Escrito por
La Redacción.
agosto 25, 2020
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Nueva York.- "Por ahora esta noticia
no tiene gran impacto. Hay que hacer un seguimiento epidemiológico a
ver si se trata de un caso o apenas algunos casos, o si empieza a observarse
que el virus mutó".
El médico infectólogo Eduardo López, parte
del comité de expertos que asesora al Ministerio de Salud de la Nación en plena
pandemia de coronavirus, habla del primer caso de reinfección que se reporta en
el mundo.
Según un comunicado de la Universidad de
Hong Kong que publicó The New York Times, un joven de 33 años de
ese lugar contrajo coronavirus otra vez cuatro meses y medio después de haberse
infectado en su ciudad natal.
Ese mismo comunicado da cuenta de que el
segundo contagio, asintomático, se verificó cuando el joven volvía de España:
al ser testeado se detectó que se había infectado con la cepa que circuló en
Europa durante julio y agosto.
"Lo primero que hay que aclarar es
que se trata de un comunicado pero que todavía no está disponible
el paper médico que respalda esta investigación: allí habrá más
información", advierte López. Y suma: "Este caso es una pequeña
luz amarilla que se enciende, que hoy mismo no debe generar gran
alarma pero que debe seguirse para ver si efectivamente hay variaciones en el
virus".
Roberto Debbag, vicepresidente de la
Sociedad Latinoamericana de Infectología Pediátrica, explica: "En principio,
teniendo en cuenta que este es el primer caso documentado de reinfección frente
a un escenario global de más de 23 millones de casos,
hablamos de algo anecdótico en términos
estadísticos. La implicancia de este hallazgo es que las personas tendrían potencialmente
la posibilidad de reinfectarse, pero la probabilidad, hasta ahora, es
anecdótica".
"Lo que informa la Universidad de
Hong Kong es que el paciente contrajo primero el coronavirus de 'linaje'
asiático, y luego uno con una variación genómica que corresponde al
que se ve en Europa. No se sabe si la causa de la reinfección fue esa
variación genética o la pérdida de inmunidad ante el virus, eso debe
investigarse", destaca Debbag, médico infectólogo.
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| Muestras de hisopados en un laboratorio. |
Si las reinfecciones fueran de un carácter
más masivos y se descubriera que tienen que ver con mutaciones genéticas del
virus podría haber, según López, un impacto en el diseño de las
vacunas.
"Como ocurre con el virus de la
gripe, que muta y que la vacuna se va modificando, esto podría pasar si se
observa una mutación del coronavirus más numérica y extendida. En ese caso
habría que pensar en modificar la vacuna con el correr de la mutación, y pensar
también que la vacuna podría no ser 100% eficaz, aunque
de todos modos es la estrategia con la que hay que encarar este escenario. Y
sobre todo, no puede hacerse de un caso una montaña", vuelve a subrayar el
especialista.
"Por ahora no hay que alarmarse y no
cambian las recomendaciones para el coronavirus. El desarrollo de vacunas
eficaces y seguras sigue siendo la herramienta que permitirá
afrontar esta pandemia", suma Debbag.
Respecto de si una primera infección
genera memoria inmunológica a la hora de enfrentar
una segunda infección, López afirma: "Las investigaciones han demostrado
que una persona que se infecta desarrolla luego anticuerpos y también robustas
células T, que son las que defienden al organismo de otra posible
infección".
Según López, "esos estudios dan
cuenta de que las células T son duraderas e importantes en la
inmunidad, por eso todas las vacunas que se ensayan tienen pruebas
vinculadas a si el cuerpo desarrolla estas células al recibir la fórmula.
Algunas células T, las CD8, atacan al virus, lo matan, y otras, las CD4, guardan
la memoria inmunológica que avisa que el cuerpo debe producir anticuerpos
rápidamente ante la presencia del virus".
El experto explica que a partir de este
mecanismo, "cuando el virus llega a la nasofaringe se
encuentra con una barrera que impide que se aloje, o se transita de forma
asintomática". En rigor, el paciente cuya reinfección fue
documentada en Hong Kong según el comunicado atravesó su segundo
coronavirus sin síntomas.
"Un paciente que contrae coronavirus
desarrolla anticuerpos a través de la inmunoglobulina M y G: a los 20 días
desde el contagio atraviesa el pico de anticuerpos, y
después empieza a bajar. Según se sabe hasta ahora, a los tres meses la
tendencia es que esos anticuerpos estén a la baja. Pero a la vez
desarrolla células T que también inmunizan y que son más
duraderas", suma Debbag.
"Este coronavirus es muy
reciente. No sabemos si la inmunidad es de por vida o cómo se va
perdiendo. Tampoco sabemos cómo sería reinfectarse, pero la analogía
con otras infecciones permitiría prever que cuando un virus se repite en un
mismo organismo la enfermedad tiene menos impacto, es
menos grave.
Queda la memoria inmunológica, que si no
llega a detener el contagio sí reconoce más rápidamente a ese virus y se
activan los anticuerpos con mayor velocidad", describe Debbag. E insiste:
"El caso de Hong Kong no es para alarmarse".
Fuentes: Periódicos New York Times y Clarín. Fotos: DPA. Tomado de MSN-Noticias.



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