Escrito por
La Redacción.
noviembre 05, 2018
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Si los demócratas se hacen con el control de ese hemiciclo y los republicanos mantienen su dominio en el Senado, las elecciones legislativas depararían un veredicto contradictorio de Estados Unidos sobre la gestión del presidente Donald Trump.
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| Donald Trump, presidente de Estados Unidos. |
Washington.- El presidente
estadounidense, Donald Trump, reconoció este domingo que su prioridad en las
elecciones legislativas del martes es el Senado, en un intento de desvincularse
de la posible pérdida de control republicano en la Cámara Baja, que la
oposición demócrata tiene bastantes probabilidades de recuperar.
A dos días de los comicios, Trump y el
expresidente Barack Obama volvieron a liderar la campaña de sus respectivos
partidos, el republicano y el demócrata, mientras cientos de aspirantes a
cargos federales, estatales y locales apuraban sus esfuerzos para sacar a los
estadounidenses a votar.
“Si la resistencia radical (de los
demócratas) llega al poder, actuarán inmediatamente para erradicar todos los
avances que hemos hecho”, alertó Trump en el primero de sus dos mítines de la
jornada en Macon (Georgia), antes de desplazarse a Tennessee.
Mientras, el expresidente Barack Obama,
por su parte, presentó las elecciones del martes como “las más importantes” de
su vida, y subrayó que “Estados Unidos está en una encrucijada”.
“Hay una competición de ideas sobre
quiénes somos y quiénes vamos a ser. El carácter de nuestra nación está en la
papeleta”, dijo Obama en un acto en Chicago (Illinois).
En los comicios se renovarán los 435
escaños de la Cámara de Representantes más un tercio de los cien asientos del
Senado, así como una treintena de gobernaciones y cientos de cargos públicos
estatales y locales.
Las encuestas dibujan un panorama
favorable para los demócratas en la Cámara Baja, donde necesitan ganar 23
escaños para recuperar una mayoría que los republicanos han ostentado desde
2011.
En cambio, el mapa es mucho menos
favorable para los progresistas en el Senado, donde tienen que defender más
asientos que los republicanos, y en estados especialmente conservadores.
Trump ha centrado sus mítines en estados
que ganó en 2016 y donde hay batallas por el Senado o por gobernaciones, pero
apenas ha hecho campaña por los aspirantes a escaños de la Cámara Baja, que se
disputan en muchos casos en suburbios de ciudades demócratas.
Hoy, dos días después de reconocer que los
demócratas podrían conquistar la Cámara Baja, el presidente admitió que su
“enfoque principal ha sido el Senado”.
“No puedo hacer campaña por todos esos
congresistas. Hay mucha gente en la Cámara Baja. Serían demasiadas paradas”,
opinó en declaraciones a los periodistas en la Casa Blanca.
Si los demócratas se hacen con el control
de ese hemiciclo y los republicanos mantienen su dominio en el Senado, las
elecciones legislativas -consideradas un referéndum sobre el presidente-
depararían un veredicto contradictorio de Estados Unidos sobre la gestión de
Trump.
El mandatario, que esta semana insinuó que
el presidente saliente de la Cámara Baja, el republicano Paul Ryan, no ha hecho
lo suficiente por retener las riendas de la institución, parecía allanar así el
terreno para echar balones fuera si su partido resulta finalmente derrotado en
esa contienda.
En Georgia, Trump retomó su discurso
alarmista sobre la inmigración y la caravana de migrantes centroamericanos que
se dirigen a EE.UU. y subrayó que no dejará “que esta gente invada nuestro
país”.
Trump también alertó de que la candidata
demócrata a gobernadora de Georgia, Stacey Abrams, convertiría el estado “en
Venezuela”, un ataque que ha empleado reiteradamente contra los aspirantes
progresistas en estas elecciones.
Abrams es una de las figuras más
observadas en esta campaña porque, si gana el martes, se convertirá en la
primera mujer afroamericana que llega a ser gobernadora en la historia de
EE.UU.
Las encuestas muestran una ajustada
batalla entre Abrams y su rival, el republicano Brian Kemp, quien hoy se aseguró
titulares a nivel nacional al anunciar que estaba investigando al partido
demócrata en el estado por “posibles crímenes cibernéticos”.
Kemp, quien es secretario estatal de
Georgia y supervisa las elecciones en la región, acusó a los demócratas de
intentar piratear el sistema de registros de votantes del estado, sin
proporcionar pruebas, algo que Abrams tildó de acusación “desesperada”.
En Texas, el aspirante demócrata al Senado
Beto O’Rourke cerró su campaña con la esperanza de movilizar a los suficientes
votantes como para dejar en mal lugar a las encuestas, que dan una ventaja de
entre 5 y 9 puntos a su rival, el senador republicano Ted Cruz.
Elecciones
2018 en Estados Unidos.- En las elecciones de mitad del mandato los votantes
eligen a un tercio de los Senadores y a los 435 miembros de la Cámara de
Representantes. Las próximas elecciones legislativas, que se celebrarán el 6 de
noviembre, son de mitad del mandato (entre dos elecciones
presidenciales).
A diferencia de las elecciones
presidenciales, en las que se usa el Colegio Electoral para decidir
quién será el próximo presidente, en las elecciones legislativas se utiliza el
voto directo de los ciudadanos de un estado para elegir a los ganadores.
Cámara
de Representantes.-
En estas votaciones se elegirán los 435 escaños de la Cámara de Representantes.
Los miembros cumplen mandato de dos años.
En la actualidad, está compuesta por una
mayoría del Partido Republicano, con 241. Mientras que los demócratas son
minoría con 194.
Senado.- Los senadores cumplen
mandatos de seis años. Un tercio de los senadores son elegidos tanto durante
elecciones de mitad del mandato como durante las elecciones presidenciales.
Hay 100 senadores en total, dos por cada
estado. Actualmente tiene una mayoría republicana con 51, en tanto que los
demócratas tienen 47 y hay dos senadores independientes.


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