Titulares

martes, 29 de mayo de 2018

Una ola de ataques desde Gaza dispara la tensión con Israel

Los palestinos organizan una flotilla para intentar romper el bloqueo naval a la Franja.


Restos de metralla hallados en el patio de la
 guardería israelí tras el disparo de un proyectil
 de mortero desde Gaza.
Franja de Gaza.- Miles de ciudadanos del sur del Israel han tenido que salir a la carrera hacia los refugios antiaéreos a primera hora de la mañana de este martes. Las sirenas de alarma ulularon en 24 ocasiones el sonido de código de alerta rojo, de máxima seguridad, tras el disparo de cerca de 30 proyectiles de mortero desde la franja de Gaza, que no causaron víctimas. Uno de los obuses impactó en el patio de una guardería.


La tensión a ambos lados de la divisoria fronteriza se ha disparado en los últimos días, con sucesivos intercambios de ataques en una escalada sin precedentes desde la guerra de 2014 en el enclave costero palestino. 

El Ejército israelí informó del disparo de tres andanas consecutivas de fuego de mortero de gran calibre. 

La mayoría de los proyectiles fueron interceptados por el sistema de defensivo Cúpula de Hierro (escudo contra cohetes de corto alcance). Casi todos los obuses cayeron sobre zonas descampadas.

Las fuerzas de Israel respondieron inmediatamente con fuego de carros de combate contra posiciones de la Yihad Islámica y de Hamás, según fuentes palestinas. 

La artillería y la aviación de combate han causado en los dos últimos días al menos cuatro muertos en acciones de represalia ante ataques y atentados de grupos armados palestinos, como la colocación de explosivos en la valla de separación fronteriza o el disparo de ráfagas de ametralladora pesada, que impactaron en fachadas y vehículos de la cercana ciudad israelí de Sderot.

Israel y Hamás han librado tres guerras desde que el movimiento islamista se hizo con el poder por la fuerza en la Franja en 2007. 

Desde el pasado 30 de marzo Gaza vive una ola de protestas para reclamar el derecho de retorno de los refugiados a las casas y tierras de donde tuvieron que salir hace 70 años tras el nacimiento del Estado judío. 

Un herido en la zona de Gaza es llevado
a un lugar de asistencia.
Al menos 121 palestinos han muerto en las marchas organizadas ante la frontera por disparos de francotiradores militares. Solo el pasado 14 de mayo, coincidiendo con el traslado de la Embajada de EE UU desde Tel Aviv a Jerusalén, perdieron la vida 61 manifestantes.

El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores israelí, Emmanuel Nahshon, dijo a través de su cuenta en Twitter que “los disparos de mortero desde Gaza, incluido el que impactó cerca de una guardería, demuestran el grave peligro que Hamás representa para los israelíes”. “Ningún país aceptaría este tipo de amenazas contra sus ciudadanos, nosotros tampoco lo haremos”, advirtió. 

Tras la muerte de tres de sus milicianos el pasado domingo en una operación de represalia del Ejército, las Brigadas Al Quds, brazo militar de la Yihad Islámica, amenazaron con atacar Israel. “El enemigo sionista no debe esperar que sus fuerzas puedan causar daños a nuestro pueblo sin esperar una respuesta dolorosa”, rezaba el comunicado de la milicia islamista radical.

Desde el puerto de la capital de Gaza, mientras tanto, este martes zarpó una flotilla integrada por dos pesqueros palestinos que pretende romper el bloqueo naval impuesto por la Armada israelí. 

A bordo de uno de los barcos, que intentarán navegar hasta Chipre, viajan 20 heridos en las protestas ante la frontera israelí que precisan de tratamiento médico en el exterior, estudiantes que quieren seguir cursos en el extranjero y gazatíes con doble nacionalidad que desean visitar a sus familiares. 

En el otro barco les acompañan varios activistas de derechos humanos y periodistas que pretenden documentar el viaje y denunciar una eventual agresión de las patrulleras israelíes. 

"Por el momento el viaje transcurre con tranquilidad. Han salido de puerto, se encuentran a millas de la costa y no han sufrido ningún contratiempo", cuenta por teléfono Ramadan el-Hayek, uno de los activistas de derechos humanos de Gaza, en contacto permanente con la tripulación de la flotilla.

En la zona de Gaza se viven momentos de tensión.
La Marina de guerra israelí ha advertido de que cerrará el paso a las embarcaciones por todos los medios. Hace ahora ocho años, diez ciudadanos turcos murieron en el asalto israelí a una flotilla encabeza por el buque Mavi Marmara que se dirigía desde Estambul hacia el enclave mediterráneo con cientos de activistas y un cargamento de ayuda humanitaria.

"Esta es nuestra forma de decir que continuaremos la lucha que inició el Mavi Marmara. No importa cuanto tiempo pase ni las represalias, seguiremos intentándolo una y otra vez porque las convenciones internacionales nos amparan y es nuestra forma de decir basta. Queremos libertad para salir y entrar de Gaza y tenemos derecho a ella. No podemos seguir encarcelados al aire libre", dice el Hayek.

En paralelo, organizaciones propalestinas han organizado este año una nueva flotilla internacional que partió desde Noruega el pasado día 20 con el propósito de atracar en la Franja a finales de julio.





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