Escrito por
La Redacción.
noviembre 16, 2018
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El conseller rebajó el tono independentista durante la presentación de su nueva delegada, la politóloga barcelonesa Victoria Alsina.
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| Ernest Maragall, en la embajada. |
Washington.- La nieve del
invierno anticipado que sometió este jueves a la capital de Estados Unidos pareció
aplacar el fuego independentista que ardía con fuerza hace tan solo cinco meses
en la retórica de Quim Torra.
El president de la Generalitat visitó
entonces Washington, DC, con motivo de la presencia
de Cataluña en un importante festival folclórico, viaje que acabó con un tenso
encontronazo con el entonces embajador español Pedro Morenés a propósito
del derecho a la independencia y la libertad de los "presos
políticos" catalanes.
La noche de este jueves, el conseller de Acción Exterior, Ernest
Maragall, en el que probablemente fue uno de los últimos ejercicios de su
cargo antes de centrarse en la carrera por la alcaldía de Barcelona, rebajó el
lenguaje directo de Torra y fue mucho más ambiguo durante la reapertura de
la oficina que sirve de delegación de la Generalitat en Washington, DC, la
primera de las que regresa a la actividad fuera de Europa.
Torra la visitó en junio, inhabilitada
entonces por la aplicación del artículo 155. Con el acto de anoche, Maragall
inauguró de manera oficial la segunda etapa de la acción política de
Cataluña en la capital estadounidense, donde en todo momento se ha mantenido
abierta su oficina comercial.
En un encuentro con medios de
comunicación, Ernest Maragall explicó que "después de un año de oscuridad,
hoy comienza un periodo larguísimo de luz intensa y
de horizonte amplio".
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| Ernest Maragall presenta a Victoria Alsina en la embajada de Cataluña en Washington, DC. |
Deseo que expresó durante la presentación
de quien será la nueva delegada de Cataluña en Estados Unidos, la politóloga
barcelonesa Victoria Alsina que, con cinco años de
experiencia académica en el país, sustituye por oposición a quien durante casi
nueve años ejerció el cargo, el estadounidense Andrew Davis.
Las palabras de Alsina se centraron en
poner en valor "el talento catalán, tanto a nivel
universitario como a nivel empresarial, turístico o
científico" y omitieron cualquier referencia directa a la situación
política en Cataluña, que determinó la acción de Davis durante los últimos
meses de su mandato, con una agenda al servicio del referéndum y la
independencia catalanas.
Según Maragall, "ahora estamos en una
situación obviamente diferente", en la que "se han de defender
conceptos básicos tan elementales como la libertad y la
democracia". Alsina no fue más allá de asemejar los valores de
Estados Unidos y Cataluña, incluido el del "compromiso por ejercitar
nuestro derecho al voto".
Levantado el 155, la reapertura de las
'embajadas' catalanas ha sido criticada por el ministro de Asuntos
Exteriores español, Josep Borrell, que hace tan solo unos días
advirtió que acudiría a los tribunales en caso de que éstas incumplan la ley.
"No sé por qué tanto temor a lo que
representa Catalunya", replicó el conseller Maragall, que aseguró que
"este lenguaje cada vez más frecuente de amenaza ni nos afecta ni
va a cambiar en absoluto la trayectoria de lo que vamos haciendo aquí".
El objetivo: "que por fin Cataluña
cuente con un reconocimiento explícito de su condición de país y de nación que
tiene vida propia".
Desde su llegada el martes a Estados
Unidos, Ernest Maragall se ha reunido al menos con un congresista, el
republicano Mario Diaz-Balart, que el pasado 6 de
noviembre renovó su cargo por el distrito 25 de Florida en la Cámara de
Representantes.
Una cámara ahora en manos
demócratas en la que Maragall adivina que Cataluña cuenta con
unas posibilidades "claramente más altas", aunque no aclaró en qué
sentido.
Eso sí, aseguró que en sus reuniones en
Estados Unidos ha encontrado "no solo comprensión y acogida sino también
un cierto compromiso de acompañamiento activo, de intervención, de presión
democrática respecto de nuestra situación y de la libertad de nuestros presos
políticos".
Estas últimas palabras las dirigió Ernest
Maragall en un hotel de Washington DC durante un acto con invitados de la comunidad
catalana de la ciudad y en el que no hubo representantes de la
Embajada de España a pesar de que, según fuentes del entorno del conseller, se
les envió invitación.
Alocución en la que Maragall se refirió a
la república catalana como un objetivo pendiente. "Nos la hemos de ganar,
completar, hacer visible e invencible, y después cuidarla".



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