Escrito por
La Redacción.
noviembre 19, 2018
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Diez países de la región están involucrados en la
red de sobornos que montó la firma brasileña a cambio de contratos. El
escándalo, que comenzó en Brasil en 2014, ha enredado a altísimos funcionarios.
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| Sede de Odebrecht en Bogotá, Colombia. |
Bogotá.- La investigación en Colombia sobre los sobornos de Odebrecht arroja
resultados menos espectaculares que en otros países. Pero la muerte de un
testigo clave y el envenenamiento de su hijo introdujeron incertidumbre y
dramatismo a la mayor trama de corrupción descubierta en América Latina.
Diez países de la región están involucrados en la red de sobornos que
montó la firma brasileña a cambio de contratos. El escándalo, que comenzó en
Brasil en 2014, ha enredado a altísimos funcionarios. Pero ahora podría
adentrarse en terrenos truculentos, destaca un
cable periodístico de la Agencia Francesa de Prensa (AFP).
El ingeniero
Jorge Pizano, que padecía un cáncer linfático, falleció por un aparente infarto
el 8 de noviembre. Pizano fue auditor financiero del consorcio que formó
Odebrecht junto con Corficolombiana, empresa del hombre más rico de Colombia,
el influyente banquero Luis Carlos Sarmiento.
Tres días
después de su muerte, su hijo Alejandro murió envenenado con el cianuro que
bebió de una botella de agua que encontró en el escritorio de su padre, según
la fiscalía. Ambas muertes están bajo investigación.
Pizano dejó grabada una entrevista para que fuera publicada en caso de
que falleciera u obtuviera protección en otro país. Su explosivo testamento
salpica al fiscal general, Néstor Humberto Martínez, y plantea dudas sobre la
investigación de la trama en Colombia.
Él "era la
prueba de que los sobornos en Colombia no fueron solo de Odebrecht, sino una
telaraña de corrupción que se urdió desde la concesión de la obra (vial) más
grande que se ganó Odebrecht en compañía de Luis Carlos Sarmiento",
dijo la periodista María Jimena Duzán, quien se mantuvo en contacto con
Pizano hasta horas antes de su deceso.
¿Un
crimen?.- Pese a la enfermedad de Pizano, ninguno de sus
allegados asegura haberlo visto deteriorado y lo sucedido con su hijo levanta
sospechas de que hubiera podido ser asesinado. Incluso desestiman que
pretendiera suicidarse con cianuro.
"Pizano
estaba preocupado de que lo fueran a matar por el caso de la Ruta del
Sol", enfatizó el senador de oposición Gustavo Petro, apoyado en
comunicaciones que sostuvo su asesor de prensa con el exauditor.
Según Petro, Pizano buscaba colaborar con la justicia estadounidense, a
la que Odebrecht aportó las pruebas que destaparon la red internacional de
coimas en 2016, como parte de un acuerdo de cooperación.
El exauditor
iba a rendir testimonio en Colombia, pero la diligencia judicial se aplazó por
un grave accidente que sufrió en octubre la fiscal del caso durante sus
vacaciones en Chile.
Duzán también
sostiene que Pizano sentía que "corría peligro" por las
irregularidades que detectó en la Ruta del Sol, una obra que quedó inconclusa y
busca unir al centro con el norte de Colombia.
En su
entrevista póstuma con Canal Uno, el exauditor reveló que compartió sus
sospechas con Martínez, quien para la época era abogado de cabecera del
banquero Sarmiento y asumió como fiscal en 2016.
En el centro de los cuestionamientos, el fiscal sostiene que no denunció
lo que le dijo su amigo Pizano, porque éste "no tenía certeza" de que
sus hallazgos configuraran un delito.
Martínez
también añade a su defensa su decisión de apartarse del caso ante el evidente
conflicto de intereses, y destaca los progresos en las investigaciones pese a
los reparos de la oposición y expertos anticorrupción.
Investigación
"sesgada".- En su reacción a la muerte
de Pizano, Odebrecht juzgó "cuestionable" que su exsocio colombiano
pretenda negar que supiera de los sobornos, lo que indirectamente compromete al
fiscal.
La multinacional pagó coimas por más de 3.000 millones de dólares para
adjudicarse proyectos o financiar campañas políticas en Latinoamérica, así como
en Mozambique y Angola.
En Perú el
escándalo salpica a cuatro exmandatarios; en Panamá al presidente y dos
antecesores, y en Bolivia a dos exgobernantes, mientras un exvice ecuatoriano
está en prisión.
Entretanto, en
Colombia, la fiscalía ha detectado coimas por 32,5 millones de dólares en seis
contratos, algunos de los cuales estarían relacionados con campañas
presidenciales. El funcionario de mayor rango en la cárcel es un
exviceministro.
Aquí "el
tema no ha quedado en cero, pero tampoco somos un país en el cual hayamos
logrado una justicia y una verdad amplia alrededor de lo sucedido", dijo
Andrés Hernández, director de la ONG Transparencia por Colombia.
La falta de una ley de protección para testigos de corrupción influye en
resultados más contundentes, enfatiza.
El caso
"se ha investigado de manera sesgada porque el fiscal (...) estuvo muy
metido en las negociaciones que tuvieron que ver en la manera como se logró
pactar con Odebrecht", dijo Duzán.
Aun cuando no
han salido los resultados sobre la muerte de Pizano, la oposición presiona para
que se nombre un fiscal ad hoc para el expediente Odebrecht. Lo que encuentren
los forenses podría imprimir un giro dramático al capítulo Colombia del sonado
escándalo.


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