Escrito por
La Redacción.
noviembre 20, 2018
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La promoción de edificaciones más altas provocaría un cambio en el paradigma de un turismo fundado en un paisaje que integra las edificaciones y la vegetación natural. Tendría un impacto negativo en el turismo sostenible promovido por la Agenda Nacional de Desarrollo 2030.
Santo Domingo.- El cambio de modelo
de desarrollo turístico para introducir en las playas, ahora en la región Este,
edificios de gran altura, modificaría la imagen turística que identifica el
país, tendría un impacto negativo en el desarrollo sostenible, afectaría la
dinámica del mercado inmobiliario, agravaría el déficit existente de
infraestructuras y servicios básicos y olvida una vez más la planificación
integral del territorio de una región de alto valor estratégico.
Además, se sustenta en la falsa premisa de
que falta espacio para incrementar la oferta de habitaciones, porque en el
litoral Punta Cana – Miches, se pueden sumar miles de habitaciones con el
modelo actual.
La promoción de edificaciones con altura
hasta 77 metros, 6 veces más que la altura permitida anteriormente, en el 5% de
la superficie total del terreno en la Sección Turística de El Macao, tendría
como consecuencias:
1: Paradigma.- Un cambio en el
paradigma de un turismo fundado en un paisaje que integra las edificaciones y
la vegetación natural, por otro de contraste entre lo edificado y la vegetación
natural. El paisaje cambiaría totalmente con la irrupción de edificaciones que
sobrepasarían 66 metros a la vegetación más alta existente que es de 11 metros.
El resultado es un cambio en la marca
paisajística de la imagen turística que ha identificado al país y especialmente
el litoral Punta Cana-Miches.
La regulación anterior es una normativa
que promueve el respeto al paisaje, apoyándose en los compromisos ambientales
asumidos por el gobierno. No “una camisa de fuerza”, y es exitosa, como lo
demuestra que la región este tiene el más alto flujo de visitantes del Caribe y
sigue aumentando, prueba de que el modelo funciona muy bien y está lejos de
agotarse.
2:
Sostenibilidad.- Un
impacto negativo en el turismo sostenible promovido por la Agenda Nacional de
Desarrollo 2030 y previsto en los compromisos internacionales del país, porque
abandonamos el “turismo de naturaleza” promovido en la resolución del 2012, por
el “turismo de sol y playa” de la resolución del 2017, que introduce
edificaciones de gran altura. Esta percepción de la vocación del territorio
turístico cambia un uso sostenible de los recursos naturales con bajas
densidades (40 habitaciones por hectárea,) a otro más intensivo, producto de la
promoción de “sol y playa” y con densidades más altas (90 habitaciones por
hectárea), en el 5% de la superficie total del terreno.
3: Inmobiliaria.- Un impacto en la
dinámica del mercado inmobiliario del sector ubicado entre el Boulevard
Turístico y el farallón existente, alentado por la resolución que permite una
altura máxima de 2niveles, queda subordinado a la dominancia de las
edificaciones de 22 niveles ubicadas en la playa. En consecuencia, este sector
tiene un alto potencial de arrabalización y probables áreas de asentamientos
informales producto de la demanda de servicios de las nuevas edificaciones
turísticas inmobiliarias y proyectos hoteleros
¿Falta
espacio?.-
Es muy importante precisar que no es cierto que por escasez de terrenos son
necesarias edificaciones altas para aumentar la cantidad de habitaciones. Aún
queda mucho espacio disponible para construir miles en el litoral este,
principalmente en Juanillo-Miches, con el mismo paradigma de baja altura,
respeto al paisaje, como hasta ahora.
Las alturas propuestas sirven
indistintamente para el desarrollo de un turismo inmobiliario o de complejos
turísticos hoteleros, sin considerar que no tienen las mismas características y
generan diferentes exigencias en los servicios.
La nueva resolución con edificios altos no
prevé las áreas dedicadas a estacionamientos y la cantidad por habitación
hotelera o por apartamento; no considera la demanda de agua, alcantarillado
sanitario, electricidad y disposición de residuos sólidos.
El cambio aconseja reflexionar sobre lo
que ha pasado en otros destinos, como el caso Juan Dolio que en 10 años pasó de
8 hoteles a 2 actualmente.
El cambio en El Macao provocará exigencias
para que se permita lo mismo en otras zonas del Boulevard Turístico, en áreas con
alta posibilidad de alentar la especulación inmobiliaria con alturas, porque no
presentan los niveles de vulnerabilidad ambiental existentes en El Macao. Esto
demandaría aumentar la infraestructura básica, que ya es deficitaria y no
satisfacen las necesidades de los asentamientos humanos existentes.
Planificación
integral.-
El cambio de paradigma en el paisaje turístico con edificaciones de 77 metros
de altura, acentúa aún más la desigualdad de un territorio carente de
infraestructura básica sostenible, y afectado por una constante arrabalización
de los asentamientos humanos para la población residente.
Nuevamente se descarta la correcta
planificación integral del territorio, necesaria para propiciar un desarrollo
turístico sostenible. En cambio se insiste en planificar por partes, a pesar de
que la importancia estratégica del litoral Juanillo-Miches demanda un plan de
ordenamiento territorial INTEGRAL, que asuma todas las implicaciones económicas
y sociales.
La necesaria revisión integral del plan de
ordenamiento del territorio en este litoral deberá mostrar flexibilidad en las
alturas que no deberían superar un rango entre 6 y 10 niveles en las zonas
próximas al Boulevard Turístico y zonas urbanas, por la demanda de
accesibilidad y servicios que se genera, y la distancia de la zona costera
marina.
Debe mantenerse el criterio de disminuir
las alturas a medida que las edificaciones se aproximan a la zona costera.
Algunos elementos fundamentales no
considerados en la nueva normativa con edificios muy altos, son los parámetros
ambientales, el espacio público, los emplazamientos, la dinámica del tránsito y
otros.
Tampoco se proyecta la demanda de
infraestructura básica que provocan los edificios elevados.
No existe un estudio que fundamente las
respuestas que se le darían a estas necesidades.
(Trabajo
escrito por el arquitecto Cristóbal Valdez. Publicado en Listín Diario)


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