Por Francisco S. Cruz
Washington, Estados Unidos.- Después de la derrota en su otrora partido (PLD-octubre 6, 2019), el expresidente Leonel Fernández venía acumulando un récord que, salvo su pírrica votación (Julio 5, 2020), era de ganancia política:
1) el TC, prácticamente, se hizo, por
mucho tiempo, el loco con lo del transfuguismo,
2) la posposición de las elecciones municipales,
para él y sus aliados, fue como un respiro -incluido la reafirmación de su
relato-delirio o fantasma de “fraude”, y el muerto que les tiraron al PLD que,
mediáticamente, no supo defenderse-,
3) julio 5, 2020, gana su
candidato-aliado,
4) post 16 de agosto-2020, colita en el
ministerio público,
5) ganancia en la JCE -escogen como
presidente al propuesto de él y de otros-; y
6) ganancia en Consejo Nacional de la
Magistratura -por encima, de transfuguismo y pobre desempeño-porcentaje
electoral-. Es decir, que de mil venias acumulando un average equivalente a
seiscientos (advierto, que soy pésimo en cálculo o aritmética) …: ¡nada
despreciablemente…!
Empero, el ser partido minoritario -¿y que
más podía esperar con un 4.54%?- para un líder de su estirpe -¡conceptuoso!- y
registro electoral, imaginamos, es una suerte de debacle o derrumbe -de
ego-electoral- de difícil asimilación y más si se recuerda que se habló, en el
pasado proceso electoral, que el tres veces presidente tenía en los bolsillos 2
millones de votos que, curiosamente, no aparecieron y hubo de conformarse con
menos de 300 mil….
De no poder revertir ese veredicto de la
JCE, al tres veces presidente le queda una de dos: afanarse, todavía más, en la
búsqueda de retazos o migajas de poder o, saborear aquello que el extinto Hatuey
De Camps acuñara cuando alguien tenía que pasar por un trance político
difícil -aunque ya, el expresidente, ha comenzado a amortiguar el golpe: ¡de la
casilla 17, pasamos a la 3! (sin duda, autoconsuelo, pero ya veremos cómo lo
acomoda su aceitada jauría periodística-mediática)- o enfrentarse a una
situación no prevista, entonces solía decir: fulano “…sabrá lo que es canela
fina”, el que fuera el perredeísta más presidenciable, en un momento dado,
según fue la opinión, nada más y nada menos, que, del extinto e impoluto líder,
Prof. Juan Bosch.
Sin embargo, quizás eso no sea lo más
tortuoso o frustratorio para el expresidente, su ego-político y sus corifeos,
sino que pudiera ser la pendiente o declive, acelerada, de un liderazgo que ya
evidencia que su ciclo político-electoral se va cerrando…… (pero eso no quita
que siga siendo candidato eterno -es su derecho- ni mucho menos dejar de
insistir en el Báez o Balaguer que le incita y anima).
No obstante, difícil y duro, ¿no?
El autor de este artículo: Francisco S.
Cruz, es presidente del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) en
Washington, Estados Unidos, donde reside desde hace varios años.



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