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martes, 16 de abril de 2019

El empresario Francois-Henri Pinaultmarido, esposo de Salma Hayek, donará 100 millones de euros para reconstruir Notre Dame

Así lucía el interior de la Catedral de Notre-Dame
este lune sal momento del incendio que afectó
las emblemáticas instalaciones.

Duelo en Francia por el incendio que ha asolado Notre-Dame: "Hay cosas que no recuperaremos jamás". Revelan qué se ha salvado y qué se ha dañado en el incendio de Notre-Dame. Parisinos y visitantes siguen consternados por el incendio que ha devastado  uno de los símbolos más emblemáticos de Francia.


París.- El incendio en la catedral de Notre Dame ha dejado conmocionado al mundo. Un fuego ha devastado parte de este monumento parisino provocando graves daños y unas imágenes desgarradoras. Mientras la emblemática aguja de la catedral caída, las autoridades francesas trataban de controlar el fuego y anunciaban medidas para paliar este desastre.

El presidente francés, Emmanuel Macron, aseguraba que la prioridad de su gobierno será reconstruir este emblema de la ciudad. Una voluntad en la que contará con una importante fuente de ingresos. Y es que tras este anuncio, el marido de Salma Hayek, el empresario Francois-Henri Pinault, anunciaba que donará 100 millones de euros para ayudar en las labores de reconstrucción de la catedral.

El esposo de la actriz mexicana es el presidente de la empresa matriz que gestiona marcas como Gucci, Yves Saint Laurent, Balenciaga, Puma y Fnac.

Un gesto que se sumó al mensaje de tristeza que compartió su esposa en Instagram donde, junto a una imagen de Notre Dame en llamas escribió: "Como tantas otras personas estoy en shock y tengo una gran tristeza al ver a la hermosa Notre Dame envuelta en el humo. Te quiero París".

Francia sigue conmocionada por el incendio que ha asolado uno de sus símbolos más reconocibles: la catedral de Notre-Dame. Una emoción y solemnidad casi propias de un funeral se respiran en la capital gala, en la que se ha instalado una sensación de auténtico luto.

Anoche, en las multitudinarias vigilias, franceses y visitantes rezaban y cantaban por esta pieza irreemplazable, patrimonio de la humanidad.

Victoria, española en París, habla de "un shock enorme", que afecta a parisinos y turistas. "La imagen de la catedral ardiendo es increíble, está todo el mundo en silencio", cuenta. Por su parte, Fernando García relata que incluso "había gente tirada en el suelo, llorando, con ataques de ansiedad".

"Notre-Dame no son solamente piedras antiguas", afirma una ciudadana francesa, "representa valores y muchas cosas". "Hay cosas que no recuperaremos jamás", dice otra joven parisina, al borde de las lágrimas.

"Todo el mundo está triste, consternado", cuenta Juan Col, español en París, "se ha quemado un símbolo".

Francia sigue en shock, pero no paralizada por la tragedia: ya llueven las donaciones, públicas y privadas, para devolver a la vida a Notre-Dame.

Qué se dañó, qué se salvó.- El incendio de Notre Dame de París destruyó una parte importante del patrimonio arquitectónico, artístico y religioso de la catedral, pero el trabajo de los bomberos, además de evitar daños personales, ha permitido salvar muchos otros, en particular la estructura del edificio.
La aguja
La pérdida más visible es la aguja de la catedral, que se hundió entre las llamas apenas una hora después de iniciarse el incendio. Según el ministro de Cultura, Franck Riester, todo apunta a que fue allí donde comenzó el fuego, en una zona donde se habían iniciado obras recientemente y donde se había instalado un andamiaje de 100 metros de altura.
La aguja había quedado destruida varias veces a lo largo de la historia de Notre Dame. La que se vino abajo el lunes databa de 1859 y había sido diseñada por el arquitecto Eugène Viollet le Duc.
-El crucero y el transepto norte.
En un espacio contiguo también se hundieron el crucero y el transepto norte, y Riester dijo que hay “una gran inquietud” por la reacción de la bóveda del edificio a causa de la gran cantidad de agua que recibió de las mangueras de los bomberos.
-Tres reliquias.
En el interior de la aguja había tres reliquias que no se pudieron extraer: la que se considera una de las 70 espinas de la corona de Cristo y otras dos reliquias de san Dionisio y santa Genoveva.
– Dos tercios de la cubierta.
Los muros de la catedral han quedado totalmente en pie, pero según Riester se vinieron abajo dos tercios de la cubierta, lo que significa unos 1.000 metros cuadrados.
– Los rosetones.
Los tres rosetones que representan las flores del paraíso, construidos en el siglo XIII al mismo tiempo que el conjunto del edificio, se han visto afectados, pero “aparentemente no han sufrido daños catastróficos”, según Riester.
QUÉ SE HA SALVADO
– Las estatuas de los doce apóstoles y los cuatro evangelistas.
Estaban alrededor de la aguja, encima de la cubierta, y fueron retiradas de allí la semana pasada con una grúa para ser restauradas, y por tanto han quedado a salvo.
-El mayor órgano.
De los tres órganos de la catedral, se sabe que el mayor -uno de los más célebres del mundo, con cinco teclados y cerca de 8.000 tubos- ha quedado intacto. Se encuentra ubicado justo a la entrada del edificio, una de sus partes que han sufrido menos.
De los otros dos no hay datos fiables todavía.
-Las torres y la fachada.
Auténticas joyas del arte gótico, las torres Norte y Sur y la fachada de Notre Dame, que dan a la catedral su icónica imagen. En esa fachada está el Pórtico del Juicio, esculpido e instalado entre 1220 y 1230, a partir del relato del Evangelio de san Mateo.
-El Tesoro de Notre Dame.
Fue una de las primeras cosas que se extrajeron. Dentro de ese “tesoro” está la túnica de lino del rey San Luis, del siglo XIII, pero también la corona de espinas y otras reliquias de la Pasión de Cristo, como un clavo de la crucifixión y un trozo de la cruz.
– Los cuadros “Mays”.
Alrededor de una cincuentena de cuadros conocidos como los “Mays”, que forman parte de una serie de 76 regalados por la cofradía de los orfebres de París en homenaje a la Virgen María entre 1630 y 1707, se encontraban en el interior de la catedral.
Algunos de ellos fueron extraídos y trasladados al Ayuntamiento. Dentro han permanecido el resto, en las capillas laterales de las naves.
Riester precisó que los daños que se han apreciado hasta ahora en los cuadros se deben más al humo que al fuego. Probablemente no podrán sacarse hasta el viernes por motivos de seguridad y, cuando se haga eso, se trasladarán al Louvre para su restauración.


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