
El
periodista Alberto Rodríguez, viceministro de la Presidencia, coordinador con
la Sociedad Civil, es quien cuantifica este tipo de actividades. Él explica
trato y seguimiento que se da a manifestantes. Al presidente Luis Abinader se
le ofrecen detalles sobre este tipo de asuntos.
Santo Domingo.- En los 24 meses que lleva este gobierno, se han realizado por lo menos 105 protestas frente al Palacio Nacional, según la cuenta del viceministro de la Presidencia de Relaciones con la Sociedad Civil, Alberto Rodríguez Mella, en cuya oficina se reciben las comisiones elegidas por los manifestantes para escuchar sus reclamos.
En estos dos años, 15 de los reclamos han
tenido que ver con el pago de prestaciones laborales de desvinculados de
instituciones públicas, aunque en este número no se incluye a la exempleada del
Ministerio de Obras Públicas que se desnudó en marzo del año pasado, quien
había sido desvinculada cinco meses atrás.
La segunda causa de más concentraciones
fueron los desalojos. En el viceministerio citado se recibieron 13
grupos que solicitan al presidente Luis Abinader hacer uso de su poder para
evitar que se les despoje de tierras que ocupan desde hace algún tiempo. Los
terrenos suelen ser reclamados por personas, instituciones públicas y hasta la
Iglesia católica.
Le siguen aquellos que piden algún tipo
de ayuda económica, ya sea dinero para una operación, gastos médicos, una
pensión, un empleo, seguro médico, celebración de actividades deportivas y
hasta el pago de alquileres.
A los diez anteriores, se suman las peticiones de viviendas (3) y las de obras o equipamientos (7), como aceras y contenes, acueductos, alcantarillados, plantas de tratamiento de aguas residuales, ambulancias, camiones de bomberos y maquinarias agrícolas.

En
la foto, los cañeros que demandan pensiones, quienes han sido los que más
protestan frente al Palacio Nacional.
Los
más asiduos.-
Los cañeros que piden la asignación de pensiones por su labor
en el corte de caña en ingenios de azúcar son, por mucho, quienes más veces han
acudido a las proximidades del Palacio. En un momento se les impidió partir
desde la intersección de la avenida Nicolás de Ovando y Máximo Gómez hacia la
casa de gobierno, pero luego lograron retomar sus habituales concentraciones.
Aunque el Gobierno anunció que se concedieron cientos de
pensiones para estos trabajadores jubilados, el líder del
movimiento, Jesús Núñez, muestra una lista con miles de personas en espera y
dice no conocer a los supuestos pensionados por el Estado.
Los soldados dominicanos que lucharon en la guerra en Irak en el año 2003 han acudido al menos cinco veces a protestar.

En
la foto, el periodista Alberto Rodríguez, viceministro de la Presidencia,
coordinador con la Sociedad Civil.
Alberto Rodríguez Mella informó que cuando
se puso en contacto con el ministro de Defensa, Carlos Luciano Díaz Morfa, éste
informó que no podía pagar los viáticos que les adeudan a los veteranos por un
“asunto presupuestario”, es decir, que no hay dinero.
Junto con los que han marchado para exigir
el pago de sus prestaciones laborales, hay otras organizaciones a las que el
Estado les adeuda dinero.
Tal es el caso de la Federación Nacional
de Transporte la Nueva Opción (Fenatrano), a quienes supuestamente se les deben
152 millones de pesos de unos autobuses, así como ingenieros constructores de
hospitales que solicitaban libramientos de pagos.
El viceministro Alberto Rodríguez Mella asegura
que diariamente reporta al presidente Luis Abinader las protestas que tuvieron
lugar fuera de Palacio. Más allá de enterarse, afirma que el mandatario les da seguimiento y
ha llegado a reunirse con algunos sin previa cita.
Rodríguez Mella dice tener la encomienda
del presidente de mantener las puertas del Palacio abiertas y
canalizar por medio de las instituciones correspondientes las demandas de los
que protestan.
“Se le da el seguimiento por las diferentes instituciones. Por ejemplo, si viene un problema del Instituto Nacional de Aguas y Alcantarillados (Inapa), yo mismo llamo a Wellington y me coge siempre el teléfono y resuelve el problema”, sostiene.

Normalmente,
los manifestantes entregan una carta con sus peticiones dirigida al presidente.
El funcionario cita algunos casos que se han resuelto gracias
a sus gestiones. Algunos de ellos han sido el pago de las guaguas de Fenatrano;
pago de prestaciones a desvinculados del Ministerio de Interior y Policía;
construcción de acueducto, alcantarillado y planta de tratamiento en Jarabacoa
(actualmente en ejecución); pago de operación para niño en silla de ruedas;
compra de camión de bombero; y camionetas y motocicletas para la Policía
Nacional.
Aunque a la mayoría de las situaciones no
se le da solución o ésta no es inmediata, a las personas se les explica. Por
ejemplo, desvinculados sobre los que se descubre que realmente no trabajaban y eran botellas,
personas que son desalojadas por otros que sí tienen títulos de propiedad o los
soldados que fueron a Irak, quienes ya saben que no se les puede pagar porque
no hay dinero.
El día de la última protesta de los médicos se hizo un oficio desde el viceministerio para el director del Servicio Nacional de Salud y el Ministerio de Salud Pública, señala Rodríguez Mella. Posteriormente, los médicos fueron recibidos por la vicepresidenta y esos funcionarios para discutir sus demandas.

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