Titulares

martes, 21 de junio de 2022

Haití, Cuba, Jamaica y República Dominicana, países afectados por contaminación de Punta Catalina

Pero, en la Administración de Punta Catalina restan calidad a dicho estudio. 

Baní, provincia Peravia.- La contaminación de la Central Termoeléctrica Punta Catalina (CTPC) no solo cubre gran parte de la República Dominicana, sino que también afecta a todo Haití y alcanza la costa este de Cuba y de Jamaica, según revela el informe final del estudio sobre la contaminación de esta central que por medio año se estuvo realizando en la provincia Peravia.

Este estudio se dio a conocer durante un acto en que también fueron reconocidos monseñor Víctor Masalles, obispo de la diócesis de Baní,  Leónidas Díaz (Don Yiyo), presidente de la Ayuntamiento de Baní, del 2020 a 2022, al Hospital Municipal de Nizao y a Radio Salvación Internacional, 810 AM, por sus aportes a la investigación.

Esta contaminación consiste en la emisión de micropartículas 2.5 micras, dióxido de nitrógeno, dióxido de azufre, así como de cenizas volantes de carbón, ácido y mercurio, sustancias tóxicas que afectan a la salud humana, según afirma el estudio.

La investigación, con el apoyo del Centro de Investigación sobre la Energía y la Calidad del Aire, CREA, de Finlandia, determinó a través de la aplicación de un sistema de modelización, las enfermedades que esta contaminación está produciendo, cuántas personas están siendo afectadas, la cantidad de muertes prematuras, los días perdidos por estas enfermedades y por la invalidez que provocarán, y finalmente el costo en la economía.

El estudio proyecta en el peor escenario de esta contaminación que en la provincia Peravia, donde están localizadas las plantas de carbón de Punta Catalina, se producirán cinco muertes prematuras al año, 510 días de baja por enfermedad, 108 años de vida perdidos y cinco años de vida vividos con discapacidades.

Mientras en la República Dominicana, según esta proyección, se producirán 57 muertes prematuras al año, 2,473 muertes prematuras durante los 30 años de vida útil de la central; 13,896 días de baja por enfermedad que para el año 2051 serán 530,341 días; 1,325 años de vida perdidos que al 2051 sumarán 57,311, y 125 años de vida vividos con discapacidades que alcanzarán 5,399 años en total para el 2051.

El estudio establece que en Haití los impactos son aún mayores, debido a la contaminación transfronteriza provocada por la dirección del viento, la orografía y las condiciones climáticas del país.

En el vecino país ocurrirán 127 muertes prematuras anuales, 41,655 días de baja por enfermedad, 3,434 años de vida perdidos, y 418 años vividos con discapacidades.

El informe asegura que la exactitud de estos números es de 95%.

Identificó como causa de las muertes prematuras, a la diabetes, cardiopatía isquémica, cáncer de pulmón, infecciones de las vías respiratorias inferiores y otras enfermedades no transmisibles. También citó como efecto de la contaminación una gran incidencia de asma en niños, de nacimientos prematuros y nacimientos con bajo peso.

Los costos económicos de esta contaminación al año en el país será 30.1 millones de dólares y en los 30 años de vida útil de Punta Catalina será de 1,230 millones de dólares. En Haití tendrá un costo económico de 22.8 millones de dólares anuales.

Rueda de prensa sobre informe investigación contaminación de Punta Catalina.

Lo ordenó el presidente Abinader.- El origen del estudio fue el encuentro que se produjo el 3 de agosto del año pasado en el Palacio Nacional entre el presidente de la República, Luís Abinader, quien recibió, acompañado del ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Orlando Jorge Mera, a representantes de la provincia Peravia, del Instituto de Abogados para la Protección del Medio Ambiente, INSAPROMA, y del Comité Nacional de Lucha Contra el Cambio Climático, CNLCC.

En esa ocasión el presidente de la República ordenó al entonces ministro Jorge Mera que realizara un estudio sobre la contaminación de Punta Catalina, junto con los sectores de la provincia Peravia y organizaciones presentes en la reunión, en 60 días, con la finalidad de tomar una decisión definitiva sobre estas plantas de carbón.

Al poco tiempo de iniciado los trabajos, el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, abandonó el estudio sin ofrecer ninguna explicación, pero diferentes sectores de la provincia, con el apoyo de un equipo interdisciplinario de expertos voluntarios, de INSAPROMA y del CNLCC, con la asesoría y la colaboración de instituciones académicas y científicas de los EUA, España, Italia y Finlandia, continuaron la investigación hasta terminarla.

Las comunidades de Nizao, Don Gregorio, Santana, Catalina, Pizarrete, Carretón y Paya se integraron en equipos de trabajo que investigaron las emisiones aéreas de gases y de micropartículas de Punta Catalina; las cenizas de carbón y sus impactos en el aire, suelo y aguas superficiales y subterráneas; los impactos de esta central en los cultivos, en la salud y, finalmente, en el litoral costero marino.

El grupo de expertos estuvo integrado por el ingeniero electromecánico Raúl Cabrera, el químico especialista en calidad de aire, Nikko Médici, el químico Marcos Rodríguez, el agrónomo Milton Martínez, los epidemiólogos Adelaida Oreste y Carlos Sánchez, y el químico y doctor en costas, Adrián Gutiérrez. La mayoría de estos expertos son docentes de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, UASD.

El estudio recibió apoyo de la Junta Municipal Electoral de Nizao que suministró copia de las actas de defunción desde 2016 hasta 2021, y del Hospital de Nizao que contribuyó con información, data y con el análisis de los resultados de los grupos focales y de las estadísticas de salud.

La Universidad de Duke, Durham, Carolina del Norte, EUA, Alianza Mundial de Derecho Ambiental, ELAW, de Oregón, EUA, el Instituto Internacional de Derecho y Medio Ambiente, IIDMA, de Madrid, España, Re:COMMON de Roma, Italia, y el Centro de Investigación sobre Energía y Calidad de Aire, CREA, de Helsinki, Finlandia, asesoraron, tomaron parte activa de la investigación y colaboraron con los análisis de laboratorios.  También el laboratorio de la Facultad de Ciencias de la UASD y el laboratorio privado GeSA colaboraron con la investigación.

Un error que jamás debió haberse cometido

El estudio concluyó que la construcción de la Central Termoeléctrica Punta Catalina, CTPC, para que operara a carbón mineral fue un grave error que está dañando el medio ambiente, la salud y los sistemas productivos, infligiendo grandes sufrimientos a la población, especialmente de la provincia Peravia.

Este error está retrasando la adopción de energías limpias y renovables, y por tanto el desarrollo sostenible de la República Dominicana y el combate al cambio climático que amenaza la supervivencia del país y de todo el planeta, en opinión del estudio.

 Advierte sobre el gran riesgo que existe de que las inmensas montañas de cenizas tóxicas contaminen, además del aire y el suelo, el acuífero de Valdesia, que es una de las mayores reservas de agua de la isla.

El estudio comprobó que los cultivos en las cercanías de la central y de las montañas de cenizas tóxicas están siendo afectados, especialmente los más sensibles como el de la lechosa (papaya), de melón y de tomates.

Por la gran cantidad de cal que contienen los residuos de Punta Catalina arrojados a la intemperie también pueden alterar el pH de los suelos, reduciendo la productividad de estos terrenos.

El estudio estableció sin ningún margen de dudas, que la construcción del largo espigón del puerto carbonero de Punta Catalina es el responsable de que la marea y las corrientes marinas hicieran desaparecer la playa de Sabana Uvero de Paya.

También Punta Catalina es responsable de la desaparición de la vida marina al oeste de este espigón como consecuencia de la sedimentación del fondo del mar con los escombros del embarcadero construido y posteriormente destruido, de las virutas de carbón caídas de los barcos que transportan este fósil al país, y por el vertido de agua caliente al mar a poca distancia de la costa.

Se hizo tarde para cambiar a Punta Catalina a gas natural

El informe final del estudio recomienda el cierre de Punta Catalina por los grandes daños que produce a la provincia Peravia, a gran parte del territorio nacional y a todo Haití.

Descarta la conversión a gas natural de Punta Catalina, porque este combustible es tan caro o más que el carbón, e igualmente muy difícil de obtener en el mercado internacional.

Explica que como consecuencia de la guerra energética que ha desencadenado el conflicto entre Rusia y Ucrania, CTPC se ha transformado en un activo varado que no puede continuar operando a carbón ni tampoco a gas natural, por razones ambientales, de costos y de suministro.

Intentar continuar operando a Punta Catalina con estos combustibles, en caso de que el país consiguiera su suministro, representaría una gran pérdida económica frente a las energías renovables que son cada vez más baratas, aclara el estudio.

Recomendó al Gobierno que en un plazo de 18 meses sin prórroga cierre a la Central Termoeléctrica Punta Catalina (CTPC), y durante este período reemplace, todo o una gran parte, los 752 megavatios generados por estas plantas de carbón, por energías renovables bajo diferentes fuentes y modalidades.

Sugiere que se revisen las normas y los estándares del país que regulan las emisiones de gases y de micropartículas para actualizarlos en relación a las disposiciones adoptadas por la Organización Mundial de la Salud, OMS, con la finalidad de que la normativa proteja de manera efectiva la salud de la población.

Igualmente plantea el traslado fuera del país de las cenizas tóxicas depositadas en el batey San José y de las demás que continúen produciendo las plantas de carbón de Punta Catalina.

El informe final del estudio sostiene que el Gobierno y la Central Termoeléctrica Punta Catalina, CTPC, deben remediar, hasta donde sea posible, los daños causados por estas plantas de carbón, e indemnizar a las personas afectadas, así como llevar ante la justicia a los responsables de haber causado estos daños.


Restan calidad a investigación.- La Central Termoeléctrica de Punta Catalina atribuyó a “mentes calenturientas” el informe dado a conocer sobre los niveles de contaminación de esa central “presuntamente extensa y hasta de ultramar, un hallazgo no sólo hiperbólico, sino que carece de precedente”.

La entidad en una declaración enviada a este diario dijo que “desconocemos el rigor con el que se elaboró el citado informe, pero con el nivel de contaminación que se le imputa a la Termoeléctrica Punta Catalina, habría sido prácticamente imposible la consecución de financiamiento por parte de bancos europeos, muy sensibles a los temas ambientales. Es decir, estamos ante un debate bizantino”.

La acusación.- La declaración es en respuesta al “Estudio sobre la contaminación de Punta Catalina”, realizado entre el 3 de agosto de 2021 y el 12 de mayo de 2022.

El origen del estudio fue el encuentro que se produjo el 3 de agosto del año pasado en el Palacio Nacional entre el presidente Luis Abinader con representantes de la provincia Peravia, del Instituto de Abogados para la Protección del Medio Ambiente, Insaproma y del Comité Nacional de Lucha contra el Cambio Climático, CNLCC.

De acuerdo con los resultados de ese estudio, Punta Catalina no sólo está contaminando en República Dominicana, sino también en Haití, Jamaica y Cuba. Y ese nivel de contaminación provocaría daños a la agricultura y muerte a decenas de personas en esos países.

Dicho estudio, con el apoyo del Centro de Investigación sobre la Energía y la Calidad del Aire, CREA, de Finlandia, determinó a través de la aplicación de un sistema de modelización, las enfermedades que esta contaminación está produciendo, cuántas personas están siendo afectadas, la cantidad de muertes prematuras, los días perdidos por estas enfermedades y por la invalidez que provocarán, y finalmente el costo en la economía.

Al poco tiempo de iniciado los trabajos, el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, abandonó el estudio sin ofrecer ninguna explicación.

Respuesta.- En respuesta a esa acusación, la Central Termoeléctrica Punta Catalina, reconoció que “en mayor o menor medida no existe en el mundo actividad de generación eléctrica que no deje una huella ambiental en algún tramo, pero tampoco son neutrales frente al medio ambiente las actividades cotidianas de los promotores del citado estudio (transporte, consumo, construcción, etc.).

“La termoeléctrica Punta Catalina no es neutral, pero cuenta con mecanismos de mitigación del impacto ambiental de última generación, específicamente un Sistema de Control de Calidad del Aire que reduce dióxido de carbono y el trióxido de azufre hasta en un 98%”, de acuerdo con la declaración.

En la declaración se llama la atención acerca de que “de hecho, el mismo informe que circula reconoce que los resultados de monitoreo, los valores de CTPC, son menores de lo que estipulan las normas locales e internacionales como la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (USEPA) y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En su respuesta, destaca que “pedir el cierre de la Termoeléctrica Punta Catalina es el colmo del absurdo, sólo anidado en mentes calenturientas o posiblemente impactadas por un golpe de surrealismo tropical, pues implicaría quitar al país el 30% de la oferta eléctrica y en pocas palabras apagar parcialmente a la República Dominicana”.

“De forma algo básica, también escuchamos versiones sobre la conversión a gas natural de las unidades de Punta Catalina, algo realmente complejo, una operación mayor que supone grandes inversiones, además de paralizar el aporte de energía al sistema proveniente de estas generadoras. ¿De dónde sacaremos el gas natural? Sería una pregunta obligada”, se indicó en la Nota de Punta Catalina.

Embestida.- La Central Termoeléctrica Punta Catalina, en respuesta, dijo que si la embestida va hacia la producción de electricidad sobre la base de carbón (y no específicamente una campaña selectiva contra PC), entonces habría de esperarse que también esto afecte en general a la generación con ese combustible, que representa el 30% de la variada canasta de generación con que cuenta el país y que garantiza la seguridad energética.

« PREV
Proximo »

No hay comentarios.

Publicar un comentario

Deje su comentario