El Comité
de Veteranos puede conocer su expediente desde este año 2022. Sammy Sosa, quien
se observa en la foto cuando jugaba para los Cachorros de Chicago, no falló a
pruebas de dopaje en el tiempo que jugó bajo el programa de la MLB.
Santo Domingo.- El destacado beisbolista dominicano Sammy Sosa sabe desde hace unos diez días que el 25 de enero no será de los ex peloteros que pueden recibir una llamada parar informarle que formarán parte del Salón de la Fama.
Sosa, apenas uno de nueve bateadores del
club de 600 cuadrangulares, llegó a su décimo y último año a las papeletas de
los escritores y cuando se conocían 143 de las 392 boletas (el 35%) solo
aparecía en 38 (26%), con lo que quedó descartada toda posibilidad. Para
conseguir el 75% mínimo que certifica el nicho en Cooperstown debía de terminar
con 294 votos. Cuando se conoce ya el 42% de los sufragios el Bambino del
Caribe quedaba con el 25%.
¿Se acabaron las opciones del
petromacorisano llegar al templo de los inmortales? No, pero el camino que
afronta ahora puede ser más complicado.
El expediente de Sosa ahora puede ser conocido
por uno de los cuatro Comités de Veteranos que también eligen a ex jugadores,
además de árbitros, entrenadores y ejecutivos.
En 2016, el Salón de la Fama dividió esos
comités para elegir según las épocas en las que incidieron las figuras a
considerar. Béisbol Temprano, que evalúa los candidatos cuyas carreras
transcurrieron antes de 1950; Días Dorados (1950-1969), Béisbol Moderno
(1970-1987) y Béisbol de Hoy (1988-2016).
El jurado de estos comités está integrado
por 16 miembros del Salón de la
Fama, ejecutivos y miembros veteranos de los medios de
comunicación. Cada comité puede elegir dos veces en un tramo de cinco años.
De acuerdo al calendario de elecciones al comité que corresponde Sosa evaluará casos en diciembre próximo y en 2024 durante las Reuniones de Invierno.
En
la foto, Sammy Sosa mientras jugaba para los Orioles en la campaña 2005, su
penúltima en la Grandes Ligas del Béisbol.
Referencias.- La vía más rápida
es el de la BBWAA. El cubano Tony Oliva salió de la boleta de los escritores en
1995 con un 47% como máxima votación y fue el mes pasado cuando su comité lo
escogió, 21 años después.
Joe Gordon (que ingresó en 2009) tuvo que esperar 39 años después de salir de la papeleta, mientras que los familiares de Deacon White (que salió de la opción de los escritores en 1936 y falleció en 1939) fue en 2013 (77 años después) que finalmente vieron a su pariente conseguir su nicho en el templo del béisbol.
| Tony Oliva |
Otros jugadores de ingreso reciente
tuvieron mejor suerte. Lee Smith, el primer relevista en alcanzar los 400
salvados, pasó 15 años en las quinielas de los escritores sin superar el 50%.
Salió en 2017 y en 2019 el comité de veteranos lo eligió.
A Alan Trammell, el ex torpedero que logró
cuatro Guantes de Oro, no le ayudó ni siquiera que su candidatura llegó en
momentos en que se valoran las victorias sobre jugador reemplazo (WAR). Las
70.7 WAR de Trammell (la media de los jugadores de posición inmortales es 58)
no les sirvieron. En 15 años en la opción de los periodistas su máxima cosecha
fue del 41%, pero solo dos años más tarde de salir los veteranos les dieron el
visto bueno en 2018. l
Por grupos
El Salón de la Fama está compuesto por 339 miembros
elegidos desde 1936 hasta 2021. Se trata de 267 ex jugadores de Grandes Ligas, 40
ejecutivos/pioneros, 22 gerentes y 10 árbitros. La BBWAA ha elegido 134 ex
peloteros, mientras que los comités de veteranos (en todas sus formas) han
escogido 179 candidatos meritorios.
Fuente: Texto del cronista deportivo Nasthanael Pérez Neró. Fotos de archivo. Tomado de Nuevo Diario.

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