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jueves, 29 de marzo de 2018

El ataque a tiros a la caravana de Lula da Silva enciende las alarmas en Brasil

Los balazos contra un micro en el que el ex presidente hacía campaña en el sur del país causaron indignación en todos los partidos. Por otro lado, Lula da Silva denunciará a Netflix por la polémica serie "El mecanismo". El ex presidente demandará a la ficción que recrea el mayor escándalo de corrupción de la historia de su país.


El ex presidente de Brasil, Luiz Inacio 
Lula da Silva, en un acto en Iguaçu, 
en el estado de Paraná, este martes.
Paraná.- Un ataque a tiros contra una caravana encabezada por el ex presidente Lula da Silva por varias ciudades del sur del país provocó una enorme conmoción en los medios políticos y periodísticos de Brasil. 


Lo que reforzó la indignación es que las balas impactaron en un ómnibus donde iban periodistas nacionales y extranjeros, especialmente invitados. “¡Nos emboscaron!” declaró, todavía bajo los efectos del shock, el jefe de prensa lulista José Chrispiniano.

Para el ex presidente, que decidido a viajar por todo el país había comenzado sus actos por el nordeste y el norte, “lo que estoy viendo es casi como el surgimiento del nazismo. Hitler acusaba a los socialdemócratas de comunistas y a los comunistas los llamaba ladrones, y así creó un clima para derribar a socialistas y comunistas. Y así se convirtió en un primer ministro que hablaba en nombre de la salvación de Alemania. Y vimos luego lo que ocurrió en la Segunda Guerra Mundial”.

El comisario Fabiano Oliveira, de Paraná, que está a cargo de la investigación del atentado, sostuvo que va a caratular el caso como tentativa de homicidio. Reveló que fueron chequeados los impactos de tres tiros en dos de los vehículos de la caravana y una pedrada que astilló el parabrisas de uno de los ómnibus. 

Uno de los disparos correspondía a un arma calibre 380. Precisó, también, que hay tiros en los dos lados de uno de los micros, lo que indica que actuaron al menos dos personas. 

La comitiva de Lula indicó que habían pedido escolta a la policía para evitar problemas. Pero la Secretaría de Seguridad del estado paranaense, donde administra justicia Sergio Moro, el magistrado del caso Lava Jato, sostuvo que tal demanda no había existido.

El repudio de todo el espectro político fue unánime, a excepción del candidato ultraderechista Jair Bolsonaro que no se pronunció. El gobernador Geraldo Alckmin, presidenciable por el Partido Socialdemócrata de Brasil (PSDB), exigió una rápida investigación del caso y un castigo ejemplar para los culpables: “Toda forma de violencia debe ser condenada. El papel de las autoridades es investigar y castigar los tiros contra la caravana del PT”.

También habló del asunto el presidente Michel Temer, a través de su cuenta personal de Twitter. “Lamento lo que ocurrió. Desde que asumí el gobierno vengo diciendo que precisamos reunificar a los brasileños y pacificar el país. Esta ola de violencia, el clima de unos contra otros, no puede continuar”. 

Y calficó de “gravísimo” el caso, “porque no es solo el ataque a tiros contra un ómnibus sino el punto final de algunos días absurdos donde gente violenta intentó inviabilizar la movilización del ex presidente”. En distintas ciudades de Río Grande del Sur, la caravana de Lula había recibido huevazos que fueron tirados por grupos de entre 10 y 20 personas, en pequeñas localidades.

Ciro Gomes, ex gobernador de Ceará y precandidato presidencial por el Partido Democrático Laborista (PDT), denunció el atentado durante una visita que realiza a Francia. “Ese ataque criminal a la caravana de Lula debe ser investigado con rigor”, demandó. 

La indignación llegó hasta personalidades opuestas ideológicamente a Lula como es el caso del presidente de la Cámara de Diputados Rodrigo Maia, también presidenciable por el derechista Demócratas (DEM): “El Estado debe tomar rápidas decisiones en relación al episodio”, declaró. 

Marina Silva (líder del Partido Red Sustentable), y una de las postulantes con chances de llegar a la segunda vuelta en estas super disputadas elecciones de octubre próximo, rechazó las amenazas derivadas del tiroteo que afectó a la caravana lulista. “Repudio con vehemencia los tiros contra la comitiva del ex presidente Lula”, afirmó.

El ministro de Hacienda Henrique Meirelles, que está a punto de dejar el gobierno para candidatearse a la presidencia del país, cuestionó la madurez democrática de los grupos violentos. 

“En una democracia, se resuelven las divergencias políticas en las elecciones, a través del debate y el respeto al resultado electoral. Lo que ocurrió ayer en Paraná fue un atentado contra la libertad de expresión de un líder político y eso es inadmisible en una democracia”, remarcó.

En un editorial publicado este miércoles, el diario O Globo alertó sobre las consecuencias del atentado. 

“El país debe pensar, en este momento, en un clima de violencia política que está creciendo. Ese ataque a la comitiva del ex presidente Lula es un alerta peligrosísimo. Es fundamental que el país proteja a sus candidatos y a todas las manifestaciones políticas. La democracia se hizo para que haya divergencia. Esta es bienvenida. Pero el debate debe darse en el campo de las ideas”, concluyó.

Para los dirigentes izquierdistas Guilherme Boulos (del PSOL ) y Manuela D’Avila del PcdoB, “es preciso transformar en un gran acto de resistencia contra el fascismo la llegada de la caravana de Lula a Curitiba” prevista para este miércoles.

Luiz Inacio Lula da Silva,
ex presidente de Brasil.
Lula da Silva denunciará a Netflix.- Mientras, desde la ciudad de Curitiba, el ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva anunció que denunciará a la compañía estadounidense Netflix por "O Mecanismo" (El mecanismo), una serie que recrea el mayor escándalo de corrupción de la historia de Brasil y que ha levantado una intensa polémica en su país.

"Aviso que nosotros vamos a denunciar a los responsables (de la serie) aquí o en cualquier lugar. Es una mentira más", afirmó el ex mandatario en un acto en la ciudad de Curitiba, que marcó el cierre de su gira por el sur de Brasil.

"No tenemos que aceptar eso y yo no lo voy a aceptar", aseveró Lula, quien fue condenado en enero pasado a 12 años de cárcel por corrupción pasiva y lavado de dinero, y aparece retratado en la citada pieza.

La serie se estrenó el pasado viernes con una primera entrega de ocho capítulos y está inspirada en la operación "Lava Jato", a partir de la cual fue condenado el ex jefe de Estado (2003-2010) en uno de los siete procesos penales abiertos en su contra, la mayoría por sospechas de corrupción.

La producción transcurre entre 2003 y 2014, durante los Gobiernos de Lula y su sucesora en la Presidencia, Dilma Rousseff, del Partido de los Trabajadores (PT).

La polémica, levantada por los sectores de la izquierda brasileña, se generó especialmente por el episodio en el que se atribuyen a Lula unas explosivas declaraciones realizadas por el senador Romero Jucá, quien también está investigado por su implicación en el escándalo de la petrolera estatal Petrobras.

Lejos de amedrentarse por las declaraciones de Lula, desde el departamento de marketing de Netflix en Brasil redoblaron la apuesta.

Tobilleras electrónicas doradas o de cuero con tachas, manuales para delatar cómplices y ropa interior con bolsillos cargados de billetes, forman parte de la polémica colección de productos que se venden en las "tiendas de la corrupción", stands montados por Netflix en varios aeropuertos de Brasil para promocionar la serie que enojó a Lula y a Dilma Rousseff.

La caravana de Lula, que recorrió durante los últimos diez días varias localidades de la región sur del país, ha estado marcada por distintos altercados como bloqueos en carreteras y el lanzamiento de piedras y huevos por parte de opositores.

Sin embargo, el incidente más grave ocurrió en la víspera, cuando el micro que transportaba a los periodistas que cubrían la gira recibió dos disparos, mientras que otro con invitados del PT fue impactado por al menos un proyectil, sin que se registraran heridos.

La gira de Lula, la cuarta en los últimos meses, se produce en un momento en el que la Justicia brasileña ha estrechado aún más el cerco sobre el ex mandatario tras ser condenado en enero pasado por un tribunal de segunda instancia a 12 años de prisión.

En su sentencia, ese tribunal determinó que el ex mandatario sea preso una vez sean agotados los recursos en esa instancia, lo que podría ocurrir en las próximas semanas, si el Supremo niega el "habeas corpus" preventivo solicitado por la defensa.







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