Escrito por
La Redacción.
octubre 12, 2017
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Madrid.- El gobierno de España
le dio al líder separatista de Cataluña cinco días para que aclare si su
afirmación ambigua sobre la secesión es una declaración formal de
independencia, y le advirtió ayer miércoles que de su respuesta dependerá si
aplica facultades constitucionales para reducir la autonomía de la región.
Después de que amenazó con aplicar un
artículo de la constitución española para reafirmar el control sobre la región,
el presidente del gobierno Mariano Rajoy dijo que la respuesta que dé el
presidente de la Generalitat de Cataluña, Carles Puigdemont, al ultimátum del
gobierno central será crucial para decidir “los acontecimientos de los próximos
días”.
Puigdemont anunció el martes que
aprovechaba la victoria obtenida en el referendo del 1 de octubre para proceder
con la declaración de la independencia catalana, pero propuso congelar su
puesta en marcha algunas semanas para permitir el diálogo y la mediación con el
gobierno en Madrid.
Al parecer, la ambigüedad de la postura
de Puigdemont estuvo dirigida a sosegar a los separatistas más fervientes, pero
también a generar apoyo -tanto en Cataluña como a nivel internacional- mediante
la provocación de otra respuesta severa del gobierno de Rajoy.
La policía española recurrió al uso de la fuerza para tratar de impedir
el referendo, y las imágenes difundidas suscitaron algunas simpatías a favor de
los separatistas.
Ante el congreso nacional en Madrid, Rajoy dijo este
miércoles que el referendo que el parlamento regional de Cataluña y el gobierno
de Puigdemont celebraron pese a que había sido prohibido por un tribunal, fue
ilegal y parte de una estrategia para “imponer una independencia que pocos
quieren y a nadie conviene”.
La consiguiente crisis, subrayó,
significa que “nuestra democracia vive uno de los momentos más graves de su
historia reciente”.
RECHAZO A PROPUESTAS DE LOS MEDIADORES.-
Abogados
catalanes, grupos de la sociedad civil y políticos de toda España han ofrecido
sus servicios como mediadores entre las partes en pugna, pero Mariano Rajoy
rechazó las propuestas.
El presidente español dijo que se rehúsa
a sostener un diálogo con un gobierno catalán desobediente.
“No hay mediación posible entre la ley
democrática o entre la desobediencia y la ilegalidad”, afirmó Rajoy, quien dejó
en las autoridades catalanas en Barcelona la responsabilidad de la próxima
decisión.
Si Puigdemont contesta antes del lunes que efectivamente
declaró la independencia, tendría tres días más para rectificar la situación,
de acuerdo con una exigencia formal presentada este miércoles por el gobierno
central.
Lo anterior significaría abandonar la
puesta en marcha de la declaración que los legisladores separatistas catalanes
firmaron para establecer una nueva república de Cataluña, señaló el gobierno.


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