Santiago de Chile.- El impacto de la guerra en Ucrania y el empeoramiento de las condiciones sociales de los países en la región pueden desencadenar una nueva oleada de protestas en América Latina, advirtió este martes la directora para las Américas de Amnistía Internacional, Erika Guevara.
"Sabemos que la situación se seguirá
tensando y que las personas solo tendrán las calles como única herramienta para
exigir la rendición de cuentas", dijo Guevara durante una visita a
Santiago de Chile, en la que se reunió con el presidente, Gabriel Boric.
La activista, que presentará este
miércoles un nuevo informe sobre las consecuencias de la pandemia, agregó que
la crisis inflacionaria que ya experimentan varios países viene a agravar la
desigualdad que dejó la covid-19 en América Latina, la región más desigual del
mundo y una de las más afectadas por el virus en términos económicos y
sanitarios.
Pregunta (P): La región atraviesa un
momento complejo, con países que registran fuertes alzas de precios tras la
invasión a Ucrania, ¿es posible que retornen las masivas protestas que se
dieron entre 2019 y 2020 en países como Chile, Ecuador o Colombia?
Respuesta (R): Las personas están
enfrentando una situación aún más grave que la situación de la pandemia. El año
2019 estuvo marcado por un sinnúmero de protestas, demandando la rendición de
cuentas de gobiernos y procesos electorales. Con la covid-19, esta tensión
social se vio disminuida por la restricción de la movilidad en casi todos los
países.
Sin embargo, con todo lo que sabemos que
viene, con crisis económicas como resultado de estos eventos globales como la
invasión ilegal de Rusia a Ucrania, evidentemente la situación se seguirá
tensando y las personas solo tendrán las calles como única herramienta para
exigir la rendición de cuentas y el ejercicio de derechos.
P: La pandemia puso de manifiesto la
necesidad de cuidar los servicios públicos. ¿Cree que este factor ha impulsado
el auge de nuevas fuerzas de izquierda, como Boric en Chile o Gustavo Petro en
Colombia, que defienden un estado parecido al de bienestar?
R: Más que el resultado de la pandemia ha
sido el resultado de las manifestaciones de las demandas y reivindicaciones de
la propia ciudadanía. Existe una demanda de gobiernos que pongan mayor interés
a la protección social, al respeto de los derechos humanos, pero dependen de
las circunstancias de cada país.
Medioambiente
y Escazú.-
Hace poco se celebró el primer encuentro del Acuerdo de Escazú, el único pacto
ambiental de la región y pionero en el mundo en la protección de
ambientalistas, ¿cómo ve que solo 12 países lo hayan ratificado?
R: Es muy preocupante, sobre todo también
en el contexto de la pandemia, porque en el nombre de la recuperación
económica, muchos gobiernos están abriendo las puertas de manera más permisible
a empresas que están extrayendo recursos naturales y contaminan el medio
ambiente.
P: ¿Quiénes tienen la culpa: los Gobiernos,
las empresas, las fuerzas más conservadoras...?
R: Quienes se oponen a la firma del
tratado son precisamente las fuerzas que están detrás de los poderes
económicos, estas empresas nacionales y multinacionales que acaparan los
recursos naturales y han despojado territorialmente a pueblos indígenas y
comunidades rurales (...) Y muchas de estas son empresas estatales, es decir,
son los propios Estados los que están generando estas violaciones al derecho
ambiental.
Los “pendientes”
de Chile.-
Se le preguntó sobre sui reunión este lunes con el presidente Boric, ¿cómo fue
el encuentro?
R: Han sido reuniones abiertas de diálogo,
de interlocución. Ha sido refrescante poder compartir nuestras preocupaciones
en materia de derechos humanos. Lamentablemente, no habíamos encontrado este
canal de diálogo con el anterior gobierno de Sebastián Piñera.
P: ¿Cuáles son los principales aspectos
que trataron?
R: La agenda de respuesta al estallido
social (de 2019) así como las causas subyacentes del estallido: la desigualdad,
la falta de acceso a salud o educación, entre otros. También la política de
migración, la reforma urgente a la fuerza policial de Carabineros y el rol que
Chile se espera pueda jugar en la geopolítica regional para denunciar crisis de
derechos humanos.
P: ¿Y qué rol puede jugar en la región un
país que acaba de atravesar unas protestas con supuestas violaciones a los
derechos humanos?
R: En los últimos años hemos visto una
grave regresión en materia de derechos humanos en países como Colombia y Cuba,
situaciones de gravedad en Nicaragua y Venezuela, o lo que está aconteciendo en
Centroamérica.
En este sentido, existe una necesidad de
que el gobierno de Boric atienda de manera urgente los temas pendientes en
materia de derechos humanos en Chile, de manera que le legitime para levantar
la voz frente a violaciones de derechos humanos en otros países.
Por ahora, Boric reafirmó su convicción de
denunciar estas crisis y poner a las víctimas en el centro, para que las
condenas no pasen por los intereses políticos de los gobiernos de turno.
Fuentes: Agencias Internacionales de Prensa.


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