Escrito por
La Redacción.
octubre 25, 2017
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El senador republicano Jeff Flake, este martes tras anunciar que su retirada.
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El
senador por Arizona Jeff Flake anuncia que no se presentará a la reelección en
un duro discurso contra el presidente: "Hoy (este martes) me alzo para
decir: ya basta".
Los
Ángeles.-
Se acabaron los matices, la prudencia y los dobles sentidos. El presidente de
Estados Unidos, Donald Trump, recibió este martes el mayor ataque de su mandato
por parte de un alto representante del partido por el que se presentó a las
elecciones.
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| Donald Trump, presidente de Estados Unidos. |
Jeff Flake, senador republicano por
Arizona, anunció en el pleno del Senado que no se presentará a la reelección en
2018 con un discurso en el que dijo: “Señor presidente, hoy (este martes) me alzo para decir:
basta”.
El senador Flake representa a una
parte moderada del partido que ha perdido la paciencia con el presidente.
Pero no todos están dispuestos a una inmolación política como la del senador
por Arizona, que puede haber puesto fin a su carrera este martes después de un
solo mandato en el Senado.
“La permanencia sostenida en el puesto
no es la razón para presentarse a un cargo. Y hay momentos en que debemos
arriesgar nuestras carreras para defender nuestros principios”.
El discurso de Flake está lleno de
frases que resonarán durante tiempo: “Lamento el estado de nuestra
desunión, lamento el carácter destructivo de nuestra política, la indecencia de
nuestro discurso, la vulgaridad de nuestro liderazgo, lamento que se ceda en
nuestra autoridad moral”, ha dicho Flake, que ha denunciado también “nuestra
complicidad en este alarmante y peligroso estado de cosas”, en referencia al
Partido Republicano.
“Debemos dejar de hacer como si la
degradación de nuestra política y las acciones de algunos en nuestro Ejecutivo
fueran normales. No lo son. Cuando ese comportamiento emana desde lo más alto
de nuestro Gobierno, es peligroso para nuestra democracia. Proyecta una
corrupción del espíritu y debilidad. Los jóvenes están mirando. Qué haremos
cuando nos pregunten ¿por qué no hicisteis nada? Yo hoy me alzo para decir: ya
basta”.
“El comportamiento temerario,
escandaloso e indigno se excusa y se matiza como ‘decir las cosas como son’,
cuando en realidad es simplemente temerario, escandaloso e indigno”, ha
continuado Flake. “Tengo hijos y nietos ante los que responder, señor
presidente, y por tanto no seré cómplice”.
Flake, al igual que el otro senador por
Arizona, John McCain, nunca estuvo cómodo con la candidatura de Trump por el
Partido Republicano. Ambos son políticos tradicionales, que hablan en sus
discursos de las virtudes de la política civilizada y los pactos.
El enfrentamiento con Trump ha venido
creciendo en los últimos meses y tuvo su culminación en el voto negativo con el
que McCain hundió en el Senado la mejor oportunidad que han tenido
los republicanos de revertir la reforma sanitaria de Barack Obama.
En el caso de Flake, ya se había
pronunciado públicamente contra Trump nada menos que en un libro publicado este
verano: La conciencia de un conservador, un rechazo de la política de la
destrucción y una vuelta a los principios.
En él, criticaba que el partido se
hubiera echado en brazos de Trump tras las primarias. “Si este fue nuestro
pacto faustiano, no mereció la pena. Si nuestros principios son tan maleables
que al final ya no son principios, ¿para qué sirven las victorias políticas?”.
Trump, por su parte, también había
perdido la paciencia con los dos senadores por Arizona. En un mitin de su
campaña permanente en Phoenix el pasado 23 de agosto, cargó contra Flake y
McCain delante de él público más trumpista del Estado.
A uno lo atacó por su voto en la reforma
sanitaria, al otro lo llamó “débil en temas de frontera”. No mencionó a ninguno
por su nombre.
Hay una corriente trumpista antisistema
que se ha conjurado para presentar candidatos alternativos contra
todos los senadores y congresistas que buscan la reelección en 2018 y que no
comulguen al 100% con el presidente. Jeff Flake iba a ser uno de sus objetivos.
La retirada de Flake abre la carrera por
el escaño de Arizona. El Estado no tiene un senador demócrata desde 1994. El
gobernador es republicano y el partido tiene mayoría en las dos cámaras estatales.
El principal periódico del Estado, The Arizona Republic, nunca había apoyado a un
candidato demócrata en sus 126 años de historia. Lo hizo el pasado septiembre,
cuando publicó para asombro de muchos que la única opción en las elecciones era
Hillary Clinton.
Trump ganó Arizona por apenas 90.000
votos (4%), una diferencia mínima para un Estado que no estaba en disputa y
se consideraba tradicionalmente republicano.
Flake parecía ser consciente de que iba
a tener difícil la pelea contra un candidato respaldado por la Casa Blanca.
“Puede que no haya sitio para un
republicano como yo en el actual clima republicano o en el actual Partido
Republicano”, dijo en declaraciones al Arizona Republic.
Según el senador, hay una mayoría de votantes que está a favor del presidente.
Presentarse a las elecciones con
garantías le obligaría a posicionarse en inmigración y comercio exterior al
lado del presidente, cosas que no está dispuesto a hacer. “Este hechizo pasará,
pero no el año que viene”.



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