ONU debatieron la crisis haitiana y las
medidas que se deben tomar para frenar la grave situación. En la foto, una de
las jornadas de trabajo del Consejo de Seguridad de la ONU para debatir la
situación de Haití.
Naciones Unidas, Nueva York.- Inseguridad alimentaria, aumento de la canasta básica familiar, violencia, anarquía, estancamiento político, deterioro del poder judicial, un posible colapso económico y una catástrofe humanitaria fueron los principales puntos citados por los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU al evaluar este martes la situación crítica en la que se encuentra Haití.
Durante las casi dos horas que duró la
reunión, los estados miembros del Consejo debatieron los puntos que deben ser
tomados en consideración para la recuperación del pueblo haitiano y reiteraron
la necesidad de que todos los países cooperen, en ese sentido, y la posibilidad
de tomar sanciones para acabar con la ola de violencia que sufre Haití.
Los representantes de República Dominicana, Haití y Canadá fueron
invitados a participar en la sesión 9,136 del Consejo de Seguridad de la
ONU, cuyo único punto fue lo relativo a la situación de
violencia que está aconteciendo en ese país.
La primera en tomar la palabra fue Helen
La Lime, representante especial del secretario general para Haití y
jefa de la Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití (BINUH),
quien destacó que tres crisis han azotado ese país durante los últimos días,
siendo estas las pandillas, crisis económica y el contrabando de combustibles.
En ese tenor, resaltó el trabajo que han
tratado de hacer algunos líderes y el compromiso que estos han adoptado para
poder resolver la situación de Haití y crear las condiciones
necesarias en materia de seguridad para realizar unos comicios.
“A lo largo de esta crisis he mantenido
mis esfuerzos de buenos oficios con toda la sociedad haitiana y he alentado a
todos a participar en un diálogo abierto, amplio y constructivo. Hasta el
momento, los esfuerzos no conclusos han generado un impasse, los interesados
nacionales han empezado a comprometerse con un sentido renovado de urgencia”,
fue parte de la intervención de La Lime.
Más
donaciones.- Instó
a los aliados internacionales a seguir donando al fondo común para la
Policía Nacional de Haití y destacó que alrededor de 1.5
millones de personas en Haití se han visto afectadas
por la violencia de las pandillas, lo cual ha provocado pérdidas de vidas y en
raciones de alimento millonarias, lo que ha acarreado una “catástrofe
humanitaria”.
De su lado Valerie Guarnieri,
directora ejecutiva adjunta del Programa Mundial de Alimentos (PMA), en su
intervención, explicó ante el consejo que la situación de las familias
haitianas y la falta de alimentos ha alcanzado “nuevos niveles de
desesperación”, ya que en menos de un año los precios de la canasta básica familiar han sufrido
un aumento de un 52 %.
Destacó que ante la situación que se vive
en Haití los
niños no pueden ir a la escuela porque no es seguro y que la inseguridad frena
la implementación de programas humanitarios en favor de los ciudadanos, al
tiempo que indicó que los alimentos no pueden entrar por vía portuaria y que
existe una gran falta de agua potable.
Indicó que en un informe de la FAO sobre
el hambre, Haití se encuentra entre los países que sufrirán un
deterioro en su situación alimentaria y que más de cuatro millones de personas
afrontarán un mayor nivel de crisis alimentaria.
Haití es un lugar
“particularmente vulnerable al tráfico ilícito de drogas, armas y municiones”,
fue lo que señaló Ghada Fathi Waly, directora ejecutiva de la Oficina de
las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), al hablar ante el
consejo.
Explicó que la delincuencia organizada y
los enfrentamientos entre pandillas “minan la seguridad, estabilidad y el
Estado de derecho en Haití”, lo cual socaba los esfuerzos de paz y las
posibilidades de desarrollo sostenible.
Periodistas
asesinados.- Geng
Shuang representante de China, en su intervención, señaló que la situación
en Haití empeoró luego de la eliminación, por parte del gobierno, de
los subsidios al combustible, lo que ocasionó grandes manifestaciones y que las
pandillas aprovecharan para transformar las protestas civiles en
disturbios.
“Periodistas asesinados, las mujeres
fueron violadas, los civiles asesinados, servicios públicos, instalaciones
tuvieron que cerrar, quemaron y saquearon depósitos de alimentos y Haití, en
general, se sumió en una situación de caos y anarquía”, destacó Shuang.
En representación de Estados Unidos,
Jeffrey Delaurentis, enfatizó que comparten la preocupación de los demás países
en cuanto a la inestabilidad de Haití y que actualmente se encuentran
trabajando para abordar los disturbios y “garantizar la seguridad de todos los
haitianos”.
Condenó la violencia, los saqueos y la
destrucción que se han visto los últimos días en Haití y catalogó
como una perturbación el saqueo de un almacén y una instalación de la Oficina
de las Naciones Unidas para Servicios de Proyectos (UNOPS).
“Pedimos a los haitianos que expresen sus opiniones de forma pacífica”, destacó Delaurentis.

En
menos de un año, los precios de la canasta familiar han subido un 52 % en
Haití, país que, como se observa en la foto, está convulsionado.
Aboga
por medidas urgentes.- Juan Ramón de la Fuente Ramírez, representante de
México, reconoció el esfuerzo del PMA y condenó los saqueos en sus
depósitos de alimentos, al tiempo que destacó el deterioro de la situación en
torno a los derechos humanos que enfrenta ese país.
Indicó que el Consejo y la comunidad
internacional deben tomar medidas urgentes y adicionales para enfrentar la
crisis en Haití y que espera que los miembros del Consejo apoyen la
resolución que está trabajando en conjunto con Estados Unidos.
Ruchira Kamboj de la India, dijo que la
situación humanitaria se ha visto complicada en Haití y destacó que
existe un estancamiento económico al igual que un empeoramiento de la
inseguridad a causa de las pandillas y el acceso limitado del
combustible.
La representante de India dijo que están
monitoreando de cerca la situación y, en particular, a sus ciudadanos
actualmente atrapados en la zona de conflicto y dijo que el fomento de la
capacidad de la Policía Nacional de Haití debe seguir siendo una
prioridad.
Ferit Hoxha representante de Albania, dijo
que la situación en Haití es sombría y que a medida que pasa el
tiempo está empeorando.
Destacó que el país haitiano necesita
ayuda ya que tiene demasiados desafíos que incluyen una situación catastrófica
de hambruna, la situación humanitaria nefasta, el tráfico de armas y un sistema
sanitario raquítico, pero que la principal prioridad es controlar a las
pandillas que obstaculizan la entrega de bienes básicos escasos mediante el
control de las rutas de transporte.
Martin Gallagher en representación
de Irlanda, enfatizó que el hundimiento de la gobernanza, de la ley y el
orden han hecho que los precios aumenten y que se haya producido un colapso
económico de Haití.
Condenó el asesinato de periodistas el 11
de septiembre y enfatizó que los periodistas en Haití deben tener la
libertad de realizar su trabajo con seguridad como en cualquier otro lugar.
Martin Kimani, representante de Kenya,
expresó su preocupación por el rápido deterioro de la situación en Haití y
que, de seguir la situación, el pueblo haitiano continuará en un sufrimiento
humanitario cada vez peor.
Señaló que, históricamente, la experiencia
de Haití de intervenciones de la comunidad internacional y actores
externos ha sido dañina. Por lo tanto, indicó que cualquier acción del Consejo
debe tener en cuenta los fracasos del pasado y estar acompañada de confianza,
transparencia y respeto.
En tanto que Alice Jacobs, de Reino
Unido, expresó su preocupación por el deterioro de la seguridad y la
situación humanitaria en Haití lo cual ha exacerbado la
vulnerabilidad e inseguridad alimentaria y la situación humanitaria en ese
país.
Dijo que el diálogo político es necesario
para crear un entorno seguro para celebrar elecciones libres y justas y reiteró
su apoyo a la misión de la BINUH y que esta “es fundamental para ayudar a Haití a
resolver estos desafíos multifacéticos”.
Difícil
decisión.- De
su lado Jean Víctor Geneus, ministro de Relaciones Exteriores y Culto
de Haití, explicó ante el Consejo de Seguridad de la ONU que ese
gobierno está haciendo cuantiosos esfuerzos para arreglar la situación por la
que atraviesa Haití y las manifestaciones violentas.
Dijo que la decisión de dejar de otorgar
subsidios a los carburantes era difícil, pero, necesaria ya que el Estado
perdía varios millones de dólares al año y que, por otro lado, debían sanear
las finanzas públicas adoptando un presupuesto de austeridad para acometer
reformas macroeconómicas.
Fuentes: Página web y redes sociales del Consejo de Seguridad de la ONU y agencias internacionales de prensa.


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