Titulares

jueves, 16 de julio de 2020

Se nos fue Fremio… “Loco por decir verdades”, según Faride Raful. ¡La genialidad disfrazada de un toque de locura!», posteó la juez Yeni Berenice.

El inolvidable Fremio falleció el domingo, según se informó la tarde de este jueves.

Por Vianelo Perdomo Batista

Santo Domingo.- La tarde de ese jueves chequeando medios tradicionales y alternativos, el colega José Pimentel Muñoz y el periódico digital “Al Momento.Net” nos sorprenden con la información de que Fremio, pintoresco y estrafalario personaje al que siempre, o casi siempre, veíamos merodear todas, o casi todas, las fuentes que nos tocó cubrir en nuestra época reporteril.


“Periodista cuanto tiempo. Ya no trabajas para los medios?... Donde estás metido?”, fueron sus expresiones la última vez que nos topamos en el Centro de los Héroes, mientras caminábamos mi esposa y yo en las cercanías de la Dirección General de Pasaportes.

Desde entonces no supe más nada de Fremio hasta leer en  “Al Momento.Net” la noticia que, calzada a la firma de José Pimentel Muñoz, nos informa sobre su fallecimiento.

A continuación la crónica de José Pimental Muñoz publicada en “Al Momento.Net”:

Fremio “El Loco”, uno de los personajes populares más conocidos en los predios del Centro de los Héroes –en la capital dominicana- falleció este domingo en un asilo donde estaba internado desde hacía tiempo.

Fremio, cuyo nombre formal no ha sido divulgado, fue por años gran amigo de los periodistas que cubrían las fuentes noticiosas del Congreso Nacional, el Palacio de Justicia de Ciudad Nueva,  la Universidad Autónoma de Santo Domingo y otras instituciones públicas.

No debía exceder los 70 años y nunca se supo si tenía familia cercana. Cuando joven fue apuesto y estaba enterado de los más importantes temas nacionales.
Se decía que había sido buen estudiante universitario de la carrera de Derecho y que fue afectado por una enfermedad mental que durante mucho tiempo fue visible.

Su reclusión en el asilo fue propiciada por amigos en buena posición que contemplaron su degeneración física, que lo llevó a moverse en silla de ruedas.

Personalidades como la senadora electa, Faride Raful y el abogado y dirigente político Vinicio Castillo, expresaron su pesar por la muerte a través de la red social Twitter.

Raful escribió: “Se nos murió Fremio. Su “locura” fue producto de su valentía y así nos reíamos de él. Mi Fremio, mi “tío”, ese que me recordaba mi infancia y sus momentos. Parte de nuestra historia vuela con èl. Que la eternidad le sea más leve que la tierra. Te quisimos “loco”.

Castillo escribió: “Me informan falleció Fremio. Décadas viéndonos en Palacio Justicia . Amigo fiel de nuestra familia. Dicen que estaba loco  por vocear verdades. Yo creo estaba más cuerdo que muchos que  le llamaban loco. Que Dios lo tenga en gloria. Descansa en Paz amigo”.

«Hasta siempre Fremio. ¡La genialidad disfrazada de un toque de locura!», posteó la juez Yeni Berenice.

Hasta aquí la crónica sobre la muerte de Fremio. Dios te tenga con él querido y recordado Fremio.

Y, me pregunto dos cosas: Cuantas clases de locos existen en el   mundo?... Era Fremio realmente loco?...

Y es que existen locos en todas las latitudes: Locos cuerdos, locos locos, los que se hacen los locos.

Dicen que un loco siempre dice la verdad. ¿Nos hemos puesto a pensar que vivimos en un mundo de locos?

Nos puede asustar pensar que nuestra vecina o con la que chateamos frecuentemente estén locas. La “locura” de Fremio no escapa de nuestras dudas. Hasta algún presidente del mundo no escapa de nuestro temor.

Tantos como sea posible. La locura está al filo de todas las cosas inteligentes y bellas que conocemos. Como “bonito” y “bello” no es lo mismo, es muy  probables que con esa figura pintoresca y estrafalaria de Fremio, de ese gran personaje al que siempre, o casi siempre, veíamos merodear todas, o casi todas, las fuentes que nos tocó cubrir en nuestra época reporteril, se haya ido “un bello loco”.

Pues los “locos” suelen encontrarse en los espantapájaros de Girondo, en los Lieder de Schumann, en la oreja de Van Gogh, en los relojes de Dalí, en los azules de Picasso, y  hasta en la Casta Divina del estado de Yucatán.

Pero, aun partiendo Fremio para el mas allá, nos quedamos con locos maravillosos, esos locos son los mejores, esos locos somos nosotros, la gente normal que cada dia comete locuras de todas clases, como amar por ejemplo.

Pero, a Fremio lo mandamos al cielo con la estrella de la locura por ser tan ingenioso en su forma tan peculiar de ser “loco”.

Y, a todos los “locos” ya citados, podemos nombrar a unos cuantos “locos” más: Augusto César Sandino, Juan Pablo Duarte, Gregorio Luperón, José Francisco Peña Gómez, Juan Bosch, Ghandi, M. Luther King, Santa Teresa de Calcuta, y otros que como ellos siguieron locos sueños de esperanza y amor...

Porque, la locura no siempre es mala, en algunos casos la locura es constructiva y trae consigo sueños colectivos.

Que viva el “Loco Fremio” y que, aun partiendo de este mundo, deje con nosotros sus “locuras”


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