Escrito por
La Redacción.
septiembre 17, 2018
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| Al fondo, la iglesia St. James en Carolina del Norte. Las aguas de la tormenta Florence afectaron toda la costa sureste de Estados Unidos |
Carolina del
Norte.- El número de víctimas causadas por Florence en la costa sureste de Estados
Unidos sigue en aumento y ya son más de veinte, aunque las autoridades temen que la cifra
crezca debido a la insistente lluvia que está cerca de desbordar varios
caudalosos ríos de la región.
El rápido
aumento de las aguas ha llevado a que ciudades como Wilmington y Lumberton,
ambas en Carolina del Norte, se encuentren prácticamente cercadas después de
que las carreteras que llegan a ellas hayan tenido que ser cerradas.
Hasta el
momento, autoridades locales, apoyados por la Guardia Costera y de militares de
la Guardia Nacional, han rescatado ya a más de 900 personas en Las Carolinas.
También crece
la cifra de fallecidos y son ya al menos quince personas, informaron la mañana
de este lunes las autoridades, que indicaron que la última víctima es una
persona que viajaba en una camioneta que se salió de la vía en una carretera en
Carolina del Sur.
Mientras
Florence se disipa en su camino hacia el noroeste, la ahora depresión tropical
sigue dejando una pertinaz lluvia en la región, especialmente en la frontera
entre Carolina del Norte y Carolina del Sur.
Estas
previsiones hacen temer lo peor sobre el ya crecido caudal de los ríos de la
región, varios de los cuales se anticipa que se puedan desbordar.
La atención
está puesta en el nivel de las aguas de los ríos Cape Fear, Pee Dee, Lumber,
Little River y Waccamaw, que siguen recibiendo ingentes cantidades de aguas que
invaden todo lo que encuentran a su paso, ya sean campos de cultivo, carreteras
o casas.
Por este
motivo, las autoridades insisten en que la gente permanezca a salvo y no se
circule por las carreteras, y que los que evacuaron a inicios de semana
retrasen su retorno hasta que les indiquen que pueden hacerlo a salvo.
Un buen ejemplo
de ello es el mexicano Carlos Rodríguez y un grupo de compañeros de trabajo que
adelantaron su viaje de regreso a casa desde el estado de Georgia, a donde
habían evacuado, pero se encontraron cerradas todas las carreteras que
intentaron para llegar a Wilson, en Carolina del Norte.
“No vemos la
manera de seguir. Todas las carreteras por las que hemos intentado llegar a
casa están cortadas”, dijo a Efe este trabajador de campos de tabaco que no
descarta la posibilidad de rendirse y esperar a que bajen las aguas para
intentarlo de nuevo.
Para ello debe
intentar cruzar los alrededores de Lumberton, ciudad que se ha visto inundada
por la crecida del río Lumber y que está prácticamente cercada, según se pudo
comprobar.
Y las
carreteras cortadas significan casi necesariamente autos que intentan cruzar
las balsas de agua y alguno de ellos no lo consigue.
A primera hora
de la mañana de este lunes y después de rescatar con una lancha a un joven que se había
quedado atrapado en su vehículo, Robbie McDaniels, presidente del Escuadrón de
Rescate de la ciudad de Latta, en Carolina del Sur, explicaba que iba a ser una
dura jornada.
“Es la primera
persona que rescatamos hoy (este domingo), pero te aseguro que serán muchas
más. Casi todas las carreteras de la zona están cortadas”, aseguró.
Pero estas vías
no solo son pequeñas carreteras locales o comarcales, sino que la I-95, que
recorre la costa este del país desde Miami hasta Canadá, y la I-40 están
cortadas en varios tramos, dejando a los cerca de 120.000 habitantes de
Wilmington atrapados y sin poder recibir ayuda por carretera.
La parte sur de
la mayor ciudad del estado, Charlotte, con unos 750.000 residentes, está
también bajo alerta de inundaciones repentinas por parte del Servicio Nacional
de Meteorología.
El gobernador
de Carolina del Norte, Roy Cooper, señaló en rueda de prensa que la parte
oriental del estado registra “significativos daños” debido a las lluvias y
cerca de 700.000 personas están sin electricidad.
El máximo
dirigente de Carolina del Sur, Henry McMaster, dijo que siguen con atención el
cauce de los ríos del estado norteño que navegan hasta su región y pidió a los
residentes en zonas bajas que abandonen sus casas hasta nueva orden.
Por su parte,
el presidente Donald Trump, que se espera que pueda viajar a la región a lo
largo de la próxima semana, expresó el “respaldo total” del Gobierno federal a
la región y los equipos de rescate.


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