El izquierdista Pedro Castillo aventaja en
casi 70.000 votos a Keiko Fujimori con el 100% de las actas procesadas Como elemento nuevo, ahora la Fiscalía peruana
pide la detención de Keiko Fujimori. Y, sumado esto a que Varios ciudadanos que
ejercieron como personeros de Fuerza Popular en la segunda vuelta de las
Elecciones Generales Perú 2021 denuncian impagos del partido de Keiko Fujimori.
Analizan larga espera de un país dividido, mientras Perú aguarda con pasión el
conteo definitivo del colegio electoral.
Lima, Perú.- Cinco días después de la jornada electoral para elegir al próximo presidente del país entre la conservadora Keiko Fujimori y el izquierdista Pedro Castillo, la ONPE ha procesado el cien por ciento de las actas y contabilizado el 99,25% de ellas.
El resultado se mantiene casi inalterable
desde hace días: Castillo obtiene el 50,19% de los votos frente al 49,8% de
Fujimori. La diferencia es de casi 70.000 votos, aunque todavía no habrá un
ganador oficial y saberlo puede tardar todavía. Los peruanos esperan la
decisión de la justicia electoral sobre 800 mesas impugnadas por Fujimori, un
recurso que, de prosperar, amenaza con demorar la proclamación del nuevo
presidente hasta dos semanas.
Pedro Castillo se ha declarado vencedor antes de que oficialmente finalice el conteo de los votos.
¿Se
viran gentes de Keiko Fujimori?.- Continúa la polémica en las Elecciones
Generales 2021 de Perú. Después de la acusación de fraude de Keiko
Fujimori a Pedro Castillo, algunos
ciudadanos que formaron parte del grupo de personeros de Fuerza
Popular durante la segunda vuelta de los comicios, han
denunciado que dicho partido no ha cumplido con su palabra y no han recibido
ningún pago por su labor.
Tal es el descontento, que varias de estas
personas acudieron a los centros de votación para reclamar la remuneración que
se les prometió. En un vídeo difundido a través de las redes sociales, se
escucha a una mujer reclamar que sólo ha recibido diez soles del monto
total. "No queremos diez soles, no alcanza, que cumplan con
su palabra", explica esta ciudadana.
Ningún integrante se ha pronunciado sobre esto hasta la fecha, pero Luis Galarreta, candidato a la vicepresidencia por Fuerza Popular, quiso aclarar la desorganización que hubo el día de las elecciones y responsabilizó a su partido.
"Durante mucho tiempo, el partido ha estado desorganizado. El problema sí ha estado del lado de Fuerza Popular y eso es una responsabilidad y tema interno", aclaró en Radio Exitosa.
Larga
espera. País dividido.- Katy Azula, de 45 años, se frota los ojos frente a un
café. Está sentada en la mesa de una moderna cafetería de Lima. Una lámpara
vanguardista en forma de ocho cuelga del techo. “Nunca he estado tan
deprimida”, confiesa. Ha dormido poco. Se ha pasado la noche actualizando la
página web del organismo electoral que informa en tiempo real del conteo de
votos que decidirá la llegada a la presidencia de Perú entre el
izquierdista Pedro Castillo y la conservadora Keiko Fujimori, dos
candidatos populistas cuya elección ha polarizado al país.
Azula, gerente de un hotel, tiene el perfil
de una votante de Castillo. Nació en Chota, una ciudad de la misma región
serrana de donde proviene él. Sus padres fueron maestros, como él. Cree en el
esfuerzo y la educación como fórmula de progreso, algo que ha mencionado a
menudo el candidato que ha hecho campaña con la cabeza cubierta por un sombrero
de palma y un lápiz gigante en la mano. Sin embargo, Azula votó por Keiko
Fujimori. No cree en el estatismo económico que pregona Castillo.
“Entré, voté y salí lo más rápido posible.
No quiero recordar este pasaje de mi vida”, cuenta, como si confesara un
crimen.
Siempre fue antifujimorista, desde los
noventa. Juró que nunca apoyaría a alguien con ese apellido, que representa
para muchos peruanos el autoritarismo y la corrupción. Pero la noche del martes
cargaba internet con la esperanza de que Keiko Fujimori lograra remontar a
última hora a Castillo.
“Ella ya perdió. Se debe decir con todas
las letras”, añade. La espera hasta que ese momento sea oficial está resultando
tortuosa. Azula ha borrado de sus redes sociales a amigos y familiares que se
han dejado llevar por la pasión del momento.
Las élites económicas del país han hecho
campaña por Fujimori sin disimulo. La llegada de Castillo, para algunos, supone
el advenimiento de una suerte de chavismo a la peruana.
Él ha tratado de espantar todos esos
temores. Ha hecho una campaña desde los márgenes y contra el establishment.
Según el conteo, está a un suspiro de enfundarse la banda presidencial.
Sus seguidores han llegado en masa a Lima,
la capital, el centro del poder, desde las provincias y las zonas más remotas
del país con una sonrisa dibujada en los labios.
Nancy Cabrera, dueña de una tienda de ultramarinos,
llegó la mañana de este miércoles en autobús a la gran ciudad.
“No vamos a permitir que nos roben el
voto. Los corruptos están enquistados desde hace 30 años. Él es maestro, líder
sindical, agricultor, humilde. Va a velar por la serranía”, cuenta acerca de los
lugares montañosos, a menudo pobres, aunque en los alrededores haya minas de
oro.
Que las empresas extranjeras extractivas
compensen mejor a los habitantes de esas zonas ha sido una de las reivindicaciones
de Pedro Castillo.
Sus seguidores llevan desde el domingo
apostados en los alrededores de la sede de su partido. A veces se asoma al
balcón y la gente enloquece.
Castillo no es un orador brillante, pero
eso le da cierta autenticidad que le hace conectar con la gente. A menudo se
dice que Castillo es un espejo de sus votantes. Sus mítines han sido los más
masivos.
Marta Celi, abogada de Carabayllo, un
distrito de Lima al que llegó un aluvión de inmigrantes desde la selva y las
montañas, incluido el propio Castillo, que allí vendió helados de sabores,
duerme a la intemperie frente al Jurado Nacional de Elecciones, el órgano que
decretará al ganador oficial.
“Estoy cansada de tanta desigualdad e
injusticia en mi país. Somos de un lugar humilde con muchas necesidades de
agua, de servicios”, explica. Cerca, un retrato gigante de Castillo en traje y
corbata, sin sombrero. Esa es su futura imagen de presidente. “Esperaremos aquí
hasta que se sepa el resultado. Hasta que él gane”.
Fuentes: Periódico El País, MSN-Noticias,
Redes Sociales y agencias internacionales de prensa.




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