Escrito por
La Redacción.
abril 19, 2019
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Manifestación a favor de la independencia de Cataluña en la plaza de Cibeles, en Madrid, el pasado mes de marzo.
Cataluña pasa de
liderar la reducción del desempleo en España a quedarse por debajo de la media.
Desde la convocatoria del referéndum independentista de octubre de 2017 hay
menos inversiones, menos empresas y menos empleos.

Manifestación a favor de la independencia de Cataluña en la plaza de Cibeles, en Madrid, el pasado mes de marzo.
Barcelona.- Las dificultades sufridas por la
economía catalana desde el estallido del 'procés' el 1 de octubre de 2017 se
están trasladando ya al mercado laboral catalán, con una menor capacidad para
reducir el número de parados que el resto de España. En los últimos cinco años, Cataluña ha pasado de liderar la reducción del paro en España a situarse,
ya en marzo de 2019, por debajo de la media.
Tomando como referencia los
últimos datos mensuales disponibles, la trayectoria del mercado laboral catalán
muestra una fuerte caída en los dos últimos años, cuando las tensiones
derivadas del proceso independentista se han traducido en el traslado de miles
de sedes sociales de empresas desde Cataluña a otras comunidades limítrofes o a
Madrid y la fuga de inversiones.
El calendario laboral de 2019
ha arrancado el año marcado por la celebración tardía de Semana Santa y, por lo
tanto, del inicio de la temporada de contrataciones, que se retrasa a abril.
Aun así, las estadísticas registradas por el Servicio Público de Empleo Estatal
(SEPE) perteneciente al Ministerio de Trabajo reflejan una notable desaceleración en la reducción del paro, un frenazo superior a la
media.
Si desde el comienzo de la recuperación económica en
2015 la diferencia en la reducción del desempleo siempre había sido a favor de
Cataluña respecto a la media nacional y a regiones equivalentes por su
potencial económico como Madrid, esa ventaja desapareció en 2018 para
invertirse en 2019.
De hecho, el frenazo del
pasado mes de marzo ha reducido a la mitad el ritmo al que Cataluña bajó el
desempleo en el ejercicio anterior. Frente a los 34.556
parados menos que se registraron en 2018 (un 7,75% menos) se pasó a 15.721
menos el pasado mes de marzo, un 3,82% menos.
En comparación, Madrid ha encajado mejor
la ralentización del mercado laboral del último año. Desde el inicio de la
recuperación económica, el descenso del paro ha sido más lento en Madrid que en
Cataluña, donde el desempleo ha bajado un 36% hasta 2019 tomando como
referencia marzo de 2014. La cifra esconde dos etapas muy claras que tienen
como hito 2017.
Hasta ese año, la economía catalana llegó a encadenar dos
ejercicios con reducciones superiores a dos dígitos. Desde entonces, el descenso acumulado ha sido menor (-11,27%), hasta el
punto de verse superado en intensidad tanto por Madrid (-13,69%) como por
territorios limítrofes como la Comunidad Valenciana (11,96%) o Aragón (15,63%).
Entre las razones que
explican esta ralentización del mercado laboral está la fuga de empresas desde
el estallido de las tensiones independentistas con la convocatoria del
referéndum el 1 de octubre de 2017.
Hasta el pasado mes de diciembre, más de
5.500 empresas habían trasladado su sede social fuera de Cataluña, una
iniciativa con la que todas las sociedades afirman buscar seguridad jurídica
pero que no necesariamente suponía trasladar plantillas ni sedes corporativas,
al menos a corto plazo y mientras la tensión independentista no aumentara.
Desde el comienzo del éxodo
han pasado ya 18 meses y ninguno de los buques insignia de la economía catalana
que abandonaron el territorio ha declarado su intención de regresar arrastrando
a otras empresas. Lejos de desaparecer, la tensión se mantiene con un alto
grado de incertidumbre política que desvía inversiones, ralentiza la creación
de empresas y frena la reducción del paro.
Paradójicamente, el
independentismo catalán lleva así casi dos años impulsando la economía de su
mayor rival, Madrid. Según datos del Ministerio de
Industria en 2018 España captó 39.746 millones en inversiones netas extranjeras,
un récord del que Cataluña quedó excluida al contemplar cómo la entrada de capitales caía
un 12% y su cuota a la hora de captar dinero del exterior ha bajado del 31% al
6,4%. Mientras,
Madrid ha seguido el camino contrario. Es una tendencia que además de en la
marcha de empresas, se nota en la creación de nuevos negocios.
El clima empresarial parece
determinante y, a día de hoy, la brecha entre la
creación de nuevos negocios en Cataluña y Madrid es la mayor en los últimos
siete años, según datos del Colegio Nacional del Notariado. En
2018, esta distancia alcanzó 2.447 sociedades por el desplome en la
constitución de sociedades en Cataluña -que ya acumula un retroceso del 13,4%
desde el inicio del proceso independentista en 2016- y aumentar un 7% en el
mismo periodo en la región central.


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