Los
47 miembros de la bancada de Unión por la Esperanza (Unes), afín al
expresidente socialista Rafael Correa, han solicitado la salida del poder del
presidente Guillermo Lasso. La destitución requiere 92 de los 137 votos
posibles en el Congreso, en el cual la oposición es mayoría. El presidente de
Ecuador, Guillermo Lasso, quien se observa en la foto, es sometido a un voto de
destitución en la Asamblea Nacional.
Quito, Ecuador.- El Congreso de Ecuador reanudó este domingo, durante segundo día consecutivo, sobre la conveniencia de destituir al presidente derechista Guillermo Lasso, acusado por un sector opositor de provocar “la conmoción interna” que dejan dos semanas de protestas indígenas. Como es de público conocimiento, luego de casi ocho horas de deliberaciones el sábado, en las que participaron 30 de los 137 diputados que componen el Parlamento, la sesión virtual se reanudó este domingo pasadas las cuatro de la tarde.
La bancada de Unión por la Esperanza, afín
al expresidente socialista Rafael Correa (2007-2017), acusa a Guillermo Lasso de la “grave
crisis política y conmoción interna” que sacude al país desde el 13 de junio,
con manifestaciones y bloqueos casi diarios.
En ausencia del jefe de Estado en la sesión,
el secretario jurídico asumió la defensa del exbanquero y actual mandatario
ecuatoriano.
“Los asambleístas (...) buscan
desestabilizar la democracia”, declaró el abogado Fabián Pozo como antesala del
debate de este domingo.
Unos 14.000 indígenas protestan en
Ecuador, indignados por el elevado costo de vida y la pobreza que castiga a sus
territorios agrícolas.
En Quito, marchas claman por alivios como disminuir el costo de los combustibles y una moratoria de los créditos bancarios para los campesinos.
En
la foto, manifestantes golpean a un presunto policía encubierto durante
enfrentamientos en el parque El Ejido, en Quito, Ecuador.
Dardos
del Correismo.- “Toda
la canasta básica está muy cara y nuestros productos del campo (...) no valen
nada”, dijo a la AFP Miguel Taday (39 años), un agricultor productor de papa de
Chimborazo (sur).
Solo en la capital, unos 10.000 indígenas
protestan al grito de “¡Fuera Lasso, fuera!”.
Al paso de los manifestantes van quedando
hogueras con neumáticos quemados y destrozos en una ciudad semiparalizada y
exhausta.
Lasso culpa del caos al líder de las protestas,
Leonidas Iza, presidente de la poderosa Confederación de Nacionalidades
Indígenas de Ecuador (Conaie).
“Aquí no hay un luchador social, aquí hay
un anarquista (...) que quiere derrocar un gobierno”, dijo el sábado el
gobernante en entrevista tele visiva.
La destitución del mandatario requiere 92
de los 137 apoyos posibles en el Congreso.
Después de los debates, los diputados
tendrán un máximo de 72 horas para votar.
De ser aprobado, el poder lo asumiría el
vicepresidente Alfredo Borrero y se llamarían a elecciones
presidenciales y legislativas para el resto del período (hasta 2025).
“Presidente Lasso, no sea cobarde. Llame a
elecciones anticipadas”, lanzó Correa en Twitter.
Ecuador ganó fama de ingobernable tras la salida abrupta de tres mandatarios entre 1997 y 2005 ante la presión social.
En
la foto, policías antidisturbios detienen a un manifestante durante
enfrentamientos en el parque El Ejido, en Quito, Ecuador.
”Seguiremos
luchando”.- La
prolongada movilización deja cinco manifestantes muertos, más de cien detenidos
y cerca de 500 heridos, entre civiles, policías y militares, según
diversas fuentes.
La Alianza de Organizaciones por los
Derechos Humanos había dado inicialmente un reporte de seis fallecidos, que
corrigió el sábado.
Las noches del jueves y viernes en Quito
fueron las jornadas más violentas del estallido social. La fuerza pública y los
manifestantes se enfrentaron con bombas molotov, cohetes pirotécnicos, gas
lacrimógeno y granadas aturdidoras.
El resto de protestas han sido
mayoritariamente pacíficas. En la mañana del sábado cientos de mujeres
marcharon contra el gobierno. Algunas indígenas iban con sus ojos pintados de
rojo.
Ecuador, cuya dolarizada economía empezaba
a recuperarse de los efectos de la pandemia, pierde unos 50 millones de
dólares diarios por las crisis, según cifras oficiales.
“Aquí seguiremos luchando, hasta las
últimas consecuencias”, dijo Wilmer Umajinga (35), que protesta desde el lunes
en la capital.
Contraprotestas.-
Desgastada
por la crisis, con comercios cerrados y desabastecimiento de algunos productos, Quito
también es escenario de contraprotestas.
Cientos de ecuatorianos y caravanas de
vehículos de alta gama recorren zonas acomodadas retumbando sus bocinas y ondeando
banderas blancas.
“Payasos de Correa”, decía una bandera
de Ecuador en medio de la marcha.
La industria petrolera, el principal rubro
de exportación ecuatoriano, está produciendo al 54% de su capacidad, por la
toma de pozos y los cortes de ruta.
Sin mayor respaldo político, Lasso
cuenta por ahora con el apoyo de los militares, que cerraron filas en torno a
su gobierno.
El presidente “solo quiere enfrentar con
su armamento, solo quiere hacer daño”, lamentó María Luisa Maldonado (48), de
la localidad de Cayambe (norte).
Fuentes: Periódico El Comercio, CNN-TV y Agencias Internacionales de Prensa.




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