Escrito por
La Redacción.
noviembre 07, 2017
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El presidente Donald Trump y el primer
ministro,
Shinzo Abe, tenían
que participar en un ritual de
alimentar a las
carpas koï de un estanque, pero
el mandatario de Estados Unidos “metió la
pata”.
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El presidente de Estados Unidos evita inclinarse ante
el emperador Akihito.
Tokio.- Mucho ruido y
pocas nueces, es la frase que mejor resume el paso del presidente de Estados
Unidos, Donald Trump, por Japón. Su estancia de
dos días en Tokio se cerró con un magro balance, ya que se fue con
las manos vacías a pesar de su afán por cerrar acuerdos comerciales.
Ha dejado atrás, en cambio, una
notoria incomodidad provocada por su estilo directo y desenfadado,
que choca frontalmente con las normas de un país donde la reverencia es una forma de vida.
Donald Trump no pudo evitar ayer
mostrarse tal como es, si bien evitó cometer grandes estropicios como temían
los equipos de protocolo.
El momento más tenso se produjo en su
visita a los emperadores, Akihito y Michiko, en el Palacio Imperial de Tokio.
El presidente de EE.UU. se mostró
particularmente contenido a la hora de dirigirse al emperador, en contraste con
su habitual espontaneidad, lo que no evitó que se saltara las normas oficiales.
El emperador, como establece el
protocolo nipón, no realizó ninguna reverencia al recibir a Trump. Y este tampoco.
Se limitó a estrecharle la mano y a inclinar ligeramente la cabeza.
Una actitud muy distinta de la que
protagonizó su predecesor, Barack Obama, quien se inclinó casi 90 grados al
saludar a Akihito en la visita que realizó en el 2009, lo que fue muy criticado
en los círculos conservadores de Washington.
Al término de la reunión, Trump no sólo
volvió a estrechar la mano de Akihito, sino que además le golpeó el brazo
repetidamente con su mano izquierda. Un gesto impensable para los japoneses,
que no pueden tocar a la pareja imperial o darle la mano, aunque los invitados
extranjeros suelen hacerlo.
No fue este el único momento embarazoso
del último día del líder de EE.UU. en Tokio, antes de partir para Seúl, la
segunda etapa de su gira asiática, que después le llevará a visitar China,
Vietnam y Filipinas.
Tras su visita al palacio imperial,
Trump participó en una ceremonia de bienvenida en el palacio de Akasaka, junto
al primer ministro, Shinzo Abe. Allí, volvió a demostrar su impaciencia.
Los dos líderes tenían que participar en
un ritual de alimentar a las carpas koï de un estanque. Se trataba de
espolvorearles la comida con una cuchara, pero al observar que Abe lo esparcía
desde el estuche que les habían entregado, Trump optó darle la vuelta a la
cajita y verter toda la comida directamente al agua.
Un gesto que provocó críticas y
comentarios jocosos en las redes sociales.
No fueron estos los únicos momentos en
que el presidente de EE.UU. puso en aprietos a Abe. También intentó que se
comprometiera públicamente a comprar equipos militares estadounidenses para
generar empleo y reducir el déficit comercial que EE.UU. tiene con Japón, que
asciende a 69.000 millones de dólares.
“Representa muchísimos empleos para
nosotros y muchísima seguridad para Japón”, dijo Trump.
“Entonces sí que él [Abe] podrá derribar
los misiles norcoreanos en el aire”, añadió el líder de EE.UU. en una reunión
con empresarios nipones y estadounidenses, en alusión a los últimos proyectiles
lanzados por Pyongyang, que sobrevolaron Japón.
Una demanda que Abe esquivó públicamente
y que le sirvió para precisar que Tokio sólo derribará los misiles “cuando sea
necesario”.
El premier recordó que la política de
Japón es derribar proyectiles solo si van a caer en su territorio o si se
consideran una “amenaza existencial” porque van a impactar en un objetivo de su
aliado estadounidense.
Trump finalizó su escala en Tokio con
una reunión con los familiares de ciudadanos japoneses secuestrados por Corea
del Norte entre 1977 y 1983 y se comprometió a trabajar “estrechamente” con el
Gobierno nipón para tratar de lograr su retorno.
“Sería una tremenda señal si Kim Jong Un
decidiera enviarlos de vuelta. Sería el comienzo de algo, algo muy especial”,
dijo el líder de EE.UU. en una rueda de prensa.


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