Escrito por
La Redacción.
octubre 28, 2018
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| Una agente del FBI conversa con una empleada de una tienda indagando sobre los paquetes bomba que han sido localizado en diversas ciudades de los Estados Unidos. |
Nueva York.- La oleada de paquetes bomba
enviados esta semana a personalidades demócratas en Estados Unidos, atribuida a
un seguidor del presidente Donald Trump detenido este viernes, irrumpió en la
campaña para las elecciones legislativas del 6 de noviembre.
A sólo ocho días para los comicios, la
intensa campaña electoral, que cuenta por un lado con los demócratas luchando
por recuperar control en el Congreso en estas elecciones y, por el otro, con
los republicanos bregando por mantenerlo, se vio esta semana empañada por los
paquetes bomba.
Estos son unos comicios clave para el
Partido Demócrata, que enfrenta el control de los republicanos en Washington,
liderados por el presidente Donald Trump, lo que ha llevado al expresidente
Barack Obama a insertarse en la campaña en busca de movilizar el mayor número
de voto en las urnas a favor de su partido.
El multimillonario George Soros, conocido
donante demócrata y la exsecretaria de estado Hillary Clinton, ambos en Nueva
York, así como el expresidente Obama en Washington, todos blancos de fuertes
críticas de Trump, recibieron dichos paquetes movilizando un gran contingente
de agentes de seguridad nacional y local.
También la congresista Debbie Wasserman en
California, el senador Cory Bookler de Nueva Jersey y el exdirector de la CIA
John Brennan, fueron destinatarios de estos paquetes bomba, lo que sorprendió
al país, les mantuvo en vilo y llenó de temor a muchos ciudadanos.
Políticos de ambas partes criticaron las
bombas diciendo que ello no tiene cabida en la democracia.
Pero estas críticas se hacen en un país
que vive un clima cargado, creado por los propios políticos y sus constantes
señalamientos sobre diversos temas como la inmigración, en particular en estos
días en que ha habido una masiva entrada a través de la frontera sur y una
caravana de miles de personas en camino, o sobre terrorismo.
Mientras, Trump entre cruce de acusaciones
les imputa a sus contrarios y a los medios de comunicación por el turbulento
ambiente político. Es en este ambiente que los estadounidenses caminan hacia
unos comicios.
Con el envío de los paquetes a demócratas,
un total de 13, y el arresto en Florida de uno de sus simpatizantes, César
Altieri Sayoc, se desató una nueva controversia, -de las tantas que han habido
últimamente en el país-, cuando algunos, como la exsecretaria Clinton o el
Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés) le
responsabilizó de motivarlos por su retórica agresiva.
Altieri Sayoc, de 56 años, fue acusado de
cinco cargos federales, incluido el de amenazar a expresidentes, y se enfrenta
a hasta 48 años de prisión.
Tras su arresto, Trump volvió a arremeter
contra la prensa, pese a haber prometido que cambiaría su tono, y les acusó de
haber usado este arresto “para apuntarse un tanto político” en contra suya y
del Partido Republicano.
El mandatario, que también protagoniza una
fuerte campaña a favor de sus candidatos en un intento por mantener el control
legislativo, ha reconocido que este asunto ha frenado el voto por adelantado de
republicanos.
Trump les hizo un llamado a las urnas,
para unas elecciones en que se les va la vida a ambos partidos.
Los estadounidenses están llamados a las
urnas el próximo 5 de noviembre para renovar los 435 escaños de la Cámara Baja
y un tercio del centenar de senadores, así como más de una treintena de
gobernaciones y numerosas legislaturas estatales.


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