Escrito por
La Redacción.
noviembre 04, 2017
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Los partidos de
oposición lograron presionar
al gobierno y al PLD para la integración de la
Junta Central y
el Tribunal Electoral.
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Agotada la agenda que los unificó han
perdido impacto en la opinión pública y siguen unidos por ley de partidos.
Santo
Domingo.-
La necesidad de una alianza electoral entre los partidos que hacen oposición
como el mecanismo más ideal para derrotar en las urnas al Partido de la
Liberación Dominicana (PLD), se ha convertido en un discurso casi unánime en
los sectores políticos y de opinión pública, pero los miembros del llamado
bloque opositor “le huyen como el diablo a la cruz” a hablar de una alianza de
cara a las elecciones del 2020.
Tal
vez la actitud es parte de una estrategia política, pero la historia electoral
reciente habla de que la oposición no ha tenido la capacidad de unificarse en
torno a un proyecto electoral común para competir con el oficialista PLD que
lleva cuatro elecciones presidenciales ganadas con más del 50% de los votos.
De
hecho, generó muchas críticas que los partidos que no fueron aliados al PLD en
las elecciones pasadas se unificaron nueve días antes de las votaciones para
presionar la Junta Central Electoral, y que no lograran un proyecto común para
competir en los comicios.
Desde
entonces los partidos Revolucionario Moderno (PRM), Reformista Social Cristiano
(PRSC), Alianza por la Democracia (APD), Dominicanos por el Cambio, Quisqueyano
Demócrata Cristiano (PQDC), Humanista Dominicano, Revolucionario
Socialdemócrata (PRSC), Alianza País y la Fuerza Nacional Progresista (FNP), se
han mantenido unidos para presionar por temas como la composición de los
órganos electorales y lo lograron con cierto éxito.
Ahora
han asumido la agenda de la modificación a la Ley Electoral y la aprobación de
una ley de Partidos y Agrupaciones Políticas, pero no han logrado el impacto y
nivel de incidencia que sí tuvieron con la composición de la Junta Central
Electoral (JCE) y el Tribunal Superior Electoral (TSE), pues el PLD centra la
atención del tema en la opinión pública. También esos partidos han apoyado el
movimiento social Marcha Verde que reivindica el fin de la corrupción y la
impunidad en el país, que se ha convertido en el mecanismo de oposición que
mayor presión le ha generado a la administración de Danilo Medina.
Cuestionados
sobre la posibilidad de que puedan entenderse para un proyecto electoral común,
los integrantes del bloque esquivan el tema con respuesta como que es muy prematuro
hablar de elecciones y candidaturas de cara al 2020.
Otros
políticos, como los dirigentes de la Fuerza Nacional Progresista han aclarado
que la unidad del bloque no tiene fines electorales, que se trata de una agenda
para fortalecer el sistema democrático y de partidos políticos. En eso han
insistido Pelegrín Castillo, vicepresidente de la organización y su hermano
Vinicio (Vinicito).
De
hecho, en los Castillo se observa un nivel menos beligerante en contra del
gobierno del presidente Medina, que el que habían exhibido desde que salieron
del gobierno y rompieron la alianza con el PLD en el 2015.
Esa
organización no firmó el documento del bloque opositor que llamó a la
ciudadanía a respaldar la manifestación del Movimiento Verde el pasado domingo,
con el argumento de que lo más sano es que ese movimiento se mantenga como una
expresión social sin la influencia directa de los partidos políticos.
El
PQDC recientemente salió del bloque opositor, con la excusa de una pausa para
dedicarse a fortalecer sus estructuras nacionales. El presidente de esa
organización, Elías Wessin Chávez, dijo que la capacidad de la oposición de
cara a una alianza quedará demostrada en las elecciones municipales de febrero
del 2020.
“Esas
elecciones servirán de laboratorio de cara a las elecciones de mayo de ese
mismo año y si los partidos de oposición no demuestran voluntad y capacidad de
converger y hacer propuestas de consenso en un tema común como es el desarrollo
municipal, entonces tampoco habrá capacidad de coaligarse en las elecciones de
mayo del 2020”, expresó.
Sostuvo
que un escenario en que no sea posible un acuerdo “el vacío y apatía del
electorado lo llenará el liderazgo y el partido con credibilidad que haya
construido la mejor propuesta de nación”.
Federico
(Quique) Antún Batlle, presidente del PRSC, el segundo partido más grande de
los que conforman el bloque, dijo que antes de hablar de acuerdo electoral es
necesario hacer los cambios y transformaciones que necesita el sistema con la
modificación a la ley electoral y la aprobación de la ley de partidos. Agregó
que es muy prematuro hablar de eso y que la prioridad son esas legislaciones.
“Eso
es extemporáneo en este momento. Es prematuro hablar de los aspectos de
posibilidad de alianza, porque no sabemos todavía si aquí va haber elecciones
porque definitivamente si no hay una reforma del sistema electoral y no hay una
situación y las condiciones para que haya elecciones la tenemos que crear entre
todos, entonces empezar a hablar de candidaturas y alianza y ese tipo de cosas,
la alianza más grande que tiene este país ahora mismo es la alianza contra la
impunidad, y el secuestro que hay de las instituciones”, dijo.
Subrayó
“que no hemos construido el puente y vamos a estar hablando de cómo lo vamos a
cruzar. No”. En esa misma tesitura se pronunció Max Puig, presidente de la APD,
al señalar que las elecciones del 2020 dependen de los cambios a la legislación
vigente y la aprobación de una ley de partidos que haga la competencia
electoral más equitativa.
“Nosotros
estamos empeñados en que haya condiciones de participar. Primero necesitamos
saber si serán elecciones democráticas. Cómo vamos a discutir cruzar el puente
sin llegar al río y después que se discutan las reglas vamos a decidir lo que
vamos a hacer y a nosotros lo que nos unifica es la reforma al sistema
electoral”, insistió cuestionado sobre si el bloque opositor ha discutido la
posibilidad de un acuerdo electoral. La politóloga Rosario Espinal dijo que
para ese grupo de partidos es difícil una alianza de tipo electoral.
“Ha servido para presionar al gobierno
en algunos temas pero carece de originalidad para lograr una unión electoral
futura”, dijo. Señaló que hasta ahora lo único claro de cara a una posible
alianza es que la encabezaría el PRM porque tiene la mayor base electoral.
Sin
embargo, observó que a esta distancia de las elecciones no se vislumbra sobre
cuál figura de ese partido recaería encabezar la boleta entre Hipólito Mejía y
Luis Abinader. La encuesta Gallup publicada esta semana por el periódico Hoy,
da amplia ventaja a Abinader frente a Mejía tanto fuera como dentro de su
organización. Abinader se ha mantenido cerca del bloque de partidos de oposición
apoyando sus reclamos e incluso ha participado con ellos en ruedas de prensa.
Al
expresidente Mejía no ha exhibido la cercanía de Abinader con los partidos de
oposición, aunque ha mantenido el discurso de su organización y la necesidad de
reformar el sistema político y electoral del país para que haya más equidad.
“Si
las tendencias electorales de hoy se mantienen el PRM tendría que tratar de
mantener bajo su sombrilla la mayoría de esos partidos que hoy se definen como
oposición para tratar de lograr una mayoría electoral”, expresó Espinal.
También
se ha unido a esos partidos Minou Tavárez Mirabal, fundadora del proyecto
político Opción Democrática y Soraya Aquino, de la entidad Partido Socialista
Cristiano.
Temas estratégicos
para la oposición.-Los partidos de oposición se unificaron por el
resultado de las elecciones y para atacar el sistema electoral del país. Pero
esa agenda ya se agotó con la elección de los miembros de los órganos
electorales y la reforma a la ley electoral y la aprobación de la ley de
partidos tiene como protagonista al PLD por las diferencias entre Leonel
Fernández y Danilo Medina.
Algunos de los partidos de oposición han
asumido el tema de la corrupción como bandera como es el caso de Guillermo
Moreno. Ese tema también lo ha asumido Luis Abinader que ha participado y
apoyado la Marcha Verde. Abinader, además ha asumido la seguridad ciudadana que
junto con la corrupción aparece entre los temas que más preocupan a la
población.
Las diferencias
entre los partidos de la oposición.- Aunque los partidos de oposición
tienen coincidencias importantes, en los temas que dividen a la población como
el migratorio y el aborto tienen diferencias abismales.
Por ejemplo, la Fuerza Nacional
Progresista tiene un discurso radical sobre esos tópicos, pero el PRM bajó
línea a sus legisladores para que apoyen en el Código Penal que se permita el
aborto en las tres causales que sometió el Poder Ejecutivo.
Ese tema mantiene parado en el Congreso
el Código Penal por la oposición de las iglesias a esa decisión y las propias
creencias particulares de los legisladores sobre el tema de despenalizar el
aborto en circunstancias especiales.


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