Washington.- Fuentes anónimas cercanas a los reporteros que cubren habitualmente la información de la Casa Blanca afirman que los signos vitales del presidente estadounidense, Donald Trump, han sido «muy preocupantes» en las últimas 24 horas y que las próximas 48 serán críticas para la salud del mandatario, que está ingresado en un hospital tras dar positivo por COVID-19.
Horas antes de difundirse esta supuesta
filtración, el médico personal de Trump, Sean Conley, aseguraba que estaba
evolucionando «muy bien», no tenía fiebre ni necesitaba oxígeno».
«Está de un humor excepcionalmente bueno.
Y de hecho, mientras completábamos nuestras rondas multidisciplinarias esta
mañana, lo que nos dejó fue: «Siento que podría salir de aquí hoy». Y ese fue
un comentario muy alentador del presidente», aseguraba el doctor Conley en una
rueda de prensa.
Partidarios del mandatario, que dentro de
un mes juega la reelección en las urnas, se han congregado en las inmediaciones
del hospital militar Walter Reed de Bethesda, en el estado de Maryland, al que
fue llevado el viernes oficialmente como medida de precaución.
El misterio sobre el verdadero estado de
salud de Donald Trump consterna a los estadounidenses.
Donald Trump publica video para desmentir deterioro de su salud.- El presidente ha publicado nuevamente un video para desmentir el deterioro de su salud por el coronavirus.
Este video circuló profusamente en decenas de importantes cadenas televisivas, como Noticias Telemundo y Euro News, por ejemplo, además de distribuirse por agencias internacionales de prensa.
«Llegué aquí, no me sentía muy bien, pero
ahora me encuentro mucho mejor. Estamos trabajando duro para volver del todo.
Tengo que volver porque todavía tenemos que hacer a Estados Unidos grande de
nuevo», asegura Trump en el vídeo en el que añade: «creo que estaré de vuelta
pronto».
Sus simpatizantes celebraron las buenas
noticias en los alrededores del Centro Médico Militar Nacional Walter Reed en
Bethesd, donde está ingresado desde el viernes 2 de octubre.
Situación en el Senado.- Mike Lee, senador por el estado de Utah, acaba de ser diagnosticado como afectado por la COVID-19, tal vez contagiado al asistir al acto de nominación de la jueza Amy Noney Barret, actividad en la que el congresista fue visto sin mascarillas, abrazando a todos y saludando con besos.
Ya antes, los senadores Ron Johnson y Tom
Tillis, representantes de Wesconsin y Carolina del Norte, respectivamente,
habían dado positivo al coronavirus.
El Senado de los Estados Unidos ha
declarado un receso de sus actividades hasta el día 19 de octubre.


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