Escrito por
La Redacción.
diciembre 25, 2017
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Felipe VI, sobre
Cataluña: "El camino no puede
llevar de nuevo al
enfrentamiento y la exclusión" .
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Mientras,
este lunes, el PNV lamenta que el Rey ignore las aspiraciones nacionales de
Cataluña y Euskadi.
Madrid.- Las elecciones
catalanas del 21 de diciembre fueron escrutadas con mucha atención en Zarzuela. El Rey
Felipe VI, que pronunció la defensa más contundente del Estado de Derecho en su
histórico discurso del 3 de octubre, es consciente de que la estabilidad y
la convivencia política y social de España pasan por
que en Cataluña impere la normalidad democrática.
Por eso, el discurso de Navidad que ha pronunciado la noche de este domingo ha sido
perfilado hasta última hora, aguardando los resultados de las urnas: victoria
de Ciudadanos, pero mayoría absoluta independentista en el Parlament.
Felipe VI,
consciente del escenario, ha mandado un mensaje al nuevo Govern que se forme en las próximas semanas y que
es más que probable que vuelvan a constituir Junts per Catalunya y ERC:
«El camino no puede llevar de nuevo al enfrentamiento o a la exclusión, que
-como sabemos ya- sólo generan discordia, incertidumbre, desánimo y
empobrecimiento moral, cívico y -por supuesto- económico de toda una sociedad».
Cataluña, y por ende España en su
totalidad, aguarda los movimientos y decisiones que tomen los independentistas,
toda vez que Carles Puigdemont, cuya lista fue la fuerza independentista
más votada, ha reafirmado su apuesta por la vía unilateral camino de la
secesión. Y ello pese a que permanece huido en Bélgica.
Ante este órdago sostenido, Felipe VI,
escoltado por las banderas de España y la Unión Europea, ha recordado que España es una «democracia
madura, donde cualquier ciudadano puede pensar, defender y contrastar, libre y
democráticamente, sus opiniones y sus ideas; pero no imponer las ideas propias
frente a los derechos de los demás».
En los últimos
meses, quienes han hablado con el Rey -ha estado en contacto con los
principales líderes políticos y empresarios- han trasladado su «preocupación»
por el desafío independentista. «2017 ha sido en España, sin duda, un año
difícil para nuestra vida en común; un año marcado, sobre todo, por la
situación en Cataluña», ha confesado Felipe VI en su discurso de Navidad a los
españoles, el más personal de todos cuantos pronuncia a lo largo del año.
El pulso al
Estado de Derecho de los independentistas obligó al Monarca a protagonizar,
desde su despacho en Zarzuela, una intervención histórica el pasado 3 de
octubre -sólo 48 horas después del referéndum ilegal del 1-O, guiada por
un tono firme, duro y contundente en defensa del «orden constitucional y el
normal funcionamiento de las instituciones», acusando al Govern de Puigdemont
de «deslealtad inadmisible».
Su mensaje de Navidad ha rehuído esa
dureza. Se trata de un discurso para todos los españoles, en un momento
especial y muy familiar y, por tanto, requiere de una dialéctica y una puesta
en escena distintas. Es por ello que una de las palabras más pronunciadas ha
sido «convivencia» -hasta en siete ocasiones-, más una alusión a la
«concordia».
El término «pluralidad» o «plural» se ha
mencionad en cuatro ocasiones. El Rey optó por un discurso más transversal e
inclusivo que el de octubre, fijando los límites que señala la Constitución y sin olvidar los «problemas de convivencia
que ha generado» el conflicto catalán.
Felipe VI ha
abordado especialmente la fractura social que ha generado el procés,
consciente de que muchas familias que estaban sentadas ante el televisor
escuchándolo han sufrido tensiones o enfrentamientos por este motivo.
O que, incluso, en alguna mesa faltaba
algún miembro, fruto de esa ruptura. Es por ello que el Rey ha pedido al futuro
Govern que emprenda un camino que conduzca a que la «convivencia en el seno de
la sociedad catalana -tan diversa y plural como es- recupere la serenidad, la
estabilidad y el respeto mutuo; de manera que las ideas no distancien ni
separen a las familias y a los amigos».
En la Casa del Rey son
conscientes de que el conflicto catalán ha deteriorado la imagen de Cataluña.
Prueba de ello es que Barcelona pasó de ser favorita para acoger la Agencia Europa del Medicamento a caer en primera ronda de la
votación; o el descenso de los ingresos de los hoteles barceloneses de 15,9
puntos.
Por ello, este domingo Felipe VI ha
pedido también al nuevo Govern que escoja un camino que conduzca «a que renazca
la confianza, el prestigio y la mejor imagen de Cataluña; y a que se afirmen
los valores que la han caracterizado siempre en su propia personalidad y le han
dado los mejores momentos de su historia».
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El portavoz del
PNV en el Congreso
de los Diputados,
Aitor Esteban.
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¿Ignorancia
del Rey?.- El PNV ha
lamentado este lunes que el Rey "siga ignorando" en su
tradicional mensaje de Nochebuena "la realidad" de las aspiraciones
nacionales existentes en Euskadi y Cataluña y se limitase a hacer "el discurso de
siempre envuelto, en celofán progresista".
El diputado al
Congreso por Bizkaia, Aitor Esteban,
ha opinado en declaraciones a los medios en Bilbao sobre el contenido del
mensaje del jefe del Estado del que ha criticado que, "en un discurso de
1.425 palabras, dedicase sólo 40" a hablar de la corrupción "y lo
haya hecho como pasando por encima del asunto y porque el año pasado le
recriminaron que no lo hiciese".
Ha apreciado como novedad positiva en el
mensaje de este año el que "por primera vez haya incluido en su discurso
el problema de la violencia contra las mujeres".
Respecto al
contenido del mensaje referido a la situación en Cataluña ha señalado que "habla de pluralidad y diversidad,
palabras bonitas, pero no se sale de esas manifestaciones genéricas cuando
aquí el problema que existe en el Estado es la existencia de realidades
nacionales internas en Cataluña y Euskadi".
"Y este
año, si por algo ha destacado ha sido por ser el año de la crisis del modelo de
Estado", ha sentenciado.
Esteban ha
imputado al Rey el haber sido, con su discurso del 3 de octubre sobre Cataluña,
"quien dio el aldabonazo
para la aplicación del artículo 155, con un discurso en el que,
en vez de ser el árbitro que intenta engrasar el diálogo entre instituciones,
se colocó con una de las partes".
El diputado del
PNV al Congreso ha apreciado que su mensaje de este domingo "sonó más a
advertencia que ha propuesta de diálogo auténtico; advertencia al cumplimiento
de la Ley, acompañada de palabras como pluralidad, diversidad, diálogo, pero
diálogo sin mover una coma".
"Y este es
el gran problema, porque si verdaderamente se respeta la voluntad popular, en
Cataluña, y yo afirmaría que en Euskadi también, hay un número nada desdeñable
de personas, al menos la mitad de los catalanes, que sienten que son una nación
diferenciada y una vez más se ha obviado ese gran problema".
Esteban, más que
un cambio en el tono del mensaje del jefe del Estado de ayer, ha constado que "el contenido sigue siendo
el mismo porque
podría haber reconocido qué es lo que ha ocurrido en este año, cómo que no ha
habido una apropiación indebida de las instituciones catalanas, cómo hay una
mayoría persistente de catalanes que defiende la independencia, etc".
"Son
realidades que persisten, no hay más que ver la mayoría parlamentaria salida de
las urnas (en Cataluña)", ha afirmado y se ha preguntado "por qué
este rechazo a reconocer las realidades; porque a partir de su reconocimiento
es más sencillo encontrar soluciones sin imponer ideas, entre ellas, la de que
no se puede modificar la Ley, ni se puede aceptar hechos objetivos".
Por ello, ha considerado que el Rey hizo en su discurso "una mala lectura
de principios que suenan y que nadie puede negar (como pluralidad y
diversidad), pero luego los interpreta de una manera absolutamente contraria para
conseguir esos principios que dice defender".



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