Por Roger
Pérez de la Paz
Santo Domingo.- Junto a los ingenieros César Sánchez Torres, Ramón Alburquerque Ramirez, Daniel Bodeny Rafael Peguero Méndez (entonces Diputado), fuimos comisionados por el doctor José Francisco Peña Gómez (EPD) a una misión.
Recuerdo a Monseñor Agripino Núñez Collado
cuando, por instrucciones del entonces presidente de la República, doctor
Joaquín Balaguer y nosotros representando al Partido Revolucionario Dominicano y
al doctor José Francisco Peña Gómez, trabajamos a tiempo completo, en la PUCMM,
para darle forma estructural y operativa al nuevo Marco Legal y Modelo
Organizativo establecido y lo que ha sido (con todas sus naturales
deficiencias), la Ley de Reformas de las Empresas Públicas 141-97, y la Ley
General de Eléctricidad.
¡La vida!.. Todo termina y solo quedan los
legados. Además de nuestra Torre Fuerte, nuestra PUCMM, hoy tenemos que
reconocer en Él (Monseñor Agripino Núñez Collado), más que en su Iglesia, en el
“Mediador por Excelencia”, el perenne luchador por nuestra gobernabilidad y
aplatanada democracia.
En monseñor Agripino Núñez Collado hemos de ver al Diseñador de salidas armoniosas, de las soluciones a los más grandes conflictos sectoriales y a los tradicionales enfrentamientos.
El
autor, Roger Pérez de la Paz, es ingeniero eléctrico. Especialista en redes y
planificación de proyectos. Exdirector de Equipos del Ayuntamiento del Distrito
Nacional, exfuncionario de la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas
Estatales (CDEEE), actual asesor de la Comisión Permanente de Asuntos Energéticos
del Senado de la República.

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