Su frase “Robar un banco es un delito, pero más delito es fundarlo”, es lapidaria y ha recorrido cientos de millares de veces el mundo. Como su poema convertido en obra de teatro titulado: “El analfabeto político”, en el que él describe la realidad del pensamiento de nuestros líderes.
Bertolt Brecht hizo gala de
antisentimentalismo, así como de su condolencia para los pobres y su
sufrimiento, al tiempo que atacaba la falsa respetabilidad de los burgueses.
Brecht figura entre los autores más importantes del siglo XX. Es el prototipo del intelectual revolucionario que ha tratado de descifrar la realidad a través del arte.
He aquí su poema El analfabeto político:
El peor analfabeto es el analfabeto político.
No oye, no habla, ni participa en los acontecimientos políticos.
No sabe que el costo de la vida, el
precio del pan, del pescado, de la harina, del alquiler, de los zapatos o las
medicinas dependen de las decisiones políticas.
e hincha el pecho diciendo que odia la política.
No sabe, el imbécil, que, de su ignorancia política
nace la prostituta, el menor abandonado, y el peor de Todos los bandidos, que es el político
trapacero,
granuja, corrupto y servil de las empresas nacionales
y multinacionales.
Desde sus comienzos se caracterizó por una
radical oposición a la forma de vida y a la visión del mundo de la burguesía y
naturalmente al teatro burgués, sosteniendo que sólo estaba destinado a
entretener al espectador sin ejercer sobre él la menor influencia.2 Brecht,
desarrolló una nueva forma de teatro que se prestaba a representar la realidad
de los tiempos modernos, y se encargó de llevar a escena todas las fuerzas que
condicionan la vida humana.
Fuentes: Sendero Blog y Servindi (Comunicación Internacional para un Mundo más Humano Diverso). Agradecimiento al ingeniero agrónomo David Vólquez Román, suroestano de República Dominicana, por sugerirnos este escrito.




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