Titulares

sábado, 28 de mayo de 2022

OPINIÓN. Recuperar la agropecuaria no tiene alternativa ahora

Por Felipe Ciprián

Santo Domingo.- En la primera se­mana de junio, al menos 30 países que son grandes produc­tores y exportadores, comen­zarán a prohibir las ventas al exterior de trigo, arroz, ceba­da, aceite, maíz, pollo, ave­na, mijo, azúcar, pavo, car­ne de res, cordero, carne de cabra, mantequilla, lentejas, pastas, papas, berenjenas, to­mates, cebollas, entre otros, para garantizar la soberanía alimentaria de su propia po­blación.

La lista de gobiernos que han decidido que en sus pue­blos no falten los alimen­tos básicos y que la produc­ción interna es una prioridad la encabezan Rusia, India, Ucrania, Argentina, Argelia, Egipto, Indonesia, Irán, Kos­ovo, Serbia, Túnez, Bielorru­sia, entre otros.

Y estos gobiernos lo hacen porque saben que la inflación y la escasez de alimentos bási­cos, unidas a la prolongación de la guerra ruso-ucraniana, bloqueo y minado de puer­tos y rutas marítimas, atasca­miento de contenedores, alza de combustibles, repunte de Covid y ahora la viruela del mono, seguirán dislocando el comercio mundial de pro­ductos terminados y materias primas para obtener la comi­da de las personas y los ani­males.

Ante esa realidad mundial, el gobierno de la República Dominicana cifra sus espe­ranzas y pone grandes recur­sos financieros del Estado pa­ra estimular la importación de alimentos y materias primas, mientras en los hechos poster­ga la recuperación de la agro­pecuaria.

¿De dónde importarán?.- La gran pregunta sigue sien­do, ¿de dónde y en caso de conseguirlos, a qué precio van a traer los especuladores do­minicanos esos alimentos al país?

Responderán los nego­ciantes que han convencido al gobierno de que quiebre la agricultura porque ellos ga­rantizan alimentos baratos, que vendrán de Brasil, Esta­dos Unidos, México o Centro­américa.

Es posible que por el resto de este año los obtengan, pe­ro les aseguro que serán cada semana más difíciles y mucho más caros.

Si se prolonga la guerra, y Rusia, Bielorrusia y Ucrania no pueden exportar granos al mundo y menos fertilizan­tes, la producción disminuirá no solo en Brasil que depende enteramente de los abonos ru­sos, sino en todo el mundo, y el año 2023 –que casualmen­te es preelectoral en el país- puede ser de grave escasez, carestía, insatisfacción y mo­vilización social, y muy proba­blemente, episodios violentos de saqueo e inestabilidad po­lítica.

Más contradicciones.- En esta misma semana varios ministros anuncian más sub­sidios por 1,200 millones a im­portadores de harina (o trigo) y criadores de pollo (para im­portar alimentos) buscando evitar que la carne de pollo, el pan y las pastas aumenten más de precio.

¿Y el plan SiembraRD no tiene capacidad para producir maíz, sorgo y grasas para sos­tener la avicultura dominica­na?

Cualquier persona mínima­mente informada puede dar­se cuenta que la siembra es en anuncios en los medios de co­municación, mientras se sigue estimulando la importación.

La hora de la acción.- Todo lo anterior puede evitar­se si el presidente Luis Abina­der suelta amarras y provoca un golpe de timón que ende­rece el rumbo, dedicando re­cursos y personal a la agrope­cuaria nacional para producir alimentos, abundancia y ren­tabilidad en los campos y esta­bilidad en el mercado, no en los periódicos, las redes socia­les y las estaciones de radio y televisión.

Ya dije hace ocho días que sin un cambio radical de los principales ministros y direc­tores del equipo agropecuario del gobierno del Partido Revo­lucionario Moderno (PRM) y Abinader, no puede haber re­cuperación de la producción agropecuaria porque todos están comprometidos con los importadores, no con los agri­cultores. ¿Piensa Abinader que los funcionarios que hun­dieron la agropecuaria, bota­ron 700 técnicos del sector y cortaron el crédito al campo van a recuperarla?

¿Qué productor agropecua­rio que no esté asociado con ellos para negocios va a confiar en esos funcionarios para en­deudarse, invertir en el campo y perder sus propiedades?

El Presidente debe tomar partido: Buscar personas que les sirvan al país, reponer a los profesionales agropecuarios cancelados, volver al campo con recursos, insumos y equi­pos, o la SiembraRD solo la veremos en los medios de co­municación, la pobreza cre­ciente en el país y la inflación galopando sobre potro brioso.

Si los posibles y manifies­tos compromisos políticos del presidente Abinader le im­piden “tomar el toro por los cuernos” y hacer que se sien­ta la acción del gobierno en la agropecuaria, que se prepare para ver florecer la inflación con escasez en los mercados y la probable indignación de la gente, que cuando tome cuer­po no podrá ser contenida mi­litarizando barrios y ciudades portando fusiles y balas, sino con arroz, habichuela, huevo, pollo, cerdo, res, aceite, pan, café, leche y azúcar, pero so­bre todo con empleo para la gente ganarse el dinero para comprarlos.

El mandatario dominicano está a tiempo de poner frente a este serio problema para ga­rantizar alimentos, porque la carestía de las importaciones –si aparecieran- más el des­concierto de los mercados de combustibles y el rebrote del Covid-19 aquí y en el mundo, pueden crear una especie de tormenta perfecta que ningún hombre responsable desea ni ningún gobernante hábil per­mitiría.

¡Palabras en forma de pro­mesas ha habido, hace falta ahora que los hechos hablen por sí mismos!


El autor, Felipe Ciprián, es periodista, analista de diversos temas. Es ejecutivo del periódico Listín Diario, medio del que fue extraído este trabajo.

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